Una ilusión óptica con círculos y flechas para engañar al ojo humano

M. J. Arias
·3 min de lectura

Como explican en Gizmodo, Jagarikin es un japonés que se dedica a crear ilusiones ópticas en formato gif y las comparte después en redes sociales. Una de sus últimas creaciones ha generado un intenso debate en los comentarios que le dejan los internautas dividiéndoles entre quienes creen una cosa y la distinta.

Todo comienza con un tuit publicado por Jagarikin este miércoles en el que escribió lo siguiente: “Puedes verlo moviéndose en la dirección de la flecha, ¿verdad? Dado que el cerebro humano es simple, puede confundirse con flechas”. El gif en cuestión muestra dos roscos amarillos y azules sobre un fondo gris con una flecha en su interior. Los roscos giran y lo hacen en un sentido u otro según la dirección que marcan las flechas, que van cambiando. Arriba, abajo, derecha e izquierda. Parece claro.

El problema, o más bien el debate, está en que algunos tuiteros como @Jakesaurius argumentan que en realidad en esta ilusión óptica las flechas son prescindibles y que no sirven para nada. Es decir, que al cerebro no se le está confundiendo con ellas como apunta Jagarikin. Para demostrarlo, @Jakesaurius ha generado un hilo con ejemplos de lo que ocurre si estas se eliminan de la ecuación.

Pone varias opciones, pero lo cierto es que el que parece más clara es la segunda, la que añade la cuadrícula para tener una referencia visual a la que aferrarse. Después muestra otro ejemplo de cómo se comporta el rosco con y sin flecha para demostrar su teoría de que estas son ‘inútiles’ para conseguir el efecto óptico buscado.

Preguntando sobre cuál es el truco, contesta que está “bastante seguro de que es solo el grosor / velocidad, pero sigo tratando de averiguarlo”. A lo que otro responde que en su opinión “en realidad es solo el patrón en los bordes internos y externos: dividido en mitades o cuartos, 45º por delante del cuerpo o -45º por detrás”.

Como puede verse, el truco ha dado mucho de qué hablar. Desde Gizmodo apuntan a que este está en el contorno de los círculos, que no coinciden en todo momento con el color de la parte interna. Unido a esto iría que son, dicen, del color contrario al borde del otro círculo, eso propicia el engaño visual. Traducido: los roscos ni engordan ni adelgazan, solo giran, y es el juego con los colores lo que produce la ilusión. Las flechas son solo un elemento más, prescindible. ¿No?

EN VÍDEO | El robo surrealista de dos jamones y un televisor a la vista de todo el mundo en un supermercado de Guadalajara