Ironman: El hito del triatleta con parálisis cerebral Ezequiel Zanuttini

fotografía de la fundación para el atletismo asistido con la llegada de ezequiel zanuttini y eduardo baixauli
Ironman: Primer triatleta con parálisis cerebralFundación para el Atletismo Asistido

A Ezequiel Zanuttini siempre le ha gustado el deporte. Por ejemplo, el buceo es una de sus pasiones. Pero jamás se le había pasado por la cabeza que a los 31 años iba a competir en un triatlón. ¿Por qué? No le resulta igual que al resto porque le limita una cuadriplejía y una parálisis cerebral. Sin embargo, ya puede contar que ha sido el primer argentino el conseguirlo después de completar el Ironman de Palermo en 3 horas, 56 minutos y 59 segundos.

"Estoy muy contento, hay veces que no puedo dormir porque estoy muy emocionado", reconoció Ezequiel Zanuttini en un reportaje en La Nación antes de la carrera. "Los días previos me siento como un atleta. Durante la preparación siento los pasos y la respiración de tu equipo, una sensación espectacular, te hacen sentir como un corredor más", ilustró sobre su expectación.

El triatleta especial participó en el Ironman 5150 con el dorsal número 1 en un gesto que reafirmaba su posición de pionero. Ya había completado el medio maratón de Buenos Aires, pero esto era distinto. Estuvo en el agua 37 minutos y 44 segundos, en bicicleta más de dos horas y la carrera terminó en 59 minutos y 5 segundos. Su nombre apareció en el puesto 979 de los 985 participantes, pero nadie dudó de que había ganado.

"Quiero que sea inspirador. Teniendo una cuadriplejía y una parálisis cerebral nunca pensé en mi vida que iba a estar ni cerca de una carrera, y menos de un triatlón, así que poder vivirlo es muy emocionante", explicó. "Es desafiar al destino y sé que va a marcar un antes y un después en mi vida. Para otros chicos va a ser un ejemplo porque hay pocos chicos como yo que hacen deporte y a la mayoría no se los integran y no saben lo que pueden hacer con sus capacidades", remarcó en varios medios argentinos.

Las limitaciones físicas del nuevo triatleta son evidentes: solo puede mover algunos dedos de la mano. Resulta clave la ayuda de los componentes de la Fundación para el Atletismo Asistido. Para poder completar el Ironman de Buenos Aires, el argentino ha contado con Eduardo Baixauli, el asistente que le ha empujado tanto en las transiciones como en los 1.500 metros de natación, 40 kilómetros en bicicleta y 10 kilómetros a pie. En el agua, Ezequiel Zanuttini cubrió la distancia en un bote inflable, en el segmento ciclista con una 'handbike' y a pie en su silla adaptada para la carrera.

Aunque Ezequiel Zanuttini le da todo el mérito a su guía y a los voluntarios que le ayudan por todo el esfuerzo físico, ellos consideran que él es la parte fundamental. “Llega un momento en que nos preguntamos ‘¿quién empuja a quién?’, que no sabemos si Ezequiel me empuja a mí o al revés. Es una persona con una energía distinta, muy positiva, muy valiente. Tiene unas ganas de vivir que te dan fuerza y te dan ganas de empujarlo cada vez más fuerte”, apuntó su compañero de Ironman sobre el hito conseguido por la pareja y el apoyo de la Fundación para el Atletismo Asistido. "Es muy lindo. De hecho, ya no pude volver a correr solo", aclaró Eduardo Baixauli.