El crimen real que acecha a 'Slender Man', la película de terror disponible en Netflix

Valeria Martínez
·11 min de lectura

El coco, cuco, boogeyman, el hombre del saco, el viejo del costal… son todas representaciones del clásico asustador de niños del folclore infantil. Personajes legendarios con orígenes ancestrales que han servido para asustar a pequeños de todo el mundo a la hora de enviarlos a la cama. Pues las nuevas generaciones tienen otro, un coco nacido en Internet llamado Slender Man, que llega a Netflix con película propia.

La cinta de terror se suma al catálogo de películas de terror de la plataforma tras pasar por la cartelera hace dos años cuando no logró obtener la recepción esperada, quizás porque hubo campañas en su contra acusándola de “capitalizar una tragedia”. Y es que si bien Slender Man (2018) recurre al monstruo viral como base de su historia, muchos criticaron que tuviera similitudes con el caso real de dos niñas de 12 años que apuñalaron a otra en un bosque como ofrenda al coco de la red.

Imagen de 'Slender Man' (Sony Pictures Entertainment)
Imagen de 'Slender Man' (Sony Pictures Entertainment)

Netflix añadió Slender Man a su catálogo el 3 de agosto después de convertirse en una de las películas más vistas de la plataforma en otros países donde se incluyó una semana atrás. Fue el caso de Reino Unido donde lideró el Top 10 de lo más visto el mismo día que apareció en el servicio. Y es que las películas de terror son una de las grandes pasiones de los usuarios del streaming, y esta producción que bebe de clásicos como Scream, The Ring (La señal) y Candyman (El demonio de la mente), no iba a ser menos. Aun más cuando tenemos en cuenta que desató una polémica por su supuesta relación con un intento de asesinato entre niñas que sucedió en 2014 en Wisconsin, EEUU.

Estrenada en cines con una recaudación que apenas superó los $51/43€ millones, Slender Man relata el acecho que vive un grupo de amigas adolescentes después de convocar al monstruo de internet. En el caso de la película, se convoca viendo un video (como pasaba con Samara en The Ring) y oyendo tres campanadas (así como las cinco veces que había que repetir el nombre ante el espejo en Candyman). Pero una de ellas desaparece poco después sin dejar rastro y el resto descubre que el coco está involucrado. Las tres intentan hacer contacto con él en un bosque, intentando seguir el mito que encuentran en internet, ofreciéndole efectos personales a cambio de que les devuelva a la joven. Deben mantener los ojos cerrados y no hacer ningun tipo de contacto con él, o podría llevarlas a la muerte o la locura. Pero el miedo se apodera de ellas y nada sale como esperaban. Es una película de terror después de todo.

Pero antes de seguir hablando de la película, el caso real y la polémica que las unió en el camino, debemos comenzar explicando quién es el dichoso Slender Man. Y no te preocupes si no tenías idea de su existencia porque yo tampoco. Fue a raíz de ver la película de terror y el documental Cuidado con Slenderman (2016) que descubrí un fenómeno que se conoce como exponente del nuevo folclore de internet.

Se trata de un meme representado sin rostro, alto y delgado, con tentáculos como brazos, que tiene varias explicaciones. Hay quien lo representa como un monstruo que acecha a niños o quien lo define como un protector de aquellos que sufren bullying. Fue creado en 2009 por Eric Knudsen para un concurso online del foro Something Awful que pedía crear algo que pareciera real pero no lo fuera. El personaje provocó furor, literalmente, pasando a formar parte del universo de las creepypastas, un término que se utiliza para resumir historias cortas de terror compartidas en la red -en foros, blogs, vídeos, etc-. Se podrían definir como las nuevas leyendas urbanas y pueden ser cuentos escritos o imágenes, memes, etc. El fenómeno creció y se expandió en videojuegos y de ahí al resto de plataformas como Tumblr, Youtube y webs de lo paranormal, donde Slender Man ganó miles y miles de seguidores.

