La historia de Carmen, la abuela que se convirtió en modelo a los 94 años

·3 min de lectura
Photo credit: David Pozo Amo
Photo credit: David Pozo Amo

"Cuando le dije a mi abuela que quería que posara con mis diseños pensó que estaba de broma", cuenta David Pozo Amo, mitad de la firma española AMO Studio. Tras insistir, Carmen, de 94 años, comprendió que la propuesta de su nieto iba muy en serio y no dudó en ponerse un arriesgado conjunto morado con plumas rosas y situarse frente al objetivo. "Aunque no utiliza las redes, las conoce todas porque mi madre y mi tía se encargan de que esté al día, así que cuando le dije que iba a revolucionar Instagram, fue súper receptiva y tuvo una actitud abierta y fresca".

Dicho y hecho. La improbable pareja de fotógrafo y modelo aprovechó un viaje a Baena, localidad cordobesa de donde es natural la familia, para improvisar una sesión que hoy puede verse en la cuenta de Instagram de AMO Studio. "Me sorprendió su disposición y rapidez. En media hora ya teníamos las fotos", recuerda David. Para el creativo, que fundó la marca junto a Luis Ndong en 2018, su abuela no solo es su nueva musa: siempre ha sido su mentora y maestra. Dedicada a la costura durante toda su vida, Carmen fue la que enseñó a su nieto a empuñar aguja y dedal. "Cuando tenia 8 años, mi abuela aún cosía a nivel profesional y para mí fue una gran inspiración verla con su máquina de pedal y esa energía tan intensa que siempre la ha caracterizado", rememora. Ya en aquellos años jugaba a maquillarla y a hacerle fotos con todas sus joyas, un pasatiempo infantil que ahora ha tomado una dimensión profesional.

Photo credit: David Pozo
Photo credit: David Pozo

David fundó AMO Studio junto a Luis Ndong hace cuatro años. Después de conocerse en la semana de la moda de Madrid, ambos decidieron unir sus intereses (Ndong, además, es modelo) en un proyecto que lleva la inclusión por bandera. Sus diseños se caracterizan por ofrecer un punto de vista artístico, se confeccionan bajo demanda –Lali Expósito o Lola Índigo ya los han lucido– y, entre sus prioridades, destaca dar visibilidad de las modelos racializadas, definiéndose como la primera marca mixed-race española. Ahora también pueden sumar a su lista de propósitos el de dar voz y vestir a mujeres de la tercera edad, un segmento tradicionalmente olvidado por la industria de la moda.

Para él, elegir a su abuela como imagen de sus diseños va más allá de lo sentimental. "Es vital visibilizar todos los cánones de belleza. Lo digo desde mi punto de vista personal porque viví mi adolescencia desde el cuerpo de un chico con obesidad. Tuve trastornos alimenticios y complejos absurdos por no ser 'perfecto', pero al final la vida y el tiempo te enseñan a amarte a ti mismo. Es crucial transmitir ese mensaje", reivindica el diseñador.

Photo credit: David Pozo
Photo credit: David Pozo

Como cuenta en las líneas que acompañan las fotos, Carmen, que sigue arreglándose a sus 94 años aunque cada vez es más práctica a la hora de vestir, siempre ha apostado por el color rosa y el morado, dos tonos con los que posa en la sesión y que durante toda su vida han formado parte tanto de sus looks como en su maquillaje. "Lo único que jamás se pone mi abuela es una prenda de color rojo. Le trae muy malos recuerdos porque en plena Guerra Civil, con solo 6 años, fue apuntada por un soldado del bando nacional por considerar ofensivo el tono de su vestido. Mi bisabuela, horrorizada por la situación, rompió la prenda dejándola desnuda en mitad de la calle y, desde entonces, jamás ha vuelto a vestir de rojo". Tampoco lo hará en esta segunda juventud frente a la cámara.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente