'Si lo hubiera sabido': final explicado de la adictiva serie de Netflix

si lo hubiera sabido l to r daniela soneira as mia, miquel fernÁndez as nando, megane montaner as emma, andrÉs rodrÍguez as andrÉs deluca in episode 06 of si lo hubiera sabido cr maria herasnetflix © 2021
'Si lo hubiera sabido': final explicadoMARIA HERAS/NETFLIX

Cuando Ece Yörenç (Amor prohibido, Sühan: Venganza y amor) ideó las claves de la serie Si lo hubiera sabido, no imaginaba que acabaría siendo una ficción española situada entre las más vistas de Netflix. Su historia recorre durante 7 episodios el subgénero de los viajes en el tiempo para explorar, a través de Emma (Megan Montaner, La caza, 30 Monedas), dos historias de amor en paralelo, la de una mujer que opta por casarse y tener a sus hijos aunque el matrimonio sea un fracaso, y la curiosa oportunidad de descubrir qué habría sido de su vida si nunca se hubiese casado cuando regresa en el tiempo una década.

Sin embargo, en el último momento, Si lo hubiera sabido trata de dar un giro repentino en la interpretación de toda la serie que, salvando las distancias, nos lleva a ideas ya practicadas por series pioneras como Perdidos. Ese capítulo 8 nos reconfigura toda la percepción que los anteriores episodios nos componen de la historia. Por eso, merece la pena explorar el final explicado de la serie de Netflix.


Si lo hubiera sabido: el final explicado de la serie de Netflix

Emma, infeliz en su matrimonio con Nando (Miquel Fernández, El nudo) y desesperada ante una vida en que lo único que animaba su existencia era su faceta como madre, desea durante una noche de Luna de sangre que su vida fuese distinta. Entonces, retrocede 10 años en el tiempo al tiempo en que podía "corregir" las decisiones que le llevaron hasta esa crisis existencial.

Sin embargo, por el camino, aunque tiene la oportunidad de descubrir una vida en que se siente realizada en lo profesional y se embarca en una relación que goza de buena salud, lo cierto es que la sombra de sus hijos perdidos no se borra de su pensamiento, por lo que trata de encontrar la manera de recuperarlos.

Pues bien, el capítulo final de la ficción nos hace experimentar un giro radical a toda esta historia, puesto que la serie deja de ser una propuesta romántica sobre los viajes en el tiempo para bajar el argumento a tierra y dar una explicación plausible a todo ese galimatías entre dos líneas temporales, con una solución al estilo Regreso al futuro, que nos devuelve al presente.

De forma totalmente sorprendente, descubrimos que Emma nunca ha llegado a perder a sus hijos. Y nada tiene que ver con conceptos mágicos ni realidades paralelas. Lo cierto es que el capítulo final nos revela que la protagonista lleva unos días en coma tras una hemorragia cerebral y en ese tiempo ella percibe el viaje al pasado como una realidad viable.

De hecho, hay conceptos de los que imagina que beben directamente de lo que si vivió antes de acabar en el hospital, pues el motivo por el cual tiene una crisis es que descubre que, durante su matrimonio, su mejor amiga y su marido tuvieron una aventura. Sin embargo, la mayor incógnita es cómo establece una relación en su vida real con Rubén (Michel Noher, La Unidad). Pues bien, el capítulo 8 nos aclara que se trata de un actor con el que Emma cruzó su camino en alguna ocasión.