‘Infiel’ y Antena 3 dejan en evidencia el problema de ‘Secret Story’

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Por Mike Medianoche.- No es ningún secreto precisamente que Secret Story, el nuevo reality de Telecinco, no está dando los resultados soñados. El formato que estaba llamado a seguir la estela de Gran Hermano VIP está logrando audiencias muy discretas, por debajo de los dos millones de espectadores en la gala de los jueves, y lejos del millón y medio en los debates.

Sin ir más lejos, Secret Story: La noche de los secretos, presentado por Jordi González, hizo una media del 13,6% y 1.395.000 espectadores el pasado domingo, según los datos de Kantar ofrecidos por la consultora como Barlovento Comunicación. Suponía su programa más visto de la temporada, y aún así, resultaba un dato muy distante de Infiel, la serie turca de Antena 3, que hizo un 14,2% y 1.837.000 espectadores y que fue líder de su franja. Incluso el cine de La 1 con Joker, tuvo una media de espectadores mayor que Secret Story: la película protagonizada por Joaquin Phoenix alcanzó un 11,2% con 1.585.000 espectadores.

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Esto solo pone en evidencia que Secret Story es un pinchazo, y ni una sola noche desde que ambas series coinciden en parrilla ha logrado ponerse por delante de Antena 3, que ha afianzado la franja nocturna del último día de la semana con sus dramas otomanos. La primera batalla fue el 12 de septiembre e Infiel, que servía de telonera de Mi hija, sacó un 18,2% y 2.320.000 espectadores, de diez a doce de la noche. Secret Story, que alargó su emisión hasta las 01.45 horas, se conformó con un 12,7% y 1.256.000 de espectadores. Con el paso de las semanas Infiel bajó sus datos, pero siempre lideró con comodidad por encima del reality.

Unas cifras que, en definitiva, no son más que un reflejo del empacho que provoca el reality en la parrilla semanal. De esta manera, si quiere recortar un poco esa distancia, Mediaset debería hacer una pausa y definir una nueva estrategia con este concurso. ¿De verdad da este reality para emitir tres galas en directo en horario de máxima audiencia y varias galas cortas en la franja de tarde o de access? ¿Son tan divertidos los personajes, tantas cosas están pasando en esa casa de Guadalix? La respuesta es tajante: no.

Secret Story no es, ni de lejos, el reality más efectivo en la historia de Mediaset. Con la expulsión de Sofía Cristo y Miguel Friguenti quedó en evidencia el desacierto en muchos de los fichajes, sumando entonces a un personaje experto como Adara para llevar aires nuevos y refrescar el formato. Pero que el programa funcione o no puede depender únicamente de ella. 

En el caso concreto de los domingos, muchos espectadores coinciden en que uno de los fallos de estas galas es su presentador, Jordi González. Aunque el catalán es un experto en realitys (La casa de tu vida, Gran Hermano, Pasaporte a la isla, Supervivientes) no termina por cautivar a los televidentes como lo hace Carlos Sobera o Jorge Javier Vázquez. Incluso se ha equivocado alguna vez con los nombres de los nominados, o con los defensores de los concursantes en plató, lo que para muchos fans es una muestra de desidia por su trabajo.

Si nos damos una vuelta por las redes sociales encontraremos muchas críticas en ese sentido, pues le tachan de aburrido y de falto de interés por el concurso en general.

Quizá las galas de los domingos son más aburridas, sí, pero no por el presentador (o exclusivamente por él). Y es que también son emisiones con poco contenido innovador, en la que no hay nada tan interesante como una curva de la vida (que se suele hacer los martes), ni las expulsiones ni nominaciones de los jueves. Como mucho, el último expulsado revela cuál era su secreto, si es que todavía lo mantenía. Hay que dedicarle muchas horas de atención al formato para comprobar si, al final, ha merecido la pena o no quedarse despierto.

En este sentido, ayer fue Emmy Russ la que les contó su secreto a los habitantes de la casa: “Viví en un centro de menores porque mi madre me abandonó”. Todos los concursantes se quedaron impactados con esta información, y Jordi González les explicó los detalles: a la alemana la abandonó su madre con 17 años y terminó en un centro de menores, del que salió muy marcada. Isabel Rábago fue la que quedó más alucinada. “No necesité que me lo verbalizara, entendí muchas cosas. Es una valiente, es un placer haberle conocido, es una gran persona y me va a tener siempre” le decía a su compañera, que terminaba rota en el plató después, diciendo que ha pasado muy poco tiempo desde que sucediera todo.

Sin embargo, y a pesar de la emotividad del relato, no eras una sorpresa para los espectadores al haber quedado expuesto en la gala del jueves. El liderazgo de Infiel en Antena 3 no hace más que dejar en evidencia que Secret Story no necesita de tanta atención semanal en la parrilla de Telecinco. Ni suceden tantas cosas como para cautivarnos a diario ni necesitamos tal sobredosis de galas, resúmenes y debates. Dicen que en la variedad está la diversión, pero también en la originalidad y la sorpresa, y con tanta presencia en el canal, al final esos elementos brillan por su ausencia. Si Secret Story brilla en las audiencias es por la gala de los jueves de Jorge Javier -y a veces la de los martes con Sobera- pero todo lo demás comienza a sobrar, regalándole entonces a Antena 3 y sus fenómenos turcos una parte del pastel semanal.

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