Helen Mirren y su humildad con la reina Isabel II la llevaron hasta el Óscar

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Desde 2006, unos dieciséis años antes de la muerte de la reina Isabel II el pasado 8 de septiembre, existe una película que ha quedado grabada a fuego en la memoria cinéfila como referente cinematográfico de la monarca. Y no tanto por la historia sino por la interpretación que humanizó su figura a través de un retrato cercano y tangible de su persona. Esa actuación fue la de Helen Mirren y la película, The Queen (La reina).

La dama británica ganó el primer (y único) Óscar de su carrera con este trabajo, algo que no habría conseguido si no fuera por el gesto de humildad que tuvo con la reina antes del rodaje.

La reina Isabel II se encuentra con la dama Helen Mirren en una recepción para celebrar a los jóvenes en las artes escénicas, en el Palacio de Buckingham, en el centro de Londres. (Foto de Dominic Lipinski/PA Images vía Getty Images)
La reina Isabel II se encuentra con la dama Helen Mirren en una recepción para celebrar a los jóvenes en las artes escénicas, en el Palacio de Buckingham, en el centro de Londres. (Foto de Dominic Lipinski/PA Images vía Getty Images)

The Queen, escrita por Peter Morgan (The Crown) y dirigida por Stephen Frears (Las amistades peligrosas), se centraba en los días posteriores a la muerte de Diana de Gales y en cómo la reina habría lidiado con el asunto desde su estadía en Balmoral, negándose a darle importancia mediática en un principio pero aceptando poco a poco el peso que la princesa tenía entre el público bajo la presión de la prensa, el pueblo británico, Tony Blair y el propio príncipe Carlos. La cinta repasaba las posibles emociones y sensaciones que habría vivido a través de conversaciones audaces de guion entre ella y su marido, Felipe de Edimburgo, sus empleados pero, sobre todo, con su hijo mayor poniendo sobre la mesa su dicotomía personal entre el rol de madre y soberana.

Hace un tiempo, Helen Mirren compartió que se dio cuenta de lo sensible que sería el retrato que harían de la reina en la película y decidió contactarla. “Me di cuenta que estábamos investigando una parte profundamente dolorosa de su vida, así que le escribí” contó a Radio Times en julio de 2022. “¿Pero cómo le escribes a tu reina? ¿Era Madame, su alteza o su majestad?” se preguntó al comenzar la carta.

Le escribió: “Estamos haciendo una película. Estamos investigando una etapa muy difícil de su vida y espero que no sea demasiado horrible para usted” le advirtió a diferencia de otras producciones, biografías y piezas culturales que, directamente, crearon sus propios retratos de la familia real británica sin advertirles o contactarlos previamente.

La estrella de 77 años no recuerda exactamente qué más escribió en su carta pero investigó mucho para preparar el personaje y, en el proceso, descubrió que su respeto hacia la monarca crecía a medida que conocía más de su persona. Esa cercanía personal que la actriz estaba viviendo a solas le ayudó a humanizar la figura de la reina y empatizar con ella, y sintió la necesidad de simplemente tenderle una mano haciéndole saber lo que estaban cociendo.

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Y si bien la reina no le contestó personalmente, pero sí su secretaria, el simple hecho de haber dado el paso para advertir a la reina hizo sentir a Helen Mirren aliviada y liberada. Decidió entonces ver su interpretación como un retrato más de los tantos que existen sobre la reina, igualando su trabajo con una pintura, fotografía, etc. Este era el suyo y se liberó. Entre la carta y su manera de ver su trabajo se sintió libre de poder dar rienda suelta a su talento sin la presión de hacerlo a escondidas de la reina o cargando con la responsabilidad del drama humano que estaba contando de una persona que aun existía.

Y esa liberación es, sin dudas, esencial para cualquier actor a la hora de dar lo mejor de sí mismo. Al sentirse aliviada pudo centrar su esfuerzos de lleno en el personaje, creando el retrato más sentido y cercano de la reina que hemos visto en el cine, mostrándonos a la líder soberana pero, sobre todo, a la madre y mujer que había detrás con gestos y reacciones que lo dicen todo sin necesidad de diálogos. Como, por ejemplo, su reacción cuando Felipe de Edimburgo hace un comentario de la infidelidad de Carlos con Camilla, “¿No lo hacen todos?” pregunta, provocando una reacción en esta reina de Helen Mirren que deja entrever su posible rechazo a las presuntas infidelidades de su marido. O su manera de lidiar con aquellos que no conocían el protocolo, tomándoselo con buen humor, así como su protección de abuela hacia sus nietos tras la muerte de Diana o en cómo habría restado importancia al circo mediático inicial, tanto por seguir el protocolo como por los aparentes celos que van mutando en la película hacia el reconocimiento silencioso de la princesa.

Durante 50 años y más Isabel II mantuvo su dignidad, su sentido del deber y su peinado” dijo Helen Mirren en su discurso de victoria en los premios de la Academia. “Ha tenido los pies firmes en la tierra, su sombrero en la cabeza y cartera en el brazo y enfrentado varias tormentas. Saludo su coraje y consistencia, y también le agradezco porque si no fuera por ella seguramente no estaría aquí” continuó, homenajeando a la reina mucho más que a su trabajo o la película. Y es que sin ella, ni la liberación que le otorgó el acercarse a Isabel II en la distancia, probablemente no nos habría dejado una interpretación tan respetuosamente memorable.

The Queen (La reina) está disponible en HBO Max, Movistar+ y el servicio player de RTVE.

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