'Infiel': Entre el amor y el trabajo

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Derin le confesó a Volkan todo acerca del chantaje del que había sido víctima por parte de Asya en el capítullo 55 de Infiel. Además, le contó que no sentía nada por Onur, sino que, simplemente, le utilizó para darle celos. El arquitecto, que no era capaz de soportar tanta información, salió corriendo del local en el que estaba su exesposa y su actual mujer.

Desesperado por sacarse de encima la rabia que sentía en Infiel, llegó hasta casa de Onur y la emprendió a golpes con él. Después, llegó hasta casa de Derya y le echó en cara que hubiera estado ayudando a Asya a engañarle. Ella, a duras penas, logró fingir que no sabía de qué le hablaba y terminó convenciendo a su amigo de que era, totalmente, inocente.

Por su parte, Derin se pasó la noche entera buscando a Volkan, pero no consiguió dar con su paradero. Tras llamar a varios hospitales y comisarías, lo único que le quedaba es pedirle ayuda a Asya. Esta, preocupada también por lo que había podido pasarle al padre de su hijo, empezó a pensar donde había podido ir. Pronto dio con la respuesta. «Seguro está en casa de su madre», piensa. Efectivamente, la doctora llegó hasta la propiedad y ahí se encontró con Volkan.

Asya trató de jugar de nuevo con él. Le insinúa que sentía algo y que, quizá, podrían retomar su relación. Sin embargo, él no creía ya en sus palabras y le pidió que se fuera. Al día siguiente, Volkan se citó con Derin y terminó dándole otra oportunidad. Más tarde, le explicó a Derya el motivo de su decisión: «Asya es solo un sueño para mí. Ella nunca regresará conmigo, mientras que Derin es mi realidad y sé que me quiere muchísimo».

Asya fingió un robo en su casa

Por otro lado, Nil y Selçuk regresaron de su fatídica luna de miel. El hostelero le pidió perdón a su esposa por haber tenido de nuevo una actitud agresiva con ella y le prometió que no volvería a pasar: «Me siento sobrepasado por todo lo del bebé». Ella, que no quería seguir con la conversación, decidió irse al restaurante a trabajar, no sin antes pedirle a su marido que le diera tiempo para pensar en lo que sentía y en su futuro en común.

Mientras tanto, Onur visitó a Asya en su casa y le reprochó que le hubiera usado para su plan de venganza sin haber medido las consecuencias: «Tu exmarido vio a golpearme como un salvaje. Si no te he dicho nada antes es porque te aprecio y respeto tu amistad con Aras, pero no quiero que vuelvas a meterme en tus asuntos».

Al caer la noche, Asya ideó un plan para tener a Volkan, nuevamente, comiendo de la palma de su mano. Fingió un robo en su casa y con ayuda de Derya logró que el arquitecto fuera a ayudarla. Cuando estaban solos, se le insinuó otra vez e, incluso, dejó que le diera un beso. Acto seguido, ella se apartó. «Esto no está bien. Para retomar lo nuestro, primero tendrás que divorciarte», dijo ella.