El infierno que supone ser protagonista de 'La isla de las tentaciones'

Cine 54
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Te puede gustar o no, pero es imposible negar lo evidente: La isla de las tentaciones es uno de los fenómenos del último año. No hay capítulo que no sea tendencia, no hay momento que no se convierta en blanco de los memes ni protagonista que pase desapercibido. Pero ser parte de este éxito tiene sus consecuencias. A no ser que seas víctima de la pareja más desleal de la edición como le pasó a Melyssa, ganarse el cariño unánime de la audiencia es prácticamente imposible.

Y esto mismo lo está viviendo Lola, que con sus idas y venidas, su falta de tacto a la hora de consolar a Lucía, su indecisión amorosa y caricias bajo las sábanas con un soltero inesperado, se convirtió en la protagonista indiscutible del ultimo guion del programa. ¿El precio? El odio de las redes.

Lola en imagen promocional de La isla de las tentaciones 3 (cortesía de Mediaset)
Lola en imagen promocional de La isla de las tentaciones 3 (cortesía de Mediaset)

La presentadora del reality, Sandra Barneda, estuvo varios días preparando a la audiencia: se venía un cambio radical en Lola, algo muy fuerte que daría un vuelco total. Y todo se reveló en el episodio de la semana anterior cuando la vimos “cortando” con Simone de una vez por todas -aunque más que caricias y tentación nunca pasó nada-, llorando desconsolada por su novio Diego para acto seguido terminar dejándose querer por Carlos, otro soltero del que no teníamos idea que le gustara. Y para empeorarlo aun más, ellos jugueteaban bajo las sábanas con Lucía intentando dormir en la misma cama. Una situación que dejó perpleja a la audiencia y que, ahora, la tiene expectante ante el momento que vivirá Diego al ver las imágenes en la hoguera.

De esta manera, el episodio del jueves se centró en ir paso a paso armando el bombazo, incluso enseñando las secuencias de Lola perdiendo la paciencia con Lucía y su llorera por culpa de Manuel, y mostrándonos a un Diego revelando por fin sus emociones al ver a su novia llorando por él. La reconciliación parecía posible hasta que llegó la cama y Carlos.

Ni siquiera planeándolo le habría salido tan redondo a Telecinco. De repente tenían una protagonista “a lo Tom Brusse” y el guion de la ultima semana se centró casi exclusivamente en ella. En el Debate del lunes hicieron un repaso a las 48 horas antes de aquel momento con Carlos, discutieron sus motivos, indecisión y posible inmadurez, la psicóloga colaboradora la analizaba mientras Nagore no daba crédito ante la falta de comprensión de sus compañeros tertulianos.

En menos de una semana, la joven de León pasó a ser protagonista, pero no como Melyssa a la que la audiencia apodó “reina de España”, sino todo lo contrario. Ser infiel, indeciso o egoísta es algo que el público moraliza sin tapujos en redes sociales -aunque habría que ver cómo es cada uno en casa- y Lola de repente se ha convertido en el blanco de los haters.

No hay más que observar los comentarios en la última foto que tiene publicada en su perfil de Instagram.

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La subió hace una semana, recibiendo halagos y emojis llenos de corazones. Había alguna que otra crítica pero en ese momento la chica, en general, gustaba. Seguimos leyendo comentarios y a medida que pasan los días la cosa cambia. Después del capitulo del jueves comienzan los mensajes de odio y tras el debate del lunes se intensifican todavía más.

Que si “el mundo no te traga”, “mosquita muerta”, “teatrera”, “mala amiga”, “garrapata”, “wuarra”, “cerdica”, “falsa”, son apenas algunos de los calificativos que rellenan los comentarios de la fotografía mencionada a lo largo de los últimos días. El guion del reality siguió los acontecimientos y la convirtió en protagonista, pero a cambio Lola tiene que soportar el precio de la fama moderna con sus haters.

(Instagram.com/martadelola/)
(Instagram.com/martadelola/)

La historia se repite en otras de sus fotografías donde encontramos mensajes de odio e insulto en alza en los últimos días tras la emisión del Debate.

Lo mismo le pasó a Fani, Andrea, Mayka, Tom Brusse y hasta a su novia Sandra. Ser infiel o jugar con fuego despierta la moralidad extrema de los haters y coloca a sus protagonistas en el centro del odio viral. Un precio que se antoja de lo más injusto cuando tenemos en cuenta que no son más que jovencitos que se prestan a un reality y que sus motivos tendrán para dejarse tentar: ya sea ansía de fama o falta de amor, ellos sabrán... A ver quién se atreve a tirar la primera piedra cuando analiza su pasado juvenil, indecisiones amorosas y deseos más carnales. Ellos lo hacen ante las cámaras, dejándose llevar mientras el calor del Caribe sirve de aliado para generar momentos de fiesta y pasión. Dan momentos que sirven de entretenimiento para el público en casa ¿y los van a masacrar por ello?

Hay que tener mucha templanza y ser muy fuerte para no dejar que estos comentarios calen profundo en cualquier ser humano. En los últimos años son muchos los influencers que han criticado el odio que reciben en redes sociales, destacando lo mucho que puede afectar al autoestima, la confianza y la salud mental.

(Instagram.com/martadelola/)
(Instagram.com/martadelola/)

Sin embargo, el caso de Lola no es aislado. Tras seguir los perfiles de Instagram de los concursantes desde el principio, notamos que Marina también ha sufrido los insultos desde el arranque del programa por sus flirteos con Lobo, y sobre todo desde la filtración del vídeo sexual. En el caso de los chicos que ya se han dejado tentar, como Manuel, Jesús o Diego, también encontramos algunas críticas pero no tantas como pasa con las chicas. Una posible evidencia de la cultura del slut shaming en la que aun vivimos donde la moralidad no se corta con el mismo cuchillo entre hombres y mujeres. Pero dejando ese debate a un lado, que merece un artículo diferente, en resumen todos aquellos que cruzan los límites de la fidelidad terminan siendo el blanco de los haters. Y, como demuestra el caso de Lola, no a través de comentarios y opiniones constructivas, sino con insultos de todo tipo.

Es cierto que Lola y sus compañeros se exponen a ello al participar en el reality, pero ¿dónde está el límite de la crítica? ¿Todo vale a la hora de verter una opinión?

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