La historia de la pelea entre Tom Hardy y Shia LaBeouf en el rodaje de 'Sin ley'

Pedro J. García
·8 min de lectura

Son muchas las historias y leyendas acerca de peleas en los rodajes de cine. Algunas de las enemistades más famosas de la historia de Hollywood comenzaron en el set de una película. Y es que, como ocurre en todos los ámbitos, trabajar tantas horas con una persona con la que no te llevas bien puede resultar en catástrofe. Y más cuando eso se junta con los grandes egos de las estrellas del Séptimo Arte.

Hoy nos vamos a centrar en la fuerte bronca que tuvo lugar en el rodaje de la película de 2012 Sin ley (Lawless), protagonizada por dos de los actores más intensos del panorama cinematográfico actual: Tom Hardy y Shia LaBeouf. Según los rumores, los dos se enzarzaron en una trifulca que acabó con Hardy inconsciente en el suelo. Pero parece que hay diferentes versiones de lo que pasó. ¿Fue una pelea en serio o un juego de niños que se les fue de las manos? Investiguemos lo ocurrido.

'Sin ley' (FilmNation Entertainment, A contracorriente Films)
'Sin ley' (FilmNation Entertainment, A contracorriente Films)

Tenemos que remontarnos casi una década atrás. Tom Hardy se preparaba para interpretar al villano Bane en la última entrega de la trilogía de Batman de Christopher Nolan, El caballero oscuro: La leyenda renace. Pero antes, el actor británico tenía otro proyecto en su agenda, Sin ley, drama de John Hillcoat ambientado en Virginia en la década de los 30, cuando la Ley Seca todavía seguía vigente en Estados Unidos. Hardy y LaBeouf interpretaban a los hermanos Bourant, quienes se convierten en contrabandistas de alcohol fabricando whisky casero.

La película, escrita por el cantante Nick Cave y que también contaba en su reparto con Jessica Chastain, Jason Clarke, Guy Pearce y Gary Oldman, obtuvo un recibimiento tibio por parte de la crítica y pasó más bien desapercibida por la taquilla, recaudando cerca de €50 millones en todo el mundo (BoxOfficeMojo). A pesar de esto, el film entró en los anales de Hollywood por razones ajenas a su calidad o impacto, concretamente por la sonada pelea entre Hardy y LaBeouf que se convirtió en el tema de conversación principal alrededor de ella.

Durante la filmación surgieron rumores sobre tensiones en el set entre Hardy y LaBeouf, que según contaban, no se llevaban bien. La reputación precede a ambos actores, de carácter definitivamente fuerte y con otros altercados en rodajes y fuera de ellos a sus espaldas, así que no fue difícil creérselos. Según varios medios, los dos se enzarzaron en una intensa pelea en la que LaBeouf le dio un puñetazo tan fuerte a Hardy que lo dejó inconsciente.

De hecho, el propio Hardy supuestamente confirmó el rumor en 2011, antes de que la película llegase a los cines, en una entrevista con la web Den of Geek. “Me dejó K.O. Completamente. Es un chico muy, muy malo. También intimida bastante. Es un tío que da miedo”, dijo el actor de Venom. Aunque algunos interpretaron que estaba de broma y en realidad se estaba riendo de LaBeouf, la historia corrió como la pólvora y en años posteriores siguió saliendo a colación en entrevistas con los actores y el director, que sin embargo no parecían ponerse de acuerdo en una versión.

Durante una sesión de preguntas de Reddit en 2016 con motivo del estreno de la película Triple 9, Hillcoat respondió a los rumores desmintiendo que LaBeouf hubiera dejado K.O. a Hardy de un puñetazo, pero confirmó que efectivamente sí habían llegado a las manos: “Definitivamente hubo una pelea entre ellos. Se volvió tan intensa que hubo que contenerlos a los dos. Pero me alegró enterarme de que no fue a más porque habría odiado ver el resultado”.

Por las palabras del realizador, parece que Hillcoat no estuvo presente durante el incidente, cuya versión se contradice con la que recoge Esquire en una reveladora entrevista con LaBeouf en 2018 (¿o quizá no se refieran a la misma pelea?). El actor de Transformers pareció confirmar que había derribado a Hardy, pero más adelante cambió la historia para asegurar que todo había sido un malentendido que se había desproporcionado. Y aquí es donde llega la versión definitiva de la historia. Hasta ahora.

El año pasado, durante su participación en el popular programa de YouTube Hot Ones presentado por Sean Evans (vía Complex), en el que los invitados se someten a entrevistas mientras se comen un plato de alitas de pollo cada vez más picantes, LaBeouf se sinceró sobre el asunto y desveló que todo había sido una broma: “Es todo mentira. Solíamos pelear todo el tiempo. Tom es una persona jodidamente enorme, sobre todo por aquel entonces, que se estaba preparando para interpretar a Bane”, explicó el actor, antes de proceder a contar la verdadera historia con detalles.

En realidad, Hardy sí acabó inconsciente durante una pelea con él después de una sesión de gimnasio, pero nada tuvo que ver con su supuesta enemistad, sino que más bien fue el resultado de un juego infantil llevado al extremo. Este es el relato de LaBeouf: “Solíamos gastarnos bromas constantemente. Dio la casualidad que esa semana mi novia estaba de visita y él entró corriendo en la habitación. La chica estaba aterrorizada. Se tapó y se fue a la cocina. Entonces él me levantó en peso y yo no llevaba nada puesto. Me cargó desnudo al hombro y nos pusimos a luchar en el pasillo.

Tal y como siguió relatando LaBeouf, el combate desnudo acabó con los dos al borde de unas escaleras, donde Hardy dio un paso en falso y cayó rodando “varios tramos”, quedando inconsciente por los golpes. “Durante el resto del rodaje, él le dijo a todo el mundo que yo le había dejado K.O.”, concluyó LaBeouf. Y ahí está. Si hemos de creernos la versión de LaBeouf, este nunca derribó a Hardy, sino que fue un accidente que Hardy tergiversó para convertir en anécdota. Aunque claro, solo ellos dos (y la por aquel entonces novia de LaBeouf) sabrán si en efecto eso es realmente lo que pasó aquella noche.

Lo cierto es que, a pesar de los rumores, los dos actores siempre se han mostrado muy respetuosos ante la prensa, tanto durante la promoción de Sin ley como más adelante, cada vez que alguien les ha sacado el tema. De hecho, Hardy se deshizo en elogios hacia su compañero de reparto en el perfil de Esquire antes mencionado, donde decía lo siguiente con respecto a su trabajo en Transformers: “Shia tiene la habilidad de bordar escena tras escena construyendo una realidad desde la pura fantasía. Sabemos que los robots no están ahí, pero cuando miro a Shia, lo están”.

Como decía al principio, tanto LaBeouf como Hardy tienen fama de ser muy intensos en su trabajo, hasta el punto de crear fuertes tensiones en los rodajes con sus compañeros y directores. Y no solo eso, ambos además arrastran a sus espaldas un oscuro historial de problemas personales, violencia y adicción. LaBeouf ha protagonizado numerosas controversias y ha sido arrestado en varias ocasiones por comportamiento violento y alteración del orden público, mientras que Hardy tiene un pasado marcado por la drogadicción y la delincuencia; aunque afortunadamente lleva ya muchos años sobrio, concretamente desde 2003, cuando se despertó en un charco de sangre y vómito y decidió ingresar en rehabilitación (DigitalSpy).

LaBeouf es especialmente conocido por llevar sus papeles de la ficción a la realidad hasta las últimas consecuencias, como suelen hacer los actores del método. Según cuentan, también en el rodaje de Sin ley, donde solía emborracharse para meterse en el personaje, talló un mensaje de parte de su personaje en la puerta de su compañera de reparto Mia Wasikowska, que estuvo a punto de abandonar la película por su comportamiento. Pero eso no es nada comparado con lo que hizo en Corazones de acero (2015), de David Ayer. Para añadir realismo a su personaje, un soldado de la Segunda Guerra Mundial, el actor estuvo semanas sin ducharse, se arrancó un diente y se hizo un corte en la cara, dejándole una cicatriz perfectamente visible (IndieWire). Su última locura ha sido tatuarse el torso por completo de verdad para la película The Tax Collector, en la que vuelve a trabajar a las órdenes de Ayer.

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En cualquier caso, parece que ambos actores se encuentran actualmente en un buen momento personal y profesional. LaBeouf regresó en 2019 con Honey Boy y La familia que tu eliges, aclamadas películas indie con las que se ha rehecho a sí mismo y ha reencauzado su carrera. Desde entonces no ha vuelto a protagonizar ningún escándalo. Hardy, por su parte, lleva una trayectoria envidiable, con películas como Origen, Mad Max: Furia en la carretera y Dunkerque en su haber, además del gran éxito de taquilla de Venom, de la que se prepara una secuela para 2021.

Aunque quizá nunca conozcamos todos los detalles de aquella pelea en el rodaje de Sin ley, parece que todo quedó como una anécdota y no hay rencor entre ellos. Quién sabe, quizá algún día sus caminos se vuelvan a cruzar en pantalla y acaben contándonos el resto de la historia. Si es que hay algo más que contar.

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