Ibuprofeno, mitos y verdades

Por Álvaro Luengo
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From Esquire

No hemos estado en tu casa, pero estamos seguros de que tienes Ibuprofeno. En algún cajón del baño, en la mesilla, en el botiquín, en la mochila incluso… ¿cierto? Nosotros también.

Y es más que probable de que, de un tiempo a esta parte hayas empezado a encontrarte artículos sobre este fármaco, que hablan de los peligros de automedicarte con él, de que ahora sólo vas a poder comprarlo con receta, de los efectos secundarios… Nosotros también.

Por eso, y porque uno no sabe ya qué creerse, hemos llamado directamente al médico. Y no a uno cualquiera, al doctor Miguel Ángel Sánchez Chillón, presidente del Ilustre Colegio de Médicos de Madrid, para hacerle las preguntas que seguramente tú te estás haciendo. Nosotros también.

Con la ley en la mano, a día de hoy, ¿podemos comprar Ibuprofeno sin receta?
Con la ley, que no es de ahora sino que es vigente, tenemos disponible Ibuprofeno en la farmacia sin receta, pero no todas las presentaciones del Ibuprofeno. Sólo las llamadas “publicitarias”.

¿Y cuáles son?
Se llama publicitario al medicamento que se puede dispensar en la farmacia sin receta, porque se entiende que la supervisión del farmacéutico es suficiente para evitar complicaciones derivadas del mal uso. En el caso concreto del Ibuprofeno, sin receta no puedes comprar el de 600 mg, pero sí el de 400 mg, que es una dosis suficiente y válida.

Entre sus efectos secundarios un estudio afirma que incrementa un 31% el riesgo de paro cardíaco. ¿Esto es cierto?
El dato es cierto, pero hay que saber leerlo. Esto no quiere decir que al 31% de las personas que toman ibuprofeno se les vaya a parar el corazón. Supongamos que una persona como yo tiene un riesgo de paro cardíaco en los próximos 10 años del 2% (en función de la edad, el peso, los antecedentes…), cuando hablamos de que el Ibuprofeno incrementa el riesgo en un 31% se refiere respecto a ese 2%. Esto quiere decir que el riesgo de esa persona pasaría a ser del 2,61%. Son términos estadísticos que los médicos utilizamos mucho pero hay que saber entenderlos.

¿Qué dosis podríamos consumir para estar completamente tranquilos?
En España el que más se utiliza es el de 600 mg, que es el que no se vende sin receta. Pero en la mayoría de los países de nuestro entorno la dosis que se emplea es de 400 mg tres veces al día. Incluso hay varios países en los que se comercializan comprimidos de 200 mg. Para los casos más típicos: dolores de muelas, un esguince de tobillo, alteraciones de la menstruación… los 400 mg son suficientes, no hay casi diferencia con los efectos respecto al de 600 mg y es un 43% más seguro. Por eso ese es el que podemos comprar con receta.

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Consumimos Ibuprofeno para todo: dolores de cabeza, dolores musculares, resaca… Pero exactamente, ¿para qué es efectivo?
Tienes efectos beneficiosos para muchas cosas: cuadros respiratorios agudos, dolores de cabeza, dolores musculares y articulares… Pero también es verdad que la capacidad analgésica del Paracetamol es igual de potente y no tiene efectos tan lesivos.

Paracetamol también hay en todas las casas, ¿cuándo debemos usar uno y cuándo otro?
El Ibuprofeno tiene más efectos: es analgésico, antiinflamatorio y antipirético. Es decir, sirve para el dolor, para la inflamación y para la fiebre. El Paracetamol sirve solo para el dolor y la fiebre. En casos donde no haya inflamación es mejor emplear Paracetamol, es menos agresivo para el estómago, tiene menos efectos secundarios peligrosos y, aunque la gente piensa que es más flojo, son igual de potentes, según la OMS ambos están en la misma escala de potencia analgésica. Si tienes por ejemplo un flemón o un esguince, hay inflamación y el Ibuprofeno será más efectivo. Pero si tienes dolor de cabeza, mejor tomarse un paracetamol.

Hay gente incluso que toma Ibuprofeno de manera preventiva para evitar la resaca, ¿tiene esto algún sentido?
No, es totalmente absurdo. Si te tomas un Ibuprofeno y después bebes alcohol, le estás dando el doble de trabajo al hígado, que tiene que depurar las dos cosas, no tiene ninguna lógica. Al día siguiente sí puede ser efectivo para el dolor de cabeza, pero ojo, el alcohol es gastro lesivo y el Ibuprofeno también, así que mejor el Paracetamol. Los medicamentos son como los coches, muy prácticos y muy útiles, pero si me distraigo me puedo salir de la carretera y matarme o quedarme parapléjico. Hay que tener cuidado, son fármacos y si ocurre una hemorragia digestiva a una de cada 200.000 personas, al que le toque dirá: “¡pero si sólo me he tomado un Ibuprofeno!”.

¿Y cómo podemos convencer a la gente de que no se automedique?
Esto es un problema casi cultural. Hay que tener una responsabilidad con uno mismo sobre su estado de salud. Yo no le voy a decir a nadie que vaya al médico cuando tenga los primeros síntomas de un catarro, porque probablemente no tenga ni que ir al médico. Una persona sana, joven, si tiene un catarro sabe que en cinco u ocho días se le habrá curado. Si le duele la cabeza o tiene unas décimas de fiebre que se tome un Paracetamol, no pasa nada. Ahora, que no se tome un Ibuprofeno, y a las dos horas un Frenadol, y a las dos horas un Nolotil, y luego un ponche con una yema de huevo y un chorrito de coñac… Si un medicamento está disponible es porque puede usarse con responsabilidad. Volvemos a los coches, si tuvieran prospecto, seguramente no se venderían, porque un fármaco que produce 3.000 muertos al año y 8.000 tetrapléjicos estaría retirado del mercado. Así que lo único que tenemos que hacer es consumir los medicamentos con responsabilidad.