Estas heridas descamadas en el borde de la lengua son una llamada de atención del cuerpo

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El borde de la lengua es más susceptible a infecciones y heridas. Si la piel está descamada o se pela, y la lengua se hincha y enrojece es muy posible que sufras una inflamación aguda o crónica de la lengua conocida como 'glositis'. (Foto: Getty)
El borde de la lengua es más susceptible a infecciones y heridas. Si la piel está descamada o se pela, y la lengua se hincha y enrojece es muy posible que sufras una inflamación aguda o crónica de la lengua conocida como 'glositis'. (Foto: Getty)

La lengua es un órgano especialmente sensible, especialmente en los bordes y la punta, donde está más expuesta a numerosas afecciones y heridas. A veces aparecen pequeñas lesiones o manchas rojas, que pueden ser muy dolorosas, junto a una engrosamiento o hinchazón general.

Aunque no revisten gravedad, esas lesiones son una señal de 'glositis' o síndrome de la boca ardiente, una alteración de la lengua que produce cambio de coloración y sensación de hinchazón y ardor. A pesar de que la glositis se considera benigna, debemos prestarle atención ya que suele estar asociada a otros problemas o afecciones entre los que destacan:

  • Infecciones virales o bacterianas como el herpes simple, la cándida o la sífilis.

  • Reflujo gastroesofágico.

  • Asma.

  • Psoriasis.

  • Celiaquía.

  • Rinitis.

  • Dermatitis atópica y otros problemas cutáneos como el eritema multiforme o liquen plano oral.

Cualquiera de esta afecciones podría estar detrás de esos síntomas. Sin embargo, la lista de posibles causas de la 'glositis' no acaba aquí, sino que es bastante más amplia.

Consumir alimentos muy calientes o que puedan provocar irritación, tener reacciones alérgicas por enjuagues, pasta dental, el material de las prótesis dentales o ciertos medicamentos son otros de los factores desencadenantes de glositis. Así como tener la boca reseca y como consecuencia, la destrucción de las glándulas salivales e incluso, bajos niveles de hierro o vitamina B, también De hecho, si existen carencias de minerales y vitaminas, la lengua podría sufrir las primeras consecuencias.

Los hábitos poco saludables como el alcohol o el tabaco también suelen estar detrás de gran parte de las enfermedades bucodentales. Y es que fumar enmascara los síntomas de las patologías orales, complicando el diagnóstico de muchas de ellas.

Por último, factores emocionales como el estrés y la ansiedad pueden desencadenar un brote de glositis generando lesiones en distintas partes de la lengua. Y es que cada episodio es variable en el tiempo, las heridas en el borde de la lengua pueden durar menos de una semana, y a otros les dura más de un mes.

Además, las lesiones tienden a cambiar de ubicación, diseño y tamaño en cuestión de minutos u horas. Lo más frecuente es que curse en brotes, apareciendo y desapareciendo durante épocas de la vida.

Todo esto quiere decir que la 'glositis' es un proceso que aparece con frecuencia y que puede estar relacionado con causas inespecíficas. En algunos casos puede ser de carácter hereditario y no tiene por qué estar asociado a ningún otro trastorno. De ahí que sea importante acudir al especialista para obtener un diagnóstico claro.

"Este tipo de patología puede ser valorada por diferentes especialistas, entre ellos está Dermatología, Alergología, Otorrinolaringología (ORL) y Odontología (dentista). Cada uno intenta desde sus conocimientos encontrar la causa responsable y tratarla de la manera más eficaz", explica la doctora Pilar Cots, especialista en Alergología del complejo hospitalario Ruber Juan Bravo de Madrid.

Las manifestaciones clínicas varían ampliamente, y "no siempre existe una correlación estrecha entre el aspecto de la lesión y la gravedad de los síntomas", aclara el doctor Ignacio Antépara Ercoreca, jefe de Alergología en el Hospital de Basurto (Bilbao) en un artículo publicado en TuOtroMedico, la enciclopedia sobre salud familiar y medicina.

En este sentido, la punta y los bordes linguales enrojecidos pueden indicar pelagra incipiente (una enfermedad que aparece cuando una persona no obtiene suficiente niacina (una de las vitaminas del complejo B) o triptófano (un aminoácido); pero también anemia perniciosa (que se debe a la presencia de una gastritis crónica), irritación por tabaquismo excesivo o la presencia de un diente con superficie áspera.

"En fases más tardías de la pelagra, toda la lengua adopta un color rojo intenso y está edematosa y a menudo ulcerada. En los déficits de hierro y, especialmente, en la anemia perniciosa, la lengua está pálida y lisa", apunta el experto.

En definitiva, cada caso de glositis requiere un estudio particular, dado que a menudo la lengua es el espejo de la enfermedad. La historia clínica puede revelar un irritante, alérgeno de contacto, fármaco sensibilizante, dieta deficitaria u otros síntomas de enfermedad.

Para el diagnóstico, el profesional sanitario necesita inspeccionar la piel y otras superficies mucosas en busca de signos de pelagra, eritema multiforme, sífilis o liquen plano. Además, deben practicarse estudios para investigar si hay anemias, diabetes mellitus leve, síndromes de malabsorción, diarrea aguda o sífilis. Y en caso de quemazón, harán pruebas que investiguen el déficit de vitamina B12, especialmente después de la menopausia.

Para que este tipo de heridas o lesiones que descaman la piel de la lengua desaparezcan por completo, no hay que tratarlas directamente sino que se debe buscar solución a la causa subyacente. No obstante, mientras se obtiene el diagnóstico y durante el tratamiento, se aconseja realizar la limpieza de la lengua con un cepillo especialmente diseñado para este fin.

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