¿Qué pasaría si la Tierra fuera igual de grande que el sol?

Representación artística de la Tierra y el Sol, imagen creative commons vista en Flickr (Crédito: Kristian Fagerstrom).

A los físicos les encanta hacer ejercicios mentales del tipo “qué pasaría si…”. Lo cierto es que a los lectores de divulgación también les gusta mucho esta clase de hipótesis imposibles, lo sé porque lo he visto en primera persona cuando traté temas como el de la vida en una Tierra cúbica, el de la caída en un pozo que atraviesa la Tierra, o de sustituir a Júpiter por una estrella. Todos esos post fueron un éxito de lecturas.

Por eso no me ha extrañado descubrir que existe todo un canal en Youtube en lengua inglesa dedicado a las hipótesis tipo “qué pasará si…”. Titulado, muy acertadamente What If el canal cuenta con más de tres millones de suscriptores,  e incluso cuenta con versiones en otros idiomas (el español no es uno de ellos).

Bien, pues la semana pasada los gestores de este canal tocaron un tema tan improbable como interesante: ¿qué pasaría si la Tierra fuera igual de grande que el sol?

Si trabajas en el sector inmobiliario probablemente pienses deleitado que algo así solucionaría nuestro problema de escasez de suelo. Bueno, ciertamente agrandar la Tierra un millón de veces (en realidad harían falta casi 1.300.000 planetas como el nuestro para rellenar una esfera del tamaño del sol) dejaría mucho, pero que mucho espacio libre, pero nosotros no lo disfrutaríamos.

Efectivamente, si prestabas atención en tus clases de física del instituto recordarás aquello de que a mayor masa, mayor también es el tirón de la gravedad ¿verdad? Bien, pues pongámonos en situación. El sol posee el 98% del total de la materia presente en el sistema solar, lo cual permite que el resto de cuerpos celestes, los planetas y sus lunas, el cinturón de asteroides los cometas, la nube de Oort, etc. orbiten en equilibrio a su alrededor, en órbitas más o menos estables, gracias su descomunal gravedad.

Si colocásemos a esa nueva Tierra, con un 49%  del total de la masa del sistema solar (al igual que el sol) en una órbita tal que impidiera que ambos astros colisionasen, lo que obtendríamos básicamente es un sistema estelar doble, si bien formado por solo una estrella y un planeta rocoso inimaginablemente grande. Los dos cuerpos se orbitarían mutuamente en una danza sin fin.

¿Qué sería del resto del sistema solar? Eso sería el fin para el resto de planetas, que acabarían destrozados por el efecto marea de los dos monstruos, cuando no colapsando gravitatoriamente sobre alguno de ellos. Con suerte, tal vez los cuerpos helados de la Nube de Oort conservarían su posición y momento.

Por tanto, la Tierra recibiría un montón de impactos, empezando por la de nuestra propia luna y la de todos los satélites que hemos puesto en órbita. Si eres de los optimistas alégrate, el problema de la basura espacial acaba de caer por su propio peso. El problema es que nuestras estructuras también se vendrían abajo por el mismo motivo, me refiero a edificios, puentes, etc. De hecho incluso los árboles caerían, salvo tal vez aquellos arbustos de baja altura y tallo grueso.

Con un peso promedio de dos toneladas, nuestra vida sería un sufrimiento agónico similar al que experimenta una ballena varada. (Imagen creative commons vista en Piqsels).

Pero volvamos sobre la Tierra. Su nueva masa, equivalente a la del sol, haría que pesáramos 28 veces más. ¿Si actualmente pesas 70 kilos y a veces te cuestas subir por las escaleras, te imaginas como sería tu vida si pesaras casi dos toneladas? Simplemente no podrías moverte, y tu peso haría que te ahogaras lentamente porque tus músculos serían incapaces de ayudarte con la respiración. Si eres un empático animalista alégrate, por fin podrás saber lo que sienten las ballenas varadas en sus últimas fatídicas horas.

Además, debido al aumento de la fuerza en el campo gravitatorio terrestre, el tiempo se ralentizaría por efecto de la Relatividad, algo que en principio podría parecer que nos ayudaría a vivir más tiempo de no ser por los efectos negativos que he enumerado en el párrafo anterior.

Afortunadamente nunca veremos algo así, de hecho la Tierra se está haciendo más y más pequeña debido a las pérdidas atmosféricas (hacia el espacio) que se cuentan en unos pocos  cientos de toneladas al día. (Según los físicos la pérdida es de tres kilogramos de hidrógeno por segundo). Parte de esas 50.000 toneladas de masa que la Tierra pierden cada año se compensan con las 40.000 toneladas anuales de polvo que caen desde el espacio, pero lo cierto es que sí, nuestro planeta adelgaza, así que tranquilos.  

Podéis ver el vídeo aquí:

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