La importancia de Griezmann para Setién y Messi

Antoine Griezmann trata de asistir a Leo Messi con el exterior. (Foto LLUIS GENE/AFP via Getty Images)

La lesión de Luis Suárez ha obligado al Barça de Quique Setién a cambiar de rumbo. Un hecho que si bien a priori sonaba como una puñalada a las aspiraciones del Barça por la regularidad que muestra el uruguayo en el día a día y su fiabilidad goleadora, ahora se presenta como un nuevo punto de partida para un futbolista por encima del resto, Antoine Griezmann. El francés ha pasado de estar a caballo entre una posición que no le potenciaba y un rol que le restaba la importancia que se le presupone a un activo de su calibre con Ernesto Valverde, a gozar de la zona central de nuevo con un entrenador que muestra su comprensión por el fútbol del galo.

De este modo, Quique Setién ya dejó entrever por primera vez sus intenciones con la estrella azulgrana ante el Granada al utilizar al francés en un doble falso 9 por dentro junto a Leo Messi. Así, el técnico cántabro planteó una fase ofensiva donde Antoine Griezmann y Leo Messi se retroalimentaban y dañaban al rival desde zonas interiores. El primero, desde la recepción entre líneas y el primer toque para oxigenar en las descargas y el segundo para juntar rivales y soltar el balón cuando la jugada lo requería.

Antoine Griezmann se coloca como el delantero más avanzado mientras Messi desciende un escalón.
El francés forma pareja con Messi y el Barça goza de amplitud en las dos bandas.
En esta ocasión, Griezmann se mueve a banda izquierda, Ansu Fati pasa al medio y Messi a la derecha.
Messi y Griezmann forman una doble punta por dentro.
El galo realiza una descarga y entra en contacto con la construcción de la jugada.

En este sentido, el ex del Atlético de Madrid es uno de los mejores futbolistas del mundo cuando se trata de habilitar compañeros al primer toque y agitar sistemas defensivos entre líneas. El francés, experto en danzar entre centrales, realizó uno de sus mejores partidos desde que se incorporó a la disciplina azulgrana. De hecho, tras el partido ante el Betis, su actuación ante el conjunto nazarí se sitúa como el partido con más toques (69) y pases completados (48) ante cualquier rival esta temporada entre todas las competiciones.

En otras palabras, Quique Setién ha vuelto a reactivar a un futbolista de múltiples posibilidades al que Ernesto Valverde trató de comprender pero nunca pudo descifrar cómo conseguir potenciar su fútbol. Con o sin balón de por medio, la realidad es que la participación de Griezmann con Setién ha aumentado, así como su importancia. Algo que, con el poco tiempo que lleva el cántabro a los mandos de la nave azulgrana, es una de las grandes novedades en el Camp Nou.

Es cierto que el Barça sigue teniendo problemas en cuanto a la profundidad se refiere, pero la idea de Quique Setién respecto a Griezmann conduce a que el Barça mejore su circulación del balón y a que el francés ofrezca una precisión técnica que aumenta el grado de precisión técnica. Por dentro y al primer toque, el optimismo azulgrana respecto al galo crece a pasos agigantados.

En definitiva, este nuevo rol de Griezmann en zonas centrales permite ver la mejor versión del francés, pero también activar más y mejor a Leo Messi. Así, el ‘17’ culé participa por dentro en la construcción del juego en lugar de estar aislado en banda y tener que desbordar, algo que, como el propio futbolista ha admitido, no es uno de sus fuertes. Sin verse empujado a tareas más sacrificadas, Antoine ha encontrado un punto de partida desde el que relanzar su temporada.


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