Primera imagen de la despedida de 'Riverdale' a Luke Perry en la cuarta temporada

Los seguidores de la serie Riverdale están esperando con ganas el estreno de la cuarta temporada. Llegará a las pantallas de Estados Unidos el próximo 9 de octubre, aunque aún no se sabe la fecha de estreno en España (previsiblemente será un día después), cuya emisión corre a cargo de Movistar+. Una tanda de episodios que se presenta especialmente emotiva, pues uno de sus personajes, Fred Andrews, interpretado por Luke Perry, desaparecerá de la trama tras la repentina muerte del actor a causa de un derrame cerebral el pasado mes de marzo. Sin duda, cómo resolver el destino de su personaje se ha convertido en uno de los interrogantes más potentes de cara a la nueva entrega.

VER GALERÍA

luke perry

El creador y productor ejecutivo de la serie, Roberto Aguirre-Sacasa, ha sido el encargado de arrojar algunas pistas sobre la despedida de quien diera vida a Dylan en la mítica Sensación de Vivir. Lo ha hecho compartiendo con todos sus seguidores un fotograma del primer capítulo, en el que se puede ver a Archie (AJ Kapa) abrazando a su madre, quien le sostiene fuertemente y se encuentra visiblemente afectada. Un abrazo para el que no hacen falta palabras y que representa el adiós definitivo del malogrado actor. No en vano, el propio creador acompaña la imagen del escueto texto "No words #Riverdale".

VER GALERÍA

riverdale

"Cuando Luke falleció, ya habíamos resumido más o menos los últimos dos o tres episodios, y no queríamos apresurarnos ni equivocarnos. Así que vamos a tratar el tema al 100% narrativamente al comienzo de la temporada 4, y queremos que ese episodio honre realmente al personaje de Fred y, honestamente, honre al actor y a nuestro amigo Luke", explicaba Roberto Aguirre-Sacasa en una entrevista a Entertainment Weekly.

Además del episodio homenaje a Luke Perry y saber cómo se ha resuelto su ausencia, la cuarta temporada llega con otras historias pendientes de respuesta. Entre ellas, descubrir qué hay detrás de la última y enigmática escena de la tercera, en la que Archie, Betty y Veronica aparecen cubiertos de sangre, quemando ropa y el icónico gorro de Jughead. Todo ello con una promesa de fondo: después de graduarse, irán por caminos separados y nunca volverán a hablar de esa noche.