'El hombre del norte' es el regalo épico y perfecto para los amantes de 'Gladiator'

El nombre de Robert Eggers aún no estará grabado en la mente del gran público, pero detrás de él se encuentra el cineasta responsable de aclamados títulos de terror como La bruja o El faro, cintas que se ganaron el respeto de la crítica gracias a inmersivas y pesadillescas propuestas que no dejaron indiferente a nadie. Mediante la mezcla de elementos fantásticos, encuadres cuidados al detalle y un ambiente psicológico intenso, el director nos hacía vivir de primera mano la tensión y horror de historias no aptas para todo tipo de paladares, con las que era fácil levantarse de la butaca con una sensación de angustia.

Con este precedente, parecía que Eggers enfocaría su carrera hacia este cine de género que pese a arrasar en festivales o reseñas para un amplio espectro de espectadores podría ser difícil de dirigir. Pero no parece que vaya a ser el caso. O al menos es lo que da a entender El hombre del norte, su nueva película con la que se adentra en la aventura épica y en la mitología nórdica donde, pese a no renunciar a un estilo crudo, incómodo o violento, se adentra con éxito en la fórmula del blockbuster de estudio. Y el resultado recuerda a de grandes clásicos del cine épico.

Alexander Skarsgård en 'El hombre del norte'
(Aiden Monaghan / © 2021 Focus Features, LLC)
Alexander Skarsgård en 'El hombre del norte' (Aiden Monaghan / © 2021 Focus Features, LLC)

Cualquiera que se acerque al cine a ver El hombre del norte le va a ser inevitable pensar en series como Vikingos, que actualmente acaba de estrenar su secuela en Netflix, Vikingos: Valhalla, Pero a mí, más que a este producto creado en 2013 por History Channel al que por temática uno puede establecer claros paralelismos, me recordó mucho más a producciones de la talla de Gladiator de Ridley Scott. Y es que al igual que aquel título protagonizado por Russell Crowe se adentraba en una historia de venganza, aquí volvemos a vivir la odisea de un hombre para vengar a su familia con altas dosis de aventuras, combates y éxtasis emocional para los sentidos. Eso sí, en un ambiente completamente diferente y marcado por el aura de la mitología nórdica.

Creo que en todo momento Eggers tiene en mente esta cinta mítica de los 2000. No hay más que ver las similitudes en su estructura narrativa, desde las ambiciones de poder e intentos de asesinato con los que arranca la trama a las batallas y arcos de esclavitud. Además, esa mística que rodeaba a Gladiator en las ensoñaciones de Máximo con su familia asesinada es recuperada a través de los mitos de la tierras nórdicas, desde profecías, valkirias y dioses hasta localizaciones del más allá como el Valhalla. Y el resultado desprende el mismo nivel de épica y emoción.

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De igual forma, también podría remitir a muchos otros títulos de aventuras de espada y brujería como podría ser Conan, el bárbaro. Aunque como decía, al ser también una película tan profundamente autoral tal vez la comparación sea mucho menos acertada. Y es que el director de La bruja o El faro no renuncia a hacer otra película intensa e incómoda. Cada uno de sus planos rebosa pura energía y detallismo, sus batallas están cargadas de violencia y suciedad y la experiencia de visionado a ratos podría tornarse incómoda para aquellos no tan acostumbrados al cine de género. Aunque no en exceso.

Se podría decir que El hombre del norte es la perfecta definición de un blockbuster de autor, y en este caso, creo que muy bien equilibrado entre los anhelos y caprichos de su director con el espectáculo del cine comercial de acción y aventuras. Aquellos que busquen una película inmersiva, cruda y autoral la van a encontrar, mientras que los que simplemente quieran evadirse y disfrutar de una historia evasiva y entretenida también saldrán del cine encantados.

Alexander Skarsgård y Anya Taylor-Joy en 'El hombre del norte'
(Aiden Monaghan / © 2021 Focus Features, LLC)
Alexander Skarsgård y Anya Taylor-Joy en 'El hombre del norte' (Aiden Monaghan / © 2021 Focus Features, LLC)

Y es que tiene todos los ingredientes que siempre han hecho triunfar al cine épico. Y si a eso le sumas la mitología nórdica y el toque de fantasía tan evocador que le aporta tienes una película perfecta. Por poner un ejemplo que resulte claro para los fans del cine de Robert Eggers, todas las secuencias donde entran en juego dioses como Odín, criaturas como las valkirias o imágenes de lugares como el Valhalla juegan en la misma línea que las locuras tan sugerentes a las que el personaje de Robert Pattinson se enfrentaba en El faro con las sirenas o luces.

En estos tiempos pandémicos donde parece que solo hay hueco para grandes franquicias en las salas, tal vez sea imposible que un blockbuster autoral alcance el éxito y notoriedad que antaño tuvo Gladiator, sobre todo valorando que su director no es tan reconocido por el gran público y se ha movido mayormente en el terreno del cine de género. Pero eso no quita que El hombre del norte sea una épica sobresaliente sobre venganza y mitología nórdica que debería ser un deleite para los espectadores que vayan al cine buscando un gran espectáculo audiovisual y sensorial.

El hombre del norte aterriza en los cines el 22 de abril.

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