Por qué 'Irma Vep' es la mejor serie de HBO Max de 2022

·8 min de lectura
Photo credit: HBO
Photo credit: HBO

Vamos muy rápido, vamos jodidamente rápido. Sin entrar en el debate sobre si deberíamos llamar contenido al mejunje de propuestas con el que las plataformas se bombardean en plena guerra del streaming, está claro que el usuario ha terminado rodeado de productos de todo tipo que, para lo bueno y para lo malo, antes no habrían terminado ante nuestros ojos.

Hoy, por suerte para todos, vamos a frenar un momento ante uno de esos milagros que el frenetismo de producciones ha permitido salir a flote con la misma ligereza con la que ha pasado desapercibido para muchos de los maratonianos seriéfilos de red social candente. Hoy toca hablar un poco de 'Irma Vep', la serie de Olivier Assayas con Alicia Vikander de protagonista que ha hecho más imprescindible, si cabe, el catálogo de producciones propias de HBO Max.

"Una estrella de cine estadounidense, desilusionada por su carrera y por una reciente ruptura, llega a Francia para protagonizar el papel de 'Irma Vep' en un remake del clásico del cine mudo, 'Les Vampires'", indica la escueta sinopsis de una serie que, con 8 capítulos de 55 minutos, se ha convertido en una de las mejores series en HBO Max. Ha sabido descifrar el estado de la industria desde dentro, hablar de los fantasmas que habitan (o habitaban) los rodajes y, de regalo, nos ha regalado gags trágicos con los que llorar de risa.

Intentemos descifrar algunos los muchos enigmas que esconde 'Irma Vep', si Musidora lo permite.

Los vampiros: la ficción tras lo meta

Photo credit: Gaumont
Photo credit: Gaumont

En 1915, el maestro Louis Feuillade decidió contar con Musidora, su musa del momento, para rodar uno de sus proyectos más ambiciosos, 'Los vampiros', un thriller criminal con intrigantes elementos oscurantistas que nos llevaban a un París aterrorizado por una organización conocida como "Los vampiros". La banda, que perpetra robos, secuestros y asesinatos, parece estar dirigida por el Gran Vampiro y su seductora compañera, Irma Vep.

Considerada por algunos como una de las mejores películas de terror clásicas, durante sus 420 minutos, divididos en 10 capítulos, es serial seguía la desesperada lucha del periodista Philippe Guerande, obsesionado por conocer los entresijos de una banda tan insidiosa que parecía alambicada a cada rincón de la sociedad parisina de la época.

Éxito del cine mudo, supuso no solo una de las cimas del responsable de 'Fantomas: A la sombra de la guillotina' (1913), sino que se convirtió en el título que haría eterna a la diva Musidora, que volvió a trabajar con el complejo Feuillade en 'Judex' (1916).

Y ahora, ¿qué hacemos con todo esto?

Olivier Assayas: antiserie de autor

Photo credit: Canal+
Photo credit: Canal+

Ochenta años después de 'Los vampiros', el cine se había convertido en algo muy diferente. De las 20 películas imprescindibles de la Nouvelle Vague no quedaban ni las conchas en la arena y los autores franceses se preguntaban hasta cuándo podrían mantener el título que solo en sus fronteras parecía importar. Asediados por Hollywood y por las nuevas olas procedentes de costas inesperadas, como la marejada provocada por la acción hongkonesa, algunos decidieron hacer examen de conciencia y, de entre todos, brilló el realizado por Olivier Assayas.

Aunque había comenzado a llamar la atención de los más atentos con títulos como 'París se despierta' (1991) y 'El agua fría' (1996), fue con su 'Irma Vep' (1996) cuando se ganó la atención del respetable.

En aquella película metareflexiva y semiautobiográfica, Assayas nos contaba la desesperación de un director que planea rodar un remake de 'Los vampiros' de Feuillade y, claro, sale mal.

Por el camino, el autor se desnuda al mostrarse como el falso cineasta (encarnado por el mismísimo Jean-Pierre Léaud), un hombre repleto de fobias e inseguridades que venera el producto original mientras se permite el fichaje de Maggie Cheung, totem del cine de Hong Kong de la época, con la falsa excusa de actualizar a una Irma Vep que ya había embrujado el set de rodaje.

La película no solo aborda la catastrófica producción, sino que sirve como certificado de la defunción de la hegemonía francesa en el cine, al menos de fronteras para afuera, mientras nos muestra cómo sigue habiendo algo fantasmagórico pegado a su industria, como si los pioneros galos tras las cámaras -y frente a ellas- se hubiesen visto incapaces de partir de una vez por todas. Viejos espíritus nos guardan.

Y ahora, 26 años después de todo aquello, con el realizador convertido en un imprescindible de los festivales con títulos como 'Demonlover' (2002), 'Carlos' (2010), 'Viaje a Sils Maria' (2014), 'Personal Shopper' (2016) y la reciente 'La Red Avispa' (2019), ha vuelto al plató encantado para actualizar el estado de las cosas. Y de qué manera.

René Vidal: monsieur le directeur

Photo credit: HBO
Photo credit: HBO

Para su puesta al día, Assayas recupera a su sosias, René Vidal, encarnado en esta ocasión por un sublime Vincent Macaigne, versión del autor que reniega de las series mientras regresa a su obsesión de volver a filmar 'Los vampiros' como una película de 480 minutos que será televisada en ocho partes, es decir, una serie.

Vidal está roto, sus continuos problemas en los rodajes le han convertido en un ser humano al borde del aviso mientras su filmografía subrayaba su condición de director de culto pero, como su estabilidad emocional, hasta ese estatus parece valer ya de poco.

En continuo conflicto con sus terrores e inseguridades, afronta su regreso al set de la única forma que sabe: sufriendo, dejando a su familia atrás y haciendo pocos amigos por el camino mientras se deja ir embrujando por fantasmas del pasado, obligado a retomar un relato que le tortura, una maquinaria de guerra que siempre ha dudado en capitanear pero de la que, indefectiblemente, se ve una y otra vez al mando.

Agotado y maldito, el realizador inicia la batalla.

Alicia Vikander: reina bruja

Photo credit: HBO
Photo credit: HBO

Y si de las reinterpretaciones de los clásicos en los 90 pasamos a las miniseries de los 2020, el hueco de la fulgurante estrella de acción hongkonesa ha sido sustituido por la última sensación del cine de superhéroes, Mira Harberg, producto hollywoodiense a su pesar que aspira a volver a encontrar algo de chispa rodando con el ya-no-tan-afamado Vidal mientras es perseguida por marcas de perfume.

Alicia Vikander, inmersa en la maquinaria de la industria tras títulos como 'Jason Bourne' (Paul Greengrass, 2016) y 'Tomb Raider' (Roar Uthaug, 2018), es la encargada de interpretar a esta estrella, tentada continuamente para protagonizar títulos de enorme cartel y gran repercusión en los que no quiere estar mientras, en el rodaje que sí ha elegido, todo se desmorona.

Con una mochila sentimental que incluye cambio de roles en una relación tóxica y un ex forracarpetas por el que ya no vivirá sin fotógrafos a sus espaldas, Mira comienza a descubrir que Irma Vep es mucho más que un personaje de ficción embutido en un ceñido mono negro.

Vikander, contagiada de las cuatro capas de metaficción, se deja llevar por un embrujo creciente, disfrutando en cada momento con una magnética naturalidad que nos hace entender por qué Vidal y Assayas la eligieron para el papel.

Gottfried: hell in a set

Photo credit: HBO
Photo credit: HBO

Y pese a todo, 'Irma Vep' es (también) una comedia. No hay realismo sin risas, por muy trágico y profundo que pretenda ser, que se lo digan a David Lynch o a Bo Burnham. Somos un desastre andante y eso, desde fuera, hace gracia.

Lars Eidinger es el encargado de dar vida a Gottfried, la viva imagen del artista explosivo, de la estrella del rock de la actuación que no puede rodar sin una ayuda química y que provoca pesadillas a los asistentes de producción que deben velar por su agenda (y su pulso).

Gottfried es el "Spring de Springfield", la gota de anarquía que corona una obra irónica, ácida y divertida con la que Assayas, por fin, parece haberse quedado más a gusto que nunca.

Hauntología: cine encantado

Photo credit: HBO
Photo credit: HBO

Hay fantasmas. Aunque se puede discutir si fue Musidora la que creó a Irma Vep, o si esta fue una entidad ya existente que utilizó el personaje como nuevo vehículo, lo cierto es que Assayas nos deja claro que el cine es mucho más de lo que sucede delante y detrás de la cámara.

La ficción que imita a la realidad (y no digamos ya la ficción que plasma una ficción que imita a una realidad), deja una impronta imborrable que, en el peor de los casos, puede perseguirnos, embrujarnos y torturarnos con obsesiones pasadas o atraparnos en bucles atemporales impertérritos (véase la fundamental 'Historia de lo oculto'). El cine está encantado e 'Irma Vep' es solo una muestra de los potentes conjuros a los que nos rendimos a diario, desconocedores de los maestros de las artes oscuras que juegan con ellos y que no paran de crear nuevos seres espectrales que, vagando por viejos sets de rodaje, acechan a todo aquel que se atreva a sumergirse en las tinieblas (o en las luces) de sus hechizos.

Melancolía: el final del embrujo

Photo credit: HBO
Photo credit: HBO

Lo que comienza siendo una sátira sobre la industria actual, una puesta al día sobre las vergüenzas de toda la maquinaria cinematográfica occidental y el diario de pesadilla de una producción, termina desvelándose como lo que siempre fue: la melancólica sensación del regreso a casa tras la batalla.

Los rodajes no existirían si no se pudiesen terminar pero, aún así, no hay nada más duro como echar la persiana y ver cómo todo el equipo se disemina en nuevas congregaciones de brujos, aquelarres que volverán a llamar la atención de almas errantes que, a su vez, no volverán a dar con la misma formación de personas que las han invocado.

'Irma Vep' es melancolía, embrujo, ironía, locura, arte, compromiso y cine. 'Irma Vep' es una serie.

Photo credit: HBO
Photo credit: HBO
Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente