La precuela de 'La Huérfana' da un giro que ni la propia película esperaba

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Trece años después del estreno de la película original, La huérfana regresa a las salas de cine con una precuela titulada Primer asesinato. Esta terrorífica niña, de la que al final de la primera película descubrimos que era una mujer adulta con un problema de crecimiento, difícilmente iba a tener más sorpresas bajo la manga, ya que el giro con el que nos sorprendió en su desenlace fue uno de los más originales y mejor tejidos del género de finales de la década de los 2000. Además, valorando que se remonta a sus orígenes y ya en la cinta de 2009 se nos dio los suficientes datos argumentales sobre el pasado del personaje, lo único que podíamos esperar es un divertimiento de horror liviano sin sorpresas que ofrecer. Pero esto no ha sido así.

Isabelle Fuhrman en 'La huérfana: Primer asesinato' (Foto: Steve Ackerman/Diamond Films)
Isabelle Fuhrman en 'La huérfana: Primer asesinato' (Foto: Steve Ackerman/Diamond Films)

La huérfana: Primer asesinato se centra en los primeros pasos del personaje, quien tras huir de un psiquiátrico empieza a tejer sus planes malévolos de engañar a familias haciéndose pasar por una inocente niña. En concreto, asume el rol de una joven estadounidense desaparecida perteneciente a una familia adinerada, lo que da juego a un desarrollo argumental similar al de la anterior cinta: Ella creando el caos de formas retorcidas y adentrándose en juegos de seducción con el padre del núcleo familiar.

En todo su primer tramo, donde tiene lugar toda esta presentación, sientes que esta precuela cae en la monotonía, la repetición y la falta de ideas, una sensación que se potencia por su bajo presupuesto y su marcada factura de telefilm, algo lógico valorando que en mercados como Estados Unidos ha sido una producción enfocada al streaming. Es decir, nos encontramos ante más de lo mismo y con mucha menos chispa. Sin embargo, sobre la mitad del metraje, cuando estás desprevenido sin esperar mucho más de la película, esta logra tejer un giro de guion que vuelve a dejarte descolocado.

No impresiona de la misma forma que el de la primera entrega, pero dentro de la narrativa de esta precuela consigue reconducir a los personajes hacia terrenos inesperados, haciendo que lo que parecía un nuevo juego diabólico de su terrorífica protagonista acabe por convertirse en un contratiempo que ni ella misma esperaba. No quiero entrar en detalles para no desvelar la sorpresa, pero digamos que la familia a la que la huérfana engaña no son precisamente unos pobres desgraciados por la desaparición de su hija. Pero la sorpresa no es únicamente argumental, porque el giro lleva a la historia hacía géneros que ni la propia película preveía.

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Y es que el cambio de los acontecimientos conlleva a un desvarío que a ratos se va de las manos, lo que sumado al bajo presupuesto de la cinta y a una realización que deja que desear se traduce en una comedia negra involuntaria. Todo el segundo tramo se basa en un tira y afloja por parte de su macabra protagonista y la familia en la que se ha instalado, con escenas que tratan de tensionar al espectador y crear suspense con ver cuál de las dos partes alcanza mayor grado de demencia. Pero lo mucho que se fuerza la locura de sus personajes, las situaciones tan pasadas de rosca, el toque tan telenovelesco, los diálogos irrisorios o las situaciones tan poco pulidas, consiguen que pase de la tensión y el terror a ser un divertimiento absurdo. Es decir, lo contrario a lo que se pretendía.

Lo peor es que siento que si La Huérfana: Primer asesinato hubiera buscado ser este tipo de película hubiera funcionado mucho mejor. Abrazarse a la comedia negra sin reparos y buscar romper así expectativas hubiera supuesto un plus añadido, pero al alcanzar este tono sin buscarlo al final no hace más que evidenciar que el relato se les ha ido de las manos. Y es una pena, porque como digo, tiene muy buenas ideas que desarrolladas en condiciones podrían haber creado una precuela a la altura de la original. Al final, sales del cine con la sensación de haber visto una película terrible, pero habiéndotelo pasado en grande con sus idas de olla. Los amantes del terror más alocado y de la cinta original de 2009 posiblemente encuentren un divertimiento perfecto para pasar el rato, pero el resto de los espectadores van a tenerlo más complicado para salir satisfechos.

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