La inspiración detrás de ‘Tiana y el sapo’: la primera princesa negra de Disney existió en la vida real

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Hace poco más de una década, Disney presentó al mundo a su primera princesa afroamericana, Tiana, la protagonista de su último clásico oficial realizado en animación tradicional, Tiana y el sapo. Se unía a Jasmine, Pocahontas y Mulán en una corte que había empezado a aumentar su diversidad en los 90, ofreciendo una mayor representación para niños y niñas de todo el mundo. Pues bien, la mayoría de princesas Disney están inspiradas en cuentos y leyendas, pero Tiana tiene su origen en la realidad.

Aunque no lo creas, Tiana y el sapo está parcialmente basada en una historia real, la de una mujer de Nueva Orleans que, como Tiana, luchó por hacer realidad su sueño de triunfar como cocinera y empresaria, y lo consiguió. Esta es la conmovedora historia de Leah Chase, la Tiana de carne y hueso que murió en 2019 dejando un bonito mensaje y un importante legado atrás, como la película que inspiró.

Cartel de Tiana y el sapo, y Leah Chase (Walt Disney, Facebook/Dookychaserestaurant)
Cartel de Tiana y el sapo, y Leah Chase (Walt Disney, Facebook/Dookychaserestaurant)

Hace diez años, el cine animado tradicional daba sus últimos coletazos mientras la animación por ordenador afirmaba su reinado en Hollywood tras la nueva etapa que iniciaba la revolucionaria Toy Story en 1995. Pixar ganaba terreno a Disney bajo su propio techo, DreamWorks amenazaba su monopolio con Shrek y el último clásico de animación hecho a mano de la casa del ratón había sido Zafarrancho en el rancho (2004), un estrepitoso fracaso de taquilla que marcó el fin de una era para Disney.

A pesar de haber experimentado grandes pérdidas económicas con sus últimos estrenos en 2D y haber tenido que cerrar uno de sus estudios de animación debido a esto, Disney decidió intentarlo una vez más con Tiana y el sapo, breve regreso a la animación tradicional y los cuentos de hadas que la habían llevado a lo más alto en los 90. La película, un musical lleno de magia, aventura y romance ambientado en Nueva Orleans, conquistó a los amantes del Disney de siempre, pero no consiguió conectar del todo con las nuevas generaciones, recaudando menos de lo esperado en taquilla. El estudio captó el mensaje: la animación tradicional ya no vendía como antes.

Por eso Tiana y el sapo es tan importante dentro del canon de Disney y tan especial para sus seguidores, porque marca un punto de inflexión tanto en el estudio como en la historia de la animación, representando un último esfuerzo por parte de la compañía de preservar un arte que llevaban cultivando desde que Walt Disney estrenase su primer clásico animado, Blancanieves y los siete enanitos, en 1937. Pero no solo eso, sino que Tiana y el sapo también simboliza el cambio en el estudio con su primera princesa negra, un hito que tardó en llegar, pero que marcó el camino a seguir en cuanto a representación, empoderamiento femenino e inclusión en la siguiente década.

Escrita por Ron Clements y John Musker, los artífices de algunas de las películas más míticas de la época dorada de Disney en los 90 -La sirenita, Aladdin y Hércules-, y más adelante de Vaiana, Tiana y el sapo recuperaba el espíritu de los cuentos de hadas protagonizados por princesas y príncipes inspirándose en la novela The Frog Princess de E.D. Baker, que a su vez está basada en el relato clásico de los hermanos Grimm El príncipe rana. En la línea revisionista de Disney, la historia le daba la vuelta al lugar común del sapo que se convierte en príncipe al besarlo, convirtiendo a la princesa en rana. Pero si bien la parte fantástica de la película está sacada de los cuentos de hadas, la inspiración para crear a su protagonista proviene de la vida real.

Aunque muchos desconocen este dato, Tiana efectivamente existió y fue una mujer muy destacada en su comunidad. Mientras daban forma al proyecto, los creativos de Disney visitaron Nueva Orleans para encontrar una historia que los inspirase para escribir al personaje de Tiana y no tardaron en dar con ella. Leah Chase era una cocinera muy conocida de Nueva Orleans y su gente no dudó en señalar a Disney el camino hacia su restaurante. Según ella misma contó a la revista de Oprah Winfrey en 2010, “cuando trabajas mucho en una comunidad, te haces conocida, así que es probable que alguien me recomendase a Disney, lo cual me hace muy feliz”.

Leah Chase nació en 1923. Fue una joven aventajada y terminó sus estudios a los 16 años. Su primer trabajo en Nueva Orleans fue como camarera en un restaurante durante los años 40, cuando era muy poco habitual que una mujer de color trabajara en el mítico Barrio Francés de la ciudad de Luisiana. Aunque su raza sufría la segregación de la época, Chase aseguraba amar su trabajo y sentirse inspirada atendiendo a los clientes y, sobre todo, viéndolos comer. Así es como descubrió su pasión por la comida que la acabó llevando a convertirse en una maestra de la cocina: observando a las personas disfrutar de ella.

En 1944, Chase conoció a su marido, Dooky, un músico hijo de dueños de una tienda de bocadillos. Con su ayuda, se introdujo en el mundo de la restauración y luchó contra las adversidades para sacar adelante su propio restaurante con comida de calidad y en un espacio precioso, Dooky Chase, el cual se acabaría convirtiendo en uno de los locales más famosos de la ciudad. “Hice que creciera. Hice lo que me gustaba hacer. Me tropecé muchas veces, pero así es la vida. Te tropiezas y sigues adelante”, dijo entonces. El éxito de su local y sus platos le hicieron ganarse el apodo cariñoso de la Reina de la Cocina Criolla.

Dooky Chase no solo sobresalió por su comida, sino que además se convirtió en un lugar de reunión muy importante en la historia de la lucha por los derechos civiles. Líderes como Thurgood Marshall y Martin Luther King acudían a menudo al local, que pronto empezó a conocerse como un punto de encuentro para debatir y planear campañas. Para ello, Chase rompió las leyes de segregación, permitiendo que negros y blancos se sentaran juntos a la mesa, algo que según ella simplemente creyó que tenía que hacer (LearningEnglish). La popularidad del restaurante perduró a lo largo de los años y son muchas las personalidades famosas que han acudido a disfrutar de su comida, como por ejemplo Beyoncé y los presidentes George W. Bush y Barack Obama.

El estreno de Tiana y el sapo proporcionó un nuevo referente para todo el mundo, especialmente para el público infantil de color, que hasta entonces no había tenido una princesa Disney afroamericana en la que fijarse. Chase se sintió tremendamente orgullosa de haber servido de referencia para el personaje y el sueño de abrir su Palacio de Tiana, y así lo expresó: Ahora todo el mundo quiere ser Tiana y creo que es fantástico. Cuando yo empecé, ser cocinera no era nada. Ha sido recientemente cuando los chefs han empezado a destacar. Por aquel entonces, la gente te miraba, especialmente siendo una mujer negra, y te decía: ‘Solo eres una cocinera’. Pero ahora ser chef está de moda”.

Aunque al principio no tenía muy claro cuáles eran las intenciones de Disney al contactar con ella (es normal que la dueña de un pequeño negocio de éxito sienta recelo ante el interés de una compañía tan grande), pronto se dio cuenta de que tenían en mente algo muy bonito. Estaban realmente interesados en hacer justicia a su primera princesa negra con una historia que no solo narraba un romance, sino también el ascenso profesional de una mujer en una época adversa.

Tiana y el sapo hizo que la mujer reviviera su pasado, primero compartiéndolo con Disney y más adelante viéndolo convertido en un gran cuento de hadas e historia de superación en la gran pantalla. Pero Chase vivía en el presente. “Es bueno ver a la gente crecer y unirse”, declaró también a The Oprah Magazine, “No te preocupes de lo que pasó hace años. Es progreso. Sabemos lo que tenemos que hacer y sabemos que la vida va de inspirar a los demás. Si haces sentir a la gente que vale, lo harán todo mejor. Por eso esta película puede inspirar a tantas niñas.

Chase no solo contribuyó a la edificante historia de Tiana, sino que además participó en el libro de recetas basado en la película, The Princess and the Frog: Tiana’s Cookbook, sumándose a los que ya había publicado anteriormente y a los que editaría más adelante para compartir con todo el mundo la celebrada cocina de su restaurante. Para ella era muy importante reflexionar sobre el impacto que causamos en los demás, por eso con sus platos no solo quería llenar el estómago, sino también el espíritu. “¿Hemos marcado la diferencia en la vida de alguien? ¿Hemos ayudado a los demás?”, se preguntaba. Cuando Tiana y el sapo llegó a los cines, ella tenía 87 años, y aunque seguía pensando en el futuro sin bajar el ritmo, su preocupación principal era el legado que dejamos al morir.

Leah Chase murió en 2019 con 96 años, pero Dooky Chase sigue abierto. Su sueño de abrir su propio restaurante y triunfar como chef no solo se hizo realidad, sino que también sirvió para que miles de niñas creyeran que los suyos también podían cumplirse y que la perseverancia tiene su recompensa. Detrás de Tiana se encuentra una mujer cuyo nombre no es mundialmente famoso, pero que ejerció una gran influencia en su comunidad, e indirectamente a través de la película, en muchas personas en todo el mundo. Y eso hace que el legado de Tiana y el sapo sea incluso más especial y motivador de lo que creíamos.

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Imagen de Leah Chase: Facebook/Dookychaserestaurant

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