El hispanista, una figura todavía necesaria para seguir explicando España

·4 min de lectura

Málaga, 24 nov (EFE).- ¿Hacen falta hispanistas ya? El ensayista e historiador británico Giles Tremlett lanza esa pregunta, de cuya respuesta no está "del todo convencido", pero a renglón seguido apunta que quizás todavía sean necesarios "extranjeros que hablen sobre España", un país en el que "se discrepa tanto" sobre la propia historia.

"Lo que hace que España siga siendo diferente es que, cuando hay un partido de la selección de fútbol, no tiene un himno que se pueda cantar. Aquí todavía se discrepa tanto sobre la historia que no se puede escribir una cancioncita que reúna los elementos de la historia, de orgullo y de amor a tu comunidad nacional, que suena mejor que patria", ha añadido Tremlett.

Durante su intervención este miércoles en Málaga en el primer Encuentro de Hispanistas organizado por la Casa Gerald Brenan y otras instituciones, ha calificado la Guerra Civil como una "fábrica de hispanistas" y ha añadido que los actuales siguen "pegados a esa visión de las dos Españas de Machado".

Al preguntársele si se puede legislar la memoria, responde que sí, aunque se muestra "totalmente en contra de quitar monumentos, porque es mucho más interesante explicarlos, ya que son cultura e historia por sí mismos".

"Si quitas monumentos, entras en una especie de amnesia, y dejas huecos que se pueden llenar luego con cualquier otra cosa", advierte el hispanista, que agrega que "la solución es más historia".

"Cuando leí el primer borrador de la Ley de Memoria Histórica, que luego tiraron a la basura, se quería hacer un certificado de víctimas a las familias, pero no se podía nombrar a los verdugos, y eso me parece tremendamente peligroso. Es fácil pensar que el franquismo fue Franco y punto, pero creo que sería sano aprender los nombres de los verdugos para entender".

Sobre la Guerra Civil, precisa que fue "un acontecimiento no solo español sino global" y que "no duró solo tres años y desapareció, porque está siempre presenta en España y en el hispanismo".

Añade que "la imagen de España fuera de sus fronteras está marcada más por la Guerra Civil que por las cuatro décadas de Franco o por el casi medio siglo de democracia que ha venido después".

"La Guerra Civil fue el Vietnam de su día a nivel informativo para los periodistas, un gran foco de atracción mundial no solo por ser una guerra, sino porque era una guerra internacional, con una cantidad ingente de italianos, marroquíes o alemanes".

Fue además la contienda "un gran foco para el debate político y ético del momento", especialmente entre las personas de izquierdas que se declaraban pacifistas después de la Primera Guerra Mundial, aunque "se veía a España como la primera frontera de la siguiente guerra, y la historia demuestra que fue así".

Por aquí pasaron autores como George Orwell, sobre el que Tremlett está convencido de que "no existirían sus libros más famosos, como '1984' o 'Rebelión en la granja', sin su experiencia en la Guerra Civil", o Ernest Hemingway, quien "vino como periodista, pero tenía otras razones de índole literaria y personal".

Hemingway estaba en ese momento "separándose de su mujer, no había escrito nada valioso en casi siete años y se encontraba en crisis, por lo que en el fondo lo que buscaba era inspiración", según Tremlett, que agrega que ello lleva a pensar en él "como una suerte de turista de guerra".

Por su parte, Juan Pablo Fusi, catedrático de Historia de la Universidad Complutense, ha resaltado en su intervención el "papel principal" entre los hispanistas de Gerald Brenan y Raymond Carr, ya que, "gracias a lo que ellos escribieron sobre España, pensamos nosotros en España".

Según Fusi, entre ambos se produce un "giro", desde la "visión básicamente literaria y neorromántica" de España que ofrece Brenan a la "visión académica" de Carr, quien "representa la perspectiva de Oxford".

Ha recordado que, mientras que en Brenan había esa "visión romántica y una cierta exaltación del pueblo español" y en su obra "El laberinto español" se citaba "la cuestión social como clave última de la Guerra Civil", Carr situaba 1923 como "la fecha más importante de la historia de España" con el golpe de Estado de Primo de Rivera.

Por José Luis Picón

(c) Agencia EFE

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente