El Hombre del Millón de Dólares cambió el ring por la fe y se topó con la ley

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A inicios de los años 90, Telecinco decidió emitir de forma regular combates de lucha libre estadounidense. Un show televisivo que fue bautizado como Pressing Catch, pues todos sus eventos deportivos iban precedidos de Pressing: Pressing Fútbol, Pressing Boxeo. Sin embargo, esta nomenclatura caló mucho en el público, que empezó a llamar así al wrestling. Aquel programa, que se emitía los fines de semana, nos descubrió a grandes figuras, como Hulk Hogan, que todavía sigue vinculado a ese universo de la lucha libre. Otras estrellas, como el Macho Man Randy Savage o El Último Guerrero, fallecieron de forma prematura. Y también a algunos atletas que decidieron cambiar los combates y el dinero por una búsqueda de riqueza más allá de lo material. Y en ese sentido, es muy llamativo el caso de El Hombre del Millón de Dólares, que cambió el ring por la fe... Y se topó con la ley.

Ted Dibiase representaba el papel de un luchador al que le sobraba el dinero. Siempre subía al cuadrilátero enfundado en un traje de chaqueta, hacía alarde de todas sus riquezas, e incluso compraba las atenciones de las mujeres con carísimos regalos.

EDISON, NJ - 11 DE JUNIO: El luchador de la WWE
EDISON, NJ - 11 DE JUNIO: El luchador de la WWE "The Million Dollar Man", Ted DiBiase asiste al Collectors Showcase of America en el Raritan Center el 11 de junio de 2011 en Edison, Nueva Jersey. (Foto de Bobby Bank/WireImage)

Tuvo una popularidad enorme, tanto en Estados Unidos como en nuestro país. Seguro que muchos de los que están leyendo estas líneas tuvieron entre sus manos en algún momento un muñeco de acción de Ted; de hecho, en España se vendieron hasta dos modelos, uno vestido de negro, y otro en tonos verdes. El Hombre del Millón de Dólares incluso llegó a luchar en Barcelona, en el año 1993, cuando formaba pareja con Irwin R. Schyster, ‘El Recaudador de Impuestos’, en un equipo conocido como Money Inc. En aquella jornada vivida en el Palau Sant Jordi, los Money Inc, que tenían papeles de villanos y tramposos, perdieron ante los aclamados Scott y Rick Steiner, quienes sí eran queridos por el público.

Hay que destacar que Ted construyó uno de los mejores villanos del pressing catch. Bajo su lema de que todo el mundo tiene un precio, despertaba antipatía, pero también admiración. Característico era su cinturón con el símbolo del dólar, compuesto por auténtico oro y piedras preciosas, que al parecer le provocaba quebraderos de cabeza cada vez que pasaba por una aduana. No menos pegadiza era su canción para entrar al cuadrilátero, que, cómo no, versaba sobre el dinero. Incluso llegó a tener un mayordomo, un musculado hombre de raza negra llamado Virgil, con el que terminaría rivalizando. Eso sí, huelga decir que todo era un personaje, un gimmick, como se conoce en el mundillo del wrestling, aunque a menudo nos invitaban a pensar que persona y personaje era lo mismo.

Ted DiBiase asiste a su introducción en el Salón de la Fama de WWE en el Phillips Arena el 2 de abril de 2011 en Atlanta, Georgia. (Foto de George Napolitano/FilmMagic)
Ted DiBiase asiste a su introducción en el Salón de la Fama de WWE en el Phillips Arena el 2 de abril de 2011 en Atlanta, Georgia. (Foto de George Napolitano/FilmMagic)

A finales de los años 90 dejó el mundo de la lucha libre como atleta, pero durante un tiempo siguió en él como comentarista y asesor de espectáculos. Sus tres hijos siguieron sus pasos y se convirtieron en luchadores, y los hemos podido ver en las emisiones de Pressing Catch que se han emitido en España a través de diferentes canales en la última década.

Fue en esa misma época cuando Ted, que de joven sí tenía una gran creencia espiritual, sintió la llamada de la fe. Ocurrió después de que su mujer le dejase por haber cometido numerosas infidelidades con chicas del mundo de la lucha libre; entonces sintió que había sido cristiano de manera superficial, y quiso reconciliarse con Dios.

El personaje de El Hombre del Millón de Dólares tiene que ver con todo lo que no deberíamos ser. Mundanalidad total. Su Dios sería el dinero”, llegó a afirmar al medio estadounidense Bleacher Report. Su mentor fue un religioso llamado Hal Santos, y convirtió en su máxima la frase del evangelio de Lucas, “todo lo secreto, tarde o temprano, se descubrirá, y todo lo oculto saldrá a la luz y se dará a conocer a todos”.

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Desde entonces, la fuerza que Ted tenía en el ring comenzó a usarla para predicar la palabra de Dios. Incluso fundó Heart of David, su propio ministerio cristiano. El atleta consiguió reconstruir su matrimonio, y también su mundo interior. En sus sermones cuenta su historia personal con dureza, con capítulos tan poco conocidos como su afición a beber tras la muerte de sus padres. “Lo único que la gente no puede discutir es lo que Dios ha hecho en tu vida personal. Es tu historia”, asegura.

Así pues, Ted consiguió enterrar al Hombre del Millón de Dólares e hizo de sí mismo un siervo de Dios. Consiguió desprenderse de su personaje, avaricioso y presumido, para demostrar su versión más real, esa que no necesita cinturones de oro ni ostentar de los tesoros más mundanos. Y nos recordó, una vez más, que no debemos creernos todo lo que aparece en televisión, y que hasta el más fanfarrón de los personajes de la pequeña pantalla puede tener una riqueza espiritual que ya quisieran otros para sí.

La historia, sin embargo, adquiere un giro inesperado cuando Ted acabó teniendo problemas con la ley... precisamente por mezclar dinero y creencias religiosas, ya que la su congregación cristiana empezó a recibir altas cifras de dinero de fondos federales del área de bienestar del estado de Mississippi. Un dinero que empezó a llegar poco después que empezase a trabajar en el Mississippi Department of Human Services (MDHS) Brett, el hijo de Ted, que ejerció de administrador adjunto durante nueve meses, tras lo que renunció al cargo.

Eso provocó una investigación, y en 2021 un juez le ordenó pagar 722.299 dólares por fondos malversados. Este 2022, la cosa fue más allá, y la MDHS demandó a Ted y a sus hijos, entre otros, para recuperar más de $20 millones que presuntamente habrían sido despilfarrados del programa de Asistencia Temporal para Familias Necesitadas.

"Hoy estamos presentando una demanda en nombre de la gente de Mississippi para comenzar a recuperar los fondos que se usaron indebidamente y se desviaron de su importante propósito de ayudar a las familias necesitadas”, dijeron el gobernador de Mississippi, Tate Reeves, y la fiscal general, Lynn Fitch, en un comunicado del mes de mayo (via The Shadow League). “Nuestro propósito con esta demanda es buscar justicia por la confianza rota de la gente de Mississippi y recuperar los fondos que se malgastaron”.

De momento, Ted no se ha pronunciado ni ha comentado nada al respecto en su perfil de Twitter, donde se mantiene activo pero retuiteando sermones de otros predicadores. Tampoco se han hecho públicos los avances en la demanda o el caso. Sin embargo, no deja de resultar impactante que alguien que aseguraba haber dejado los bienes materiales para entregarse a la fe haya terminado siendo investigado por supuestamente malgastar grandes sumas de dinero de fondos de bienestar social.

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