Hollywood mira más allá de sus fronteras con los Oscar más internacionales de la historia

Desde que comenzamos nuestro camino como cinéfilos del mundo, siempre hemos asociado a los premios Oscar con las producciones hollywoodenses; o independientes pero también americanas. Con alguna excepción británica de vez en cuando, el cine de habla extranjera siempre estuvo reducido mayoritariamente a una sola categoría. Pero este año, la Academia ha dado un giro radical que podría hacer historia. ¿A qué se debe semejante cambio?

De izquierda a derecha: Roma, Cold War y Never look away (©Netflix / ©Opus Film / ©Pergamon Film)

Pero primero pongámonos en situación porque no solo Roma, la magnífica cinta mexicana de Alfonso Cuarón, es la responsable del cambio con sus diez nominaciones (la más nominada junto a La Favoritatanto a director, como a película de habla no inglesa y el premio máximo a mejor película). Este año la Academia ha apostado por ver más allá de sus “muros” y fronteras sorprendiendo gratamente al darle tres candidaturas a la polaca Cold War –a mejor película de habla no inglesa, fotografía y director para Pawel Pawlikowski-, otras dos a la alemana Never look away –a película de habla no inglesa y fotografía- y también a Yorgos Lanthimos de La Favorita en la categoría de mejor director. Es decir, un mexicano, un griego, un polaco, un afroamericano (Spike Lee) y un americano caucásico (Adam McKay) optan al Oscar que ganó Guillermo del Toro el año pasado. Casi como el chiste pero sin el bar, dejando fuera de juego a otro favorito como Bradley Cooper y a las mujeres cineastas.

Pero eso no es todo. Roma también hizo historia cosechando una nominación a mejor actriz para la primera indígena en jamás estar nominada, Yalitza Aparicio, y otra a actriz de reparto para Marina de Tavira. Un logro verdaderamente histórico que solo se dio una vez, en 2001, con las diez candidaturas de Tigre y dragón, también a mejor película de habla no inglesa y mejor película. Ganó cuatro estatuillas, incluida la primera.

Debemos tener en cuenta, además, que desde que la Academia comenzó a entregar el premio a la mejor película de habla no inglesa en 1945, solo nueve largometrajes extranjeros compitieron al premio a Mejor Película. Y ninguno lo ha ganado hasta ahora. La vida es bella estuvo cerca de conseguirlo, e incluso El cartero y Amour según algunos críticos, y si tenemos en cuenta los pronósticos, Roma podría ser la que rompa la mala racha colocando a México en la cima del cine internacional. Entonces, ¿a qué se debe este fenómeno? ¿Es una coincidencia o finalmente están teniendo en cuenta el cine de fuera como piezas artísticas que merecen el mismo valor y reconocimiento que una super producción multimillonaria?

Alfonso Cuarón y Yalitza Aparicio en el set de Roma (©Netflix)

Quizás la explicación más evidente detrás de tanto reconocimiento es el cambio radical que, a regañadientes, tomó la Academia al optar por la inclusión de nuevos miembros. Ya en febrero de 2012, un estudio del periódico Los Angeles Times desvelaba que por entonces la organización estaba formada por 94% miembros blancos, de los cuales 77% eran hombres y el 86% eran mayores de 50 años. La edad media era 62. Es decir, prácticamente nada de diversidad, ni inclusión de nuevas formas de ver y trabajar el séptimo arte. Cuatro años más tarde llegó el #OscarsSoWhite tras una nominación abrumadoramente blanca en 2015. La Academia estaba en la mira y tenía que hacer un cambio. Le gustara o no. En 2016 volvió a suceder lo mismo y ante la polémica, tuvieron que abrir sus puertas a nuevos miembros. Ingresaron 683, de los cuales casi la mitad eran mujeres y personas de color. La cifra sigue estando desproporcionada con un 89% de blancos sobre negros y un 73% de hombres. Pero la Academia prometió llegar al cambio esperado para 2020.

