Cómo Whoopi Goldberg consiguió el papel de 'Ghost' cuando estaba reservado para Tina Turner

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Noche lluviosa, interior de un estudio neoyorkino. Unas manos cubiertas de arcilla moldean lo que quiere ser, pero está aún lejos de ser, un jarrón. De fondo suenan los dulces acordes de “Unchained Melody”, interpretada por los Righteous Brothers. Molly, nuestra alfarera, se centra en dar forma a su creación mientras, por detrás, aparece Sam con el torso desnudo, recién despertado, y se sienta a espaldas de ella. Juguetón, el hombre acaricia a su amada y le hace cosquillas, provocando que el proyecto de barro se pliegue y acabe derrumbándose por completo. Ella vuelve a intentarlo con otro pedazo de arcilla, pero esta vez toma las manos de él para guiarlas en la lenta formación de una figura. Extrañado y cautivado a la vez, el espectador asiste a la escena de alfarería más tórrida jamás vista.

O, según algunos, sencillamente al momento más sexy y romántico de la historia del cine.

Ningún cinéfilo necesita que le aclaremos que la escena en cuestión pertenece a Ghost, la icónica película de Jerry Zucker que reventó por sorpresa la taquilla de 1990, recaudando más de 427 millones de euros en todo el mundo, con una inesperada mezcla de romance, fantasía y thriller. Y es que más allá de sus cinco nominaciones a los Óscar y sus dos estatuillas –a Mejor Actriz Secundaria y a Mejor Guion–, la historia del banquero que muere en un atraco y permanece como fantasma junto a su amada logró conectar con millones de espectadores de todo el mundo, que acudieron en masa a las salas y, hasta el día de hoy, siguen revisando la película en vídeo doméstico o streaming. Así se evidenció el pasado mes de julio, cuando Ghost cumplió nada menos que 30 años desde su estreno y los fans dedicaron innumerables homenajes a la inolvidable cinta.

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Pero, ¿qué es lo que hace a Ghost tan especial para tanta gente? ¿Es la innegable química entre Patrick Swayze y Demi Moore en el apogeo de sus carreras? ¿La efectiva pero elegante dirección de Zucker, que debutaba en solitario y quien, junto a su hermano David, venía de reinventar el género paródico con hitos como Aterriza como puedas o Top Secret? ¿Es el ingenioso pero canónico guion de Bruce Joel Rubin, justamente ganador del Premio de la Academia? ¿Son imágenes míticas como la anteriormente descrita, que acabó sustituyendo a la escena de cama más convencional que el equipo tenía prevista, y que ha sido parodiada hasta la náusea (empezando por Agárralo como puedas 2, dirigida por el propio hermano de Zucker)?

Todo esto podría incluirse en el recuento de méritos de Ghost pero, a nuestro juicio, el verdadero encanto de la película reside en uno de sus papeles secundarios que valió a su intérprete el primer Óscar a Mejor Actriz Secundaria ganado por una afroamericana en 51 años –desde que en 1939 lo obtuviera Hattie McDaniel por el papel de Mammy en la hoy discutida Lo que el viento se llevó. Por supuesto, nos estamos refiriendo a la gran Whoopi Goldberg.

(Imagen: RadialRP / Gtres)
(Imagen: RadialRP / Gtres)

Si ya en su momento incluso las críticas menos entusiastas se deshacían en elogios hacia la actriz neoyorkina, señalando cómo el papel parecía hecho a su medida, un visionado actualizado confirma que Goldberg sigue siendo lo más disfrutable de la cinta, y que el espectador aún aguarda las escenas de la médium Oda Mae Brown con gran expectación. Su reticente mediación paranormal entre el espíritu de Sam y la viuda Molly es sin duda el gran hallazgo de la película: una idea brillante a la que solo Goldberg podría haber sacado todo ese partido.

Y eso que, para el estudio Paramount, Whoopi no era ni de lejos la opción preferida para un papel que, en realidad, estaba reservando nada menos que a Tina Turner.

Antes de abordar este curioso episodio de la historia de Hollywood, pongámonos en antecedentes. Ya en 1991, durante su discurso de aceptación del Óscar, Goldberg dio pistas sobre lo improbable de su elección para el personaje cuando agradeció a Swayze su apoyo fundamental en la obtención del papel (minuto 1:58):

Tengo que dar las gracias a la gente de Paramount. Tengo que dar las gracias a Jerry Zucker por dedicar el tiempo que dedicó a decidir usarme, porque eso significó que estaba seguro de que el papel era para mí”.

Y gracias a Patrick Swayze, que es un tío legal y les dijo: “Quiero hacerla con ella”.

A partir de este discurso y de múltiples declaraciones posteriores de Whoopi (como esta intervención en el programa The View, o esta otra más reciente en Loose Women) se generalizó la aceptación de que, en efecto, fue el ultimátum que Swayze habría planteado al estudio lo que permitió que Goldberg se llevara el papel.

