La historia de Pedro Correa, el fotógrafo español que arrasa hablando de la felicidad desde Bélgica

Alfredo Pascual
El fotógrafo Pedro Correa.

¿Cambiarías algo de tu última jornada sabiendo que puedes morir mañana? Con esta simple pregunta, Pedro Correa, un fotógrafo español especializado en fotografía urbana, hizo reflexionar directamente a una clase de ingenieros recién diplomados de una universidad de Bélgica e, indirectamente, a más de 5 millones de personas a través de internet. 

Durante las últimas semanas, este artista de 42 años ha conseguido uno de los vídeos más reproducidos de Facebook al casi llegar a los 6 millones de reproducciones, primero en zona francófona y ahora en suelo español.

En su discurso de poco más de nueve minutos, pronunciado el 28 de noviembre en la graduación de los alumnos de Ingeniería de Telecomunicaciones de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), en la que él estudió, reivindica la importancia de alcanzar la felicidad propia y de escuchar tu propia voz interior por delante de cualquier mensaje externo o imposición social.

Correa llegó a esta conclusión hace 13 años, cuando su vida cambió para siempre. Tenía 29 años y, de un día para otro y de forma totalmente inesperada, falleció su padre en un accidente doméstico. 

“Todos sabemos que somos mortales, pero una cosa es saber que somos mortales y otra que vamos a morir. Ese día mi voz interior cogió un megáfono e hizo enmudecer a todas las demás voces. Me preguntó sin rodeos: ¿Ahora que ya sabes que te puedes morir mañana, cambiarías algo de esta última jornada que acabas de vivir? Es imposible vivir como antes cuando uno se hace esta pregunta al final de cada día”, relató en su discurso. 

Asimilar esa noticia y cambiar su vida no fue un paso que hizo de la noche a la mañana, estuvo años hasta que lo consiguió.

“Me llevó tres años digerir ese duelo, escucharme y plantearme nuevas cosas. Luego otros tres más de planificación logística para lanzarme como fotógrafo. Veía potencial en el proyecto que llevaba haciendo y entonces empecé a pensar en cómo lo...

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