Sin embargo, es posible que las nominaciones recientes de diversidad e inclusión sean responsabilidad de la frescura y visión aportada por los nuevos miembros. O sea una respuesta a la presión vivida en los últimos años y no sea una tendencia, sino una excepción a la regla. Ante este paradigma, preguntamos a otros profesionales para llegar juntos a una conclusión.“Los nuevos miembros podrían ser una influencia, al ser más diversos, globales y jóvenes que los anteriores. Por supuesto que Roma es brillante y sin comparación, incluso imagino que puede ganar AMBOS Oscar a mejor película” sentencia Ab Zagt, el editor holandés de la sección de cine del periódico AD.

Por otro lado, Mariane Morisawa, freelance especializada en cine para el periódico brasileño O Estado de S. Paulo afirma que el éxito internacional puede ser fruto de la cantidad de películas extranjeras que se estrenaron en EEUU el año pasado, mientras que los aplausos que Roma viene cosechando desde el Festival de Venecia y la facilidad de haber llegado al público a través de Netflix “hizo que la industria perdiera la desconfianza” contra el gigante del streaming. “Creo que la inclusión de miembros más jóvenes, menos blancos y menos hombres parece estar dando resultado. Y eso explicaría lo sucedido desde Moonlight, La forma del agua y la nominación de Get Out el año pasado”.

(Crédito: 20th Century Fox)

“La apertura de las filas de la Academia de Hollywood al mundo (al mundo de las mujeres, de los negros, de los latinos) está provocando un terremoto en las nominaciones” nos cuenta el español David Martos de Kinotico. “Los hispanohablantes estamos de enhorabuena por Cuarón, pero supongo que los polacos estarán dando saltos de alegría por su ‘Cold War’… Lo que ocurre es que esta apertura al cine del mundo vuelve a dejar atrás a las mujeres, que dirigen más en las cinematografías de países más avanzados y abiertos, y menos en territorios como México, Polonia o Grecia, la tierra de Yorgos Lanthimos. Afortunadamente la Academia de Hollywood ha compensado la ausencia de directoras con las actrices mexicanas Yalitza Aparicio y Marina de Gavira, un símbolo más de la apertura. Veremos qué ocurre en el futuro”.

Y finalmente, Patrick Heidmann periodista de cine de Berliner Zeitung y otros medios alemanes, coincide en que “la inusual presencia de películas extranjeras es más una excepción que una nueva regla, y está relacionada con esas tres películas de forma específica”. Por un lado, Roma “porque cuenta con un director que la Academia adora como Cuarón; Cold War con un director ya reconocido en el pasado (con Ida) y acostumbrado a hacer campañas en EEUU en donde la facilidad con el inglés influye; y la nominación a fotografía de la película alemana es para un director de fotografía muy reconocido y americano que ya fue nominado cinco veces. Estoy seguro de que la película no lo habría conseguido con un DDF alemán”.

Pero Patrick también coincide en que “podríamos estar siendo testigos de un cambio en los Oscar después de todo, debido posiblemente a los nuevos miembros. Los votantes no solo son más mujeres, más jóvenes y racialmente diversos ahora, sino también más internacionales”.

En resumen, coincidimos en que este fenómeno es fruto de los nuevos miembros, pero si la tendencia persiste habrá que verlo. Por lo tanto, tendremos que esperar para ver si esta tendencia continua en futuras ceremonias. Queremos creer que sí.


Para seguir leyendo:
La mujer que está haciendo historia en los Oscar
Vanity Fair dedica su portada anual a la diversidd que se apodera de Hollywood
Un actor de Roma no podrá ir a los Oscar porque le negaron la visa para entrar a EEUU tres veces
Salma Hayek agradece a Yalitza Aparicio porque ya no es la única actriz mexicana nominada al Oscar
El hito definitivo de Black Panther: es la primera película de superhéroes nominada al Oscar de la historia
La historia de Yalizta Aparicio, la maestra indígena nominada al Oscar que jamás había soñado con ser actriz