Qué es el 'agotamiento vital', el factor que precipita el infarto en hombres

Mónica De Haro
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Los hombres 'exhaustos' debido al estrés, la fatiga o la desmotivación son más propensos a sufrir ataques cardíacos según un estudio europeo reciente. (Foto: Getty)
Los hombres 'exhaustos' debido al estrés, la fatiga o la desmotivación son más propensos a sufrir ataques cardíacos según un estudio europeo reciente. (Foto: Getty)

Los hombres que experimentan agotamiento vital (VE por sus siglas en inglés) tienen más probabilidades de sufrir un infarto o ataque cardíaco, según una investigación presentada en el ESC Acute CardioVascular Care 2021, el congreso científico en línea de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC).

"El agotamiento vital se refiere a fatiga excesiva, sentimientos de desmoralización y aumento de la irritabilidad", precisa el autor del estudio, el doctor Dmitriy Panov, del Instituto de Citología y Genética, Novosibirsk, de la Federación Rusa. "Se cree que es una respuesta a problemas intratables en la vida de las personas, particularmente cuando no pueden adaptarse a la exposición prolongada a factores de estrés psicológico".

El estudio examinó la relación entre el agotamiento vital y el riesgo de infarto de miocardio en hombres sin antecedentes de enfermedad cardiovascular. Para ello se utilizaron datos del Proyecto MONICA, de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En comparación con los hombres sin agotamimiento o fatiga excesiva, los hombres con niveles moderados o altos de fatiga tenían un riesgo casi tres veces mayor de sufrir un ataque cardíaco en cinco años. Esos mismos hombres tenían aproximadamente el doble de riesgo tanto 10 como 14 años después. (Foto: Getty)
En comparación con los hombres sin agotamimiento o fatiga excesiva, los hombres con niveles moderados o altos de fatiga tenían un riesgo casi tres veces mayor de sufrir un ataque cardíaco en cinco años. Esos mismos hombres tenían aproximadamente el doble de riesgo tanto 10 como 14 años después. (Foto: Getty)

Los síntomas de fatiga o agotamiento vital se evaluaron al inicio del estudio utilizando el cuestionario de agotamiento vital de Maastricht, adoptado por el protocolo MONICA. Los participantes (657 hombres de 25 a 64 años) fueron clasificados según su nivel de agotamiento vital: ninguno, moderado o alto, y se realizó un seguimiento durante 14 años para determinar la incidencia de ataque cardíaco.

Los investigadores analizaron la asociación entre el agotamiento vital al inicio del estudio y el riesgo de sufrir un ataque cardíaco. En comparación con aquellos sin agotamiento vital, los hombres con niveles moderados o altos tenían un riesgo 2,7 veces mayor de sufrir un ataque cardíaco en cinco años, un riesgo 2,25 más alto en 10 años y un riesgo 2,1 más alto en 14 años.

“En general, el 67 por ciento de los hombres tenía agotamiento vital, y el 15 por ciento tenía un nivel alto”, cuenta Panov. "Las diferencias de género en las características de respuesta a la angustia y la manifestación de VE son especialmente importantes". También explicó que, a pesar de que la “frecuencia de efectos negativos” es mayor entre las mujeres, su investigación encuentra que la asociación del agotamiento vital con eventos cardiovasculares es aún más común entre los hombres.

El agotamiento vital es otro nombre para el estrés y la sensación de impotencia

Muchas personas tienen que lidiar de forma continua con problemas financieros, personales o sociales que parecen no tener fin ni solución, y “no es de extrañar que las personas con los niveles más altos de estrés tengan más probabilidades de sufrir un infarto”, confirma Guy Lowell Minz, director de salud cardiovascular en el Sandra Atlas Bass Heart Hospital de Nueva York.

"El estrés puede provocar un aumento de la presión arterial, que es un factor de riesgo cardiovascular importante para un ataque cardíaco y un derrame cerebral", añade el cardiólogo.

Para probarlo, los investigadores usaron "otra métrica" ​​para identificar el estrés y la depresión, y sus hallazgos muestran un patrón en el que la desventaja social o la falta de apoyo social se relaciona con el agotamiento vital y un mayor riesgo de enfermedad cardíaca.

Por eso, en el análisis ajustado, el riesgo de un ataque cardíaco relacionado con el agotamiento fue mayor en los hombres que nunca se casaron, los divorciados y los viudos en comparación con los hombres casados, con razones de riesgo de 3,7, 4,7 y 7, respectivamente. Además, el riesgo de un ataque cardíaco relacionado con el agotamiento fue 2,2 veces mayor en aquellos con educación primaria en comparación con los hombres con un título universitario. Los hombres de mediana edad se vieron más afectados que los hombres más jóvenes: en comparación con los de 24 a 34 años, el riesgo de un ataque cardíaco relacionado con el agotamiento fue 3,8 veces mayor en los de 45 a 54 años y 5,9 veces mayor en los de 55-64 años

Por otro lado, el estrés y la depresión, o sentimientos de impotencia, pueden llevar a comer en exceso, lo que aumenta el colesterol, la obesidad y la resistencia a la insulina. Este tipo de comportamiento también puede conducir a prediabetes o diabetes, y ambos son factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

La obesidad, la resistencia a la insulina y la diabetes provocan inflamación, que es otro factor de riesgo cardíaco importante. La falta de motivación puede hacer que las personas 'se rindan' y no hagan ejercicio o no se preocupen por su salud.

Además, el estrés y la depresión pueden provocar patrones de sueño anormales, y los hombres que duermen menos de 6 horas o más de 9 horas tienen un mayor riesgo de sufrir un ataque cardíaco.

Con respecto a la influencia del estado civil en la relación entre el agotamiento y el ataque cardíaco, el Dr. Panov explica que "vivir solo indica menos apoyo social, lo que sabemos por nuestros estudios anteriores es un factor de riesgo independiente de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular".

Para prevenir la aparición de ataques cardíacos es importante llevar a cabo estrategias que nos ayuden a mejorar el bienestar y reducir el estrés, tanto en caso como en el trabajo, para tratar así de reducir el agotamiento vital. Por ejemplo, evitando el aislamiento y optando por actividades que brinden apoyo social. Esto hace que los hombres sean menos vulnerables al estrés y, cuando se combina con un estilo de vida saludable, debería beneficiar la salud del corazón.

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