Contrataron a Patrick para Ghost y él les preguntó: ¿Por qué no habéis contratado a Whoopi Goldberg? ¿Habéis hablado con ella?”, recuerda.

“Y ellos dijeron: “No, no lo hemos hecho”. Él respondió: “Pues no me voy a comprometer hasta que hable con ella y vea si quiere hacer la película”.

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Según Goldberg, los directores de casting le habían dicho a su representante que no tenían interés en ella, pero Swayze la habría persuadido para presentarse en el plató donde estaba rodando.

“Llegó el día y fui, y Patrick me dijo: “¿Por qué no quieres hacer esta película?”. Y yo le dije: “Espera, ¿no eres tú Patrick Swayze?”. Y él dijo: “Sí”, y le respondí: “¿Qué te hace pensar que no quiero hacer la película? Me encantaría hacerla, fueron ellos los que dijeron que no me querían”.

“Y él les dijo: “Si no la contratáis, no voy a hacer esta película”. Y al final me llevé el Óscar por ella” compartió la actriz.

Con mínimas variaciones, esta es la versión de los hechos que Goldberg ha sostenido hasta hoy, que el estudio nunca ha comentado a través de sus responsables, y que el difunto Swayze (fallecido en 2009) ya no puede corroborar ni desmentir.

Quien sí sigue vivo (aunque apartado de la dirección desde que en 2001 estrenara Ratas a la carrera) es Jerry Zucker, y el cineasta de 70 años no puede confirmar las palabras de Goldberg.

Por alguna razón, hay un rumor persistente de que Patrick le dijo al estudio: “No haré la película sin Whoopi”, ha declarado el director en una reciente entrevista con Yahoo Entertainment.

Si es cierto, nunca he sabido nada de eso. Patrick quería a Whoopi, de eso no hay duda, pero los rumores de que él le consiguió a ella el papel son apócrifos”.

Por el momento, habrá que esperar a la respuesta de la actriz de 64 años para resolver esta disparidad de recuerdos...

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Menos incierta parece la alusión que Whoopi hizo al tiempo que Zucker dedicó a valorar el fichaje de Goldberg. Pensemos que por entonces el director se estaba pasando al drama tras haber codirigido parodias absolutamente disparatadas e irreverentes como las mencionadas Aterriza como puedas o Top Secret: “No quería que fuese una cómica quien interpretara a Oda Mae, y mi imagen de Whoopi era solo su lado cómico”.

Al parecer, tanto Zucker como el estudio tenían en mente a una mujer muy diferente para el papel de la médium: la superestrella de la música Tina Turner. Y la “Reina del Rock ´n Roll”, que ya había trabajado como actriz en la secuela Mad Max, más allá de la cúpula del trueno, no estaba dispuesta a renunciar a una oportunidad única de mostrarse como intérprete seria.

Tina estaba en Londres y envió una prueba vídeo, y el estudio estaba muy entusiasmado con la idea de ficharla”, recuerda Zucker. “Al final del vídeo, ella decía: “¡Jerry, lo quiero de veras!”. Yo pensé: “Ya puedo morirme”.

Pero aunque Zucker compartiera con Paramount el interés por Turner, el cineasta tenía serias dudas sobre las dotes interpretativas de la cantante.

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Lo hacía de forma creíble, pero en realidad no era actriz. Quizá podría llegar a serlo, pero no es lo mismo. Así que tuve que explicarles por qué quería a Whoopi en vez de a Tina”.

En cualquier caso, lo que acabó por sellar el acuerdo fue un viaje que Swayze y Zucker emprendieron a Mississippi, donde Goldberg estaba rodando otra película.

Le hicimos la prueba con Patrick y, tío, estaba más que claro. Para mí es genial ver a alguien que lo clava. Ghost era mi primer drama y tenía muchísimo miedo de no pillarle el tono. Así que tuve mucha suerte de que Patrick y Whoopi pudieran hacer la prueba juntos y yo pudiera verles y decir: “Sí, eso funciona”.

El resto es historia, como lo son otras cuantas anécdotas irresistibles para los fans que Zucker recuerda en su entrevista: entre ellas, cómo Harrison Ford y Michelle Pfeiffer estuvieron a punto de interpretar a Sam y a Molly, o cómo ni siquiera en la era post-MeToo cambiaría la controvertida escena en que Oda Mae le dice a Sam “usa mi cuerpo.

Y es que a 30 años de su estreno, Ghost sigue siendo uno de esos títulos inagotables que, como la gramola que reproduce “Unchained Melody” en la escena de la arcilla, podríamos estar reproduciendo eternamente. Un clásico por derecho propio que demuestra que el quevediano “amor constante más allá de la muerte” es uno de los motivos cinematográficos más poderosos de cuantos existen. Y siempre lo será.

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