A comienzos de la década, era uno de los monstruos más comentados en los sitios dedicados a compartir historias de terror, con usuarios compartiendo fotografías falsas del personaje acechando a niños a lo largo de la historia o vídeos a lo Bruja Blair en donde niños o adolescentes pretendían toparse con él. El personaje se convirtió en un afrodisíaco para gente que se sentía sola, sobre todo niños solitarios o víctimas del bullying.

Y así llegamos a dos niñas solitarias que conectaron por tener la misma obsesión por el personaje, y que convencidas de su existencia planearon el asesinato de una amiga como ofrenda al monstruo.

Para conocer más del caso me dispuse a ver Cuidado con Slenderman, un documental muy recomendable (está disponible en HBO) que relata minuciosamente lo sucedido el 31 de mayo de 2014 en Waukesha, Wisconsin, cuando Morgan Geyser y Anissa Weier engañaron a Payton Leutner a que fueran al bosque a jugar a las escondidas para apuñalarla 19 veces y probar a Slender Man que eran sus súbditas. Tras prometerle a la niña que irían en busca de ayuda y dejarla sola en el bosque con la intención de que se desangrara allí, las dos se marcharon en busca de la supuesta Mansión Slender dentro del Bosque Nacional de Chequamegon-Nicolet, donde las leyendas de Internet decían que residían los seguidores del monstruo. Las tres tenían 12 años cuando tuvo lugar el suceso.

Tras ser apuñalada en los brazos, piernas y el pecho con un cuchillo de cocina de 13 cm., la víctima logró arrastrarse hasta una carretera cercana donde fue encontrada por un ciclista. Según los médicos pudo haber muerto allí mismo dado que una de las puñaladas pasó a un milímetro de una arteria central del corazón, otra atravesó el diafragma, cortándole el hígado y el estómago.

Morgan y Anissa eran apasionadas de las historias de Slender Man, algo que sus padres no veían con malos ojos dado que a esa edad suele ser habitual sentir curiosidad por los cuentos de terror, lo oculto, etc. Pero desconocían hasta dónde llegaba aquella obsesión. Las niñas estaban convencidas de que el coco las acechaba, que las mataría a ellas y a su familia, y por ende debían hacer un sacrificio para convencerle de que serían sus súbditas evitando el daño a sus seres queridos.

Las niñas fueron pensando el plan con antelación. Primero habían planificado asesinar a Payton, más conocida como Bella, después de la fiesta de cumpleaños de Morgan mientras la niña dormía. Básicamente porque Anissa había leído en la red que así era más fácil cometer un asesinato. La iban a asesinar, cubrirla con una sábada y huir en la noche. Pero Morgan, que era la mejor amiga de la víctima desde muy pequeña, decidió que sería mejor posponerlo para darle una mañana más de vida. Así, tras desayunar al día siguiente, fueron a un parque cercano e intentaron seguir con el plan en un baño público porque tenía un drenaje donde podía escurrirse la sangre. Incluso llegaron a golpearle la cabeza para dejarla inconsciente, sin conseguirlo. Y pasaron al tercer plan, convencerla de jugar al escondite llevándola a lo profundo del bosque para apuñalarla allí.

Anissa dio la orden diciendo: “ahora, hazlo, vuélvete loca”, y Morgan asestó las puñaladas tras decirle a la victima que lo lamentaba. Las atacantes fueron localizadas mientras caminaban por la carretera junto al cuchillo que habían utilizado. El documental que les mencionaba incluye las entrevistas policiales y secuencias del juicio, dejando entrever la falta de arrepentimiento de ambas. Estaban convencidas de la existencia del monstruo y de que el ataque era necesario para sobrevivir.

Las asaltantes eran niñas solitarias que habían creado su propio mundo en Internet, donde habían encontrado el refugio para conectar con el mundo. Anissa introdujo a Morgan en el universo de las creepypastas y así pasaron a compartir un interés común: Slender Man. Sin embargo, fue durante el juicio que a una de ellas, Morgan, se le diagnosticó esquizofrenia. Su padre sufre la misma enfermedad pero tanto él como su esposa relatan que jamás sospecharon que Morgan la padecía, incluso siendo conscientes de que la niña no reaccionaba a emociones universales de la misma manera que el resto. La joven confesó a los médicos que la entrevistaron que llevaba viendo monstruos, fantasmas y amigos imaginarios desde los 3 años y, según los especialistas, llevaba mucho tiempo alimentando un episodio psicótico que explotó con el descubrimiento de Slender Man y el plan de asesinato.

