La heladería que nació hace 50 años en un garage del Conurbano y hoy tiene 120 locales

En la calurosa primavera de 1972, los Achili, una pareja de emprendedores, hijos de inmigrantes italianos, abrieron una heladería en el barrio de Villa Bosch con el nombre de Los Amores. Medio siglo después, sus hijos están al frente de una cadena con 120 locales, dos marcas de helados, más de 700 empleados, planta de elaboración y distribuidora propia.

Varios ciclos económicos se sucedieron desde entonces. El "Rodrigazo" (la mayor devaluación de la historia argentina), la hiperinflación, la crisis del 2001 y la más reciente provocada por la pandemia. Los Amores sobrevivió a todas y logró crecer, incorporando innovación a los helados artesanales, y profesionalizándose sin dejar de ser una empresa familiar.

"El primer local abrió en la calle Santos Vega al 7.900. Era el garage de la casa de mi abuela, y en el fondo se hacía la elaboración de helados", cuenta Diego Achili, ingeniero industrial, hoy al frente de la compañía junto a su hermana Viviana, que es contadora. Esa heladería continúa funcionando, y fue declarada "comercio histórico de Tres de Febrero".

En 1984, la marca abrió un segundo local en Villa Adelina, y a partir de allí comenzó a expandirse, primero por el conurbano, luego llegó al barrio de Villa Crespo en la Capital, y ya en los 90 comenzó el sistema de franquicias.

"Al principio, era algo no tan organizado, pero en los últimos quince años estandarizamos los procesos y lo hicimos con manuales para los franquiciados", cuenta Achili, quien desde hace 20 años trabaja en la empresa, "Podría decir que estoy desde siempre. Tanto mi hermana como yo nos pasábamos las vacaciones de verano en la heladería, jugando y queriendo ayudar en el mostrador y en la elaboración. Al principio molestando un poco, pero después fuimos aprendiendo de este mundo apasionante que es el helado, un negocio que asociamos a las salidas en familia y con amigos, a darse un gusto y disfrutar", destaca.

Las claves para sobrevivir y crecer

Amor por el helado y pasión por la calidad es el lema de esta Pyme familiar. "Fabricamos unos 3 millones de litros de helado por año, con 50 mil kilos de frutillas, 10 mil kilos de jugo de limón, y otro tanto de azúcar y leche fluida para el dulce de leche", describe el titular de "Los Amores".

Amor por el helado y pasión por la calidad es el lema de esta Pyme familiar

"Si bien el fuerte de la compañía es la venta de helado artesanal, a fines de los 90 compramos la marca Il Giardino, con la que elaboramos y distribuimos helados para comercios y supermercados", destaