Historias de amor, una exposición y nueva página para el Hermitage de Ámsterdam

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Ámsterdam, 15 sep (EFE).- Más de cien retratos, desde cuadros pintados en el siglo XVI hasta poses capturadas por fotógrafos contemporáneos, reflejan amor, pasión y tragedia en historias de la vida real, una exposición otoñal que abre nueva página para el Hermitage de Ámsterdam tras romper sus históricos lazos con Rusia por la guerra en Ucrania.

Los hay del mundo de la música o el cine como la "musa" Audrey Hepburn o Yoko Ono y John Lennon, parejas de la realeza como Enrique y Meghan, figuras revolucionarias como Oscar Wilde, e incluso retratos del futuro, como Harmony, un robot sexual con apariencia humana. Pero todos son reflejo del punto central de la exposición: “Historias de Amor” (Love Stories).

Muchas de las piezas viajan desde la Galería Nacional de Retratos de Londres, han pasado por Estados Unidos, y llegan a Ámsterdam para su estreno europeo continental junto a una serie de 16 retratos de artistas y fotógrafos neerlandeses a partir del sábado y hasta el 8 de enero. La galería londinense tiene la mayor colección de retratos del mundo y se encuentra en obras.

“Esta exposición es un preludio de lo que la gente puede esperar de nosotros en el futuro (…). Es el principio de un nuevo inicio”, señaló este jueves a Efe Annabelle Birnie, directora de esta pinacoteca, en referencia a su nueva etapa tras “romper los lazos” con el Museo Estatal del Hermitage en San Petersburgo, la pinacoteca hermana en Rusia, que le había dado acceso durante 30 años a una de las colecciones de arte más famosas del mundo.

Aunque no quiso adelantar con quién está negociando, Birnie aseguró que el museo neerlandés trabajará con otras galerías en otros países, para seguir “construyendo diseños estupendos, contando historias fantásticas, conectando a la gente a través del arte, y colaborando con museos internacionales”.

“Durante mucho tiempo, el Hermitage de Ámsterdam se mantuvo al margen de los eventos políticos en la Rusia de (Vladimir) Putin, puesto que la política se enfoca en la realidad cotidiana y nuestra orientación radica en los tesoros y movimientos del arte que abarcan siglos (…). El reciente ataque de Rusia a Ucrania hace que este distanciamiento ya no sea sostenible”, dijo el museo el pasado marzo, en su ruptura con Moscú.

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La muestra tiene obras maestras que representan ideas de amor, y juntas dibujan “una imagen conmovedora de cómo el amor y el deseo han influido en el retrato, desde finales del siglo XVI hasta el presente" y en esencia, son una serie de historias de la vida real "sobre el amor en todas sus formas; del amor romántico a la obsesión de un artista por una musa, y de las tragedias y penas románticas al amor que triunfa contra viento y marea”, dice el museo.

Las piezas fueron realizadas por artistas como el pintor flamenco Anthony van Dyck (1599 – 1641), la suiza Angelika Kauffmann (1741 – 1807), la fotógrafa estadounidense Lee Miller (1907 – 1977), el pintor británico Lucian Freud (1922 – 2011) y el proyectista también británico David Hockney (1937).

Mientras que las parejas que ponen los rostros a esta exposición van desde los legendarios Oscar Wilde y Lord Alfred Douglas; John Lennon y Yoko Ono, el príncipe Carlos y la princesa Diana; Victoria y David Beckham; Emma Hamilton y el almirante Lord Nelson; así como Laurence Olivier y Vivien Leigh.

Nicholas Cullinan, director de la Galería Nacional de Retratos de Londres, consideró que “Historias de Amor” es una exposición que “explora temas relacionados, desde el amor romántico, la obsesión y el enamoramiento hasta la tragedia y la pérdida” y subrayó que “en el corazón de esta exhibición hay una serie de historias de amor de la vida real que son universales y que narran la experiencia humana”.

Historias de amor y tragedias que incluyen la relación del príncipe Carlos con Diana, o la huida de palacio de Enrique y Meghan, pero también el retrato de Harmony, el robot humano, que cuestiona la idea de pareja.

Harmony “responde al movimiento humano y al tacto con expresiones faciales naturales, comunicación verbal y no verbal. El dueño entra en una relación social y, si lo desea, sexual con el robot que es similar a una relación (romántica) entre dos personas”, señala el museo, en un salto al que, quizás, sea el futuro de otro tipo de amor.

Imane Rachidi

(c) Agencia EFE