El juez se negó a procesarlas como menores, decidiendo que la seriedad del caso merecía hacerlo como si fueran adultas. Esta decisión llevó a que Morgan pasara un año y medio en prisión sin tratamiento médico, empeorando su condición aun más.

Morgan Geyser, que fue la que asestó las puñaladas, fue sentenciada a pasar 40 años en una institución mental y Anissa Weier recibió una condena de 25 años. Ambas estarían obligadas a pasar 3 años en confinamiento solitario y recibir tratamiento psiquiátrico. En el caso de Morgan, cumple su condena en un instituto psiquiátrico donde deberá permanecer hasta que desaparezcan los síntomas o cumpla los 53 años.

Por entonces, el crimen desató el debate en la red sobre el impacto que puede tener Internet sobre los niños, sobre todo al tener en cuenta las búsquedas que las niñas tenían en sus buscadores. En el documental se muestran los contenidos que veía Anissa: videos de gatos comiendo ratones vivos, tests para saber si era psicópata, etc. Más tarde, varios programas de televisión se inspiraron en el caso como fue uno de los episodios de Law & Order, otro de Mentes criminales, así como una película de Lifetime titulada Terror in the Woods y otra estrenada en Netflix en 2019, Mercy Black, que cuenta una historia similar pero recurriendo a otro monstruo como centro de la historia. En este caso las similitudes son evidentes al contar con dos adolescentes protagonistas que sufren esquizofrenia e intentan asesinar a su amiga creyendo que así hacen un regalo a Mercy Black.

Y, por supuesto, Slender Man, la nueva incorporación de Netflix, que fue la única a la que sacudió la polémica. Poco después del estreno del tráiler, el padre de Anissa criticó duramente a Sony Pictures tachando al estudio de “capitalizar una tragedia”. “Es absurdo que quieran hacer una película como esta” aseguró a Associated Press por entonces. “Es popularizar una tragedia, eso es lo que están haciendo. No me sorprende, pero en mi opinión es extremadamente desagradable. Todo lo que hacemos es extender el dolor que pasaron las tres familias”.

Pero, ¿tienen realmente algo en común la película y el caso real? No tanto. Cuando se desató la polémica, incluso con petición de firmas para evitar que Sony la estrenara, muchos creyeron que la producción se inspiraba directamente en el caso porque así lo daba a entender el tráiler al mostrar a las protagonistas y el meme en un bosque. Pero los personajes, sus motivos y la trama son muy diferentes al caso real. En la ficción, las jóvenes no buscan complacer al monstruo, sino que les devuelva a su amiga. Ni tampoco planean un asesinato. Slender Man, la película, tiene mucho más en común con Candyman que con el caso real.

Para conocer más sobre la historia les recomiendo el documental de HBO. Sin dudas se trata de un caso y una pieza audiovisual que nos dejan pensando en el impacto de las redes sobre mentes vulnerables, y en el poder que tiene el miedo y la obsesión cuando existe bullying, soledad y una enfermedad mental de por medio. Mientras que Slender Man es una película que se acopla al teen horror, ese subgénero del terror con sustos premeditados y una trama previsible. Es muy probable que atraiga al público amante de la exitosa saga Mi primer beso al contar con la misma protagonista, y si buscas una pieza de entretenimiento sin pretensiones, puede ser una buena opción; aunque existen mejores películas del género en la plataforma streaming.

¿Y qué pasó con Bella? Pues la víctima habló públicamente por primera vez en octubre del año pasado en el programa 20/20 ,diciendo que si pudiera ver a Morgan de nuevo, le diría “gracias” porque el ataque la llevó a querer estudiar medicina cuando sea mayor.

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