'Hermanos del viento': la amistad entre una niña y una cría de águila

Por Ignacio Herruzo Martínez

From Diez Minutos

Lukas sufre a manos de su padre, encerrado en sí mismo desde la muerte de su esposa cuando esta trataba de rescatar a su hijo recién nacido. Un día, ayuda a una cría de águila que ha caído del nido. En secreto, el joven cuida al pajarillo, buscando el amor y la compañía que le niegan en casa. El cineasta cordobés Gerardo Olivares dirige, con la ayuda del documentalista Otmar Penker, Hermanos del viento, una conmovedora cinta sobre la amistad protagonizada por Manuel Camacho, quien ya había debutado como actor de la mano de Olivares en ''Entrelobos'' y el reconocido intérprete Jean Reno (''El profesional (Léon)'').

La cinta, de profundo y claro mensaje naturalista, también destaca por la belleza de sus imágenes aéreas, que bien podrían pertenecer a un documental de águilas o de los Alpes. A modo de curiosidad, el largometraje forma parte de una trilogía con los animales como eje principal. Esta es la segunda entrega tras la mencionada ''Entrelobos'' (2010).

Así se gestó la película

Cuando unos productores austríacos vieron la película le llamaron y le propusieron rodar en plenas montañas un documental para televisión sobre águilas reales. Amante de la naturaleza (no soportaría vivir en el centro de una ciudad y por eso lo hace a las afueras de Madrid), Olivares aceptó. Cuando llevaba dos años filmando águilas, los productores cambiaron de idea: hacer una película de ficción para la gran pantalla.

Empeñado en hacer un cine “diferente”, Olivares y su equipo contactaron con la Universidad Tecnológica de Friburgo para desarrollar una cámara muy especial fabricada con nuevos y sofisticados materiales. Esa cámara se adosó a las águilas -el equipo rodó con 17 aves rapaces, la mayoría adiestradas pero alguna, salvaje también- en los planos más espectaculares.