Cuando 'Indiana Jones y el templo maldito' fue prohibida por capricho de Steven Spielberg

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Con cuatro películas y una quinta en desarrollo, Indiana Jones ocupa un lugar especial entre los personajes más emblemáticos de la historia del cine. Es decir, si tuviéramos una enciclopedia sobre blockbusteres, seguramente el arqueólogo de Harrison Ford tendría un fascículo dedicado exclusivamente para él. Después de todo, las películas del personaje creado por George Lucas y dirigido por Steven Spielberg ocupan un lugar especial en la memoria de varias generaciones.A excepción de una de ellas.

Y es que por estos lados podemos adorar a Indiana Jones y conocernos de memoria todas las secuencias más clásicas de la saga, sin embargo existe un país que tardó muchos años en descubrir una de las secuelas.

Harrison Ford en una escena de 'Indiana Jones y el templo maldito', 1984. (Photo by Paramount/Getty Images)
Harrison Ford en una escena de 'Indiana Jones y el templo maldito', 1984. (Photo by Paramount/Getty Images)

Indiana Jones y el templo maldito llegó a los cines en 1984, tres años después de que la primera entrega se convirtiera en la película más taquillera de 1981. Fue una secuela arriesgada, más demencial, oscura y menos infantil que su antecesora. Tanto que algunas secuencias nos marcaron para siempre, incluso traumando la infancia de muchos espectadores pequeños. Es más, debido a la violencia gráfica tuvieron que crear una calificación por edades que definiera mejor el público que podía acceder a ella, creando por primera vez el rating PG-13 en EE.UU. (cuando una producción no se considera apropiada para menores de 13 años). Aun así el box-office la recibió con los brazos abiertos, repitiendo como la producción más taquillera de su año, aunque la crítica no fue tan benevolente. La recepción fue positiva pero más contradictoria tras el espectáculo aventurero que fue En busca del arca perdida, pillando a más de uno por sorpresa con aquella historia de sacrificios humanos y restaurantes sirviendo cerebro de mono.

Y precisamente por eso, Indiana Jones y el templo maldito fue prohibida en India, a pesar de que la historia se desarrolla allí mismo. Y no porque tuvieran problemas con la violencia o grafismo extremo de sus escenas, sino porque todas ellas señalaban a estereotipos equivocados de su propia cultura.

Esta aventura, que en realidad servía como precuela, trasladaba a Indiana Jones a una aldea al norte de India, donde los niños estaban siendo robados y las reliquias del lugar -las piedras Shankara- también habían desaparecido, despertando el interés del arqueólogo por encontrarlas. 

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Su primera parada era el palacio local donde acontecía una de las escenas más recordadas del filme: una cena donde veíamos a los locales disfrutando de platos tan excéntricos como cerebro de mono, sopa de ojos, serpientes o escarabajos. Sin embargo, esta representación no gustó nada al gobierno indio, más que nada cuando el país es mayoritariamente vegetariano.

Pero además, otro de los problemas de la historia es que la película incluye a una parte de los aldeanos venerando a una especie de dios demoníaco llamado Kali, incluso con sacrificios humanos de los que Indy se salva de milagro. Sin embargo, Kali representa algo totalmente diferente en la cultura india, es una entidad relacionada con el cambio y el empoderamiento personal. En realidad, es una diosa femenina, también considerada maestra del tiempo y la muerte, destructora del mal para proteger al inocente. Ella encarna la libertad ilimitada y existencial de ser uno mismo sin pedir permiso.

Es más, el actor que daba vida al líder del culto Mola Ram era Amrish Puri, un intérprete de origen indio que recibió un aluvión de críticas en su país por haber participado en la representación errónea de su cultura. Tiempo después él defendió su trabajo, asegurando que había sido “una oportunidad única poder trabajar con Spielberg” y no se arrepentía de su decisión (Expresss). “No creo que haya hecho nada antinacional; es realmente tonto tomarlo tan en serio y preocuparse por eso" dijo. 

El actor indio recibió una nota escrita a mano de Spielberg, calificándolo como "mi mejor villano" además de varias ofertas de Hollywood pero sin el poderío de dejar huella como aquel líder de culto diabólico. "Siempre me pidieron que interpretara al jefe indio rojo", escribió en su biografía (vía Scroll). “La desafortunada elisión de indio y nativo americano en el personaje de Mola Ram se ve mejor en su casco de cráneo de ganado”. 

De esta manera, al escribir el guion Steven Spielberg no tuvo en cuenta los estereotipos que podían herir la sensibilidad india que, además, incluían la representación del “salvador blanco cristiano” en la imagen de Indiana Jones, como si él era el único héroe capaz de salvar a la aldea hinduista. El director incluso tenía intenciones de rodar allí la película. Sin embargo, como el director no quería cambiar el libreto, el gobierno local le denegó los permisos. Por ende, la película se rodó en Sri Lanka y Londres e India prohibió el estreno del filme en su territorio (Vogue).

Según la web de iMDB, la película recién llegó a India hace muy poco, el 1 de abril de 2020, a través de una plataforma online. Es decir, 37 años después de su estreno. 

Con el tiempo parece que el actor terminó entrando en razón y enterró públicamente su legado, señalándola en una entrevista de 1989 de ser “demasiado oscura, subterránea y muy horrífica" añadiendo que pensó que "superaba a Poltergeist". "No hay una onza de mis propios sentimientos en Templo Perdido […] El peligro de hacer una secuela es que nunca puedes satisfacer a todos”. (Sun-Sentinel vía The Hollywood Reporter).

Justamente Indiana Jones ha vuelto a ser noticia en los últimos días por varios motivos. Por un lado porque Disney anunció que volvían a retrasar el estreno de la quinta película, pasando de finales de julio de 2022 a junio de 2023. Y también porque se han filtrado imágenes de Harrison Ford en el set después de sufrir una lesión en el hombro el pasado mes de junio, y porque algunas de esas fotografías han despertado la teoría de que la película podría incluir un salto en el tiempo al aparecer unos soldados romanos en acción. Según algunos fans, dicha imagen podría dar a entender que, quizás, el personaje estaría investigando algún artefacto histórico con el poder de viajar en el tiempo. Pero son solo suposiciones Después de todo, también podrían formar parte de algún flashback que aparezca en el argumento.

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