Gusano de la harina: el nuevo insecto comestible que se avecina en nuestra dieta

Mónica De Haro
·5 min de lectura
Aunque esta tendencia alimentaria no termina de cuajar en España, todo podría cambiar a partir de ahora. La Agencia para la Seguridad Alimenticia (EFSA) aprobó el pasado 13 de Enero de 2021, por primera vez, la producción y comercialización del gusano de la harina, '<em>Tenebrio Molitor'</em> como alimento seguro para el consumo humano. (Foto: Getty)
Aunque esta tendencia alimentaria no termina de cuajar en España, todo podría cambiar a partir de ahora. La Agencia para la Seguridad Alimenticia (EFSA) aprobó el pasado 13 de Enero de 2021, por primera vez, la producción y comercialización del gusano de la harina, 'Tenebrio Molitor' como alimento seguro para el consumo humano. (Foto: Getty)

Llevamos años con el run run y sabemos que los insectos son un ingrediente estrella en la cultura asiática. Según datos de la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO), más de 2.000 millones de personas consumen insectos; pero en España, como en la mayor parte de la cultura occidental, no son unos habituales de nuestra dieta.

Y eso que llevan años intentando fomentar su consumo alegando que muchas especies tienen tantas proteínas como la carne y que su producción es barata, entre muchas otras ventajas.

Desde luego intentos ha habido, en abril de 2018 Carrefour inició por primera vez la venta de insectos comestibles en España, pero se retiraron por cuestiones legales. Y aunque a día de hoy podemos encontrar algunos productos, parece que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Sin embargo, a pesar de las reservas que tenemos (comer gusanos e insectos nos sigue dando asco), la presencia de insectos en la dieta española y europea podría estar cada vez más cerca tras un dictamen favorable de la de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA por sus siglas en inglés).

De color amarillo anaranjado en su fase larvaria, de adulto se convierte en un escarabajo molinero. (Foto: Getty)
De color amarillo anaranjado en su fase larvaria, de adulto se convierte en un escarabajo molinero. (Foto: Getty)

La primera evaluación completa de un insecto como ‘nuevo alimento’

Las evaluaciones de seguridad realizadas por EFSA son un paso necesario en la regulación de nuevos alimentos, ya que el asesoramiento científico respalda la toma de decisiones tanto nacionales como de la Unión Europea que autorizan estos productos para el mercado europeo.

Concretamente el informe evalúa al tenebrio molitor’, conocido como gusano de la harina, tanto el insecto completo seco como en forma de polvo (larva Tenebrio molitor), y concluye que es una “especie segura” como alimento humano.

Es una de las especies más empleadas para su crianza en granjas de insectos, sobre todo para alimento vivo. Este insecto de la orden de los coleópteros sufre varias metamorfosis desde su fase de inicial de larva (gusano de la harina) hasta convertirse en escarabajo.

La decisión cuenta con respaldo científico y autoriza la comercialización de estos productos para el mercado europeo. Desde que entró en vigor el Reglamento sobre nuevos alimentos el 1 de enero de 2018, la EFSA ha recibido solicitudes que abarcan una amplia variedad de fuentes alimentarias, nuevas y tradicionales. Por ejemplo, productos a base de hierbas derivados de plantas, alimentos a base de algas y frutas no autóctonas, y... muchas variedades de insectos comestibles.

Los insectos que puedes encontrar en el mercado Europeo

  • Acheta domesticus,

  • Tenebrio molitor,

  • Locusta migratoria,

  • Gryllodes sigillatus,

  • Schistocerca gregaria,

  • Alphitobius diaperinus,

  • Apis mellifera y

  • Grylloides sigillatus.

Por qué son tan especiales las proteínas de estos insectos

Desde el punto de vista nutricional, los insectos son ricos en proteínas, tanto esenciales como no esenciales (las que el organismo no puede generar). Por tanto, al comer insectos estamos aportando al organismo proteínas más completas.

Además de ser una fuente de proteínas de alta calidad, similares a las de la carne, son ricos en proteínas, vitaminas B1, B2 y B3, contienen omega 3 y 6, todos los aminoácidos esenciales, y son una fuente importante de minerales como el hierro.

Los insectos están incluidos en la definición de 'nuevo alimento' del <a href="https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/seguridad_alimentaria/gestion_riesgos/Situacion_insectos_en_alimentacion_humana.pdf" rel="nofollow noopener" target="_blank" data-ylk="slk:Reglamento" class="link rapid-noclick-resp">Reglamento</a>, en la categoría de <em>“alimento que consista en animales o sus partes, o aislado de estos o producido a partir de estos, que las personas no hayan consumido en una medida importante en la Unión Europea antes del 15 de mayo de 1997 “</em>. (Foto: Getty)
Los insectos están incluidos en la definición de 'nuevo alimento' del Reglamento, en la categoría de “alimento que consista en animales o sus partes, o aislado de estos o producido a partir de estos, que las personas no hayan consumido en una medida importante en la Unión Europea antes del 15 de mayo de 1997 “. (Foto: Getty)

Cuáles son los peligros asociados a su consumo

Los insectos son organismos complejos, lo cual hace que caracterizar la composición de los productos alimenticios derivados de insectos sea un desafío.

Para asegurarse de que el ‘Tenebrio molitor’ se puede comer con total tranquilidad, la Comisión Europea solicitó a la Autoridad Europea la revisión de los riesgos microbiológicos, químicos y ambientales asociados con el consumo de insectos y su producción para alimentación humana y animal.

En este informe el Comité Científico menciona los potenciales peligros derivados del consumo de insectos tales como las resistencias antimicrobianas, reacciones cruzadas con crustáceos de tipo alérgico y la transmisión alimentaria de patógenos víricos, bacterianos, hongos, parásitos e incluso priones.

Los insectos pueden tener un alto contenido de proteínas, y muchas alergias alimentarias están relacionadas con las proteínas, por lo que era necesario evaluar si el consumo de insectos podría desencadenar alguna reacción alérgica.

Estas pueden ser causadas ​​por la sensibilidad de un individuo a las proteínas de insectos, reactividad cruzada con otros alérgenos o alérgenos residuales de los alimentos para insectos.

Cumplen las garantías nutricionales y saludables

Sin embargo, tras superar el análisis y los procesos de seguridad habituales a los que se someten los productos destinados al consumo humano y a pesar del rechazo social que pueda provocar, la EFSA concluye que, en general, los riesgos de comer insectos son similares a los de cualquier otra fuente proteica.

Por tanto parece que estamos ante una nueva manera de consumir insectos, no solo tipo snack como en los mercados asiáticos, sino a través de nuevas presentaciones y derivados como las harinas producidas por la trituración; esto hace que los insectos puedan llegar a tener hasta más de un 60 por ciento de proteínas y un sabor similar al de los frutos secos.

Por otro lado, para el control de los peligros microbiológicos el informe indica que las empresas deberán de aplicar medidas correctas de higiene durante todas las fases de producción y comercialización de insectos destinados a consumo humano, así los operadores que los procesen y/o comercialicen deberán de instaurar un sistema basado en el análisis de peligros y control de puntos críticos”.

Aún así, en casa se recomienda seguir las normas de higiene básicas para minimizar el riesgo de contaminación cruzada, de proliferación de microorganismos y de supervivencia de los mismos.

Más historias que pueden interesarte:

Por qué es tan importante (también para tu salud) priorizar el producto local

El riesgo para la salud de usar algunos aditivos al hacer postres caseros

¿Por qué es interesante incorporar insectos comestibles a nuestra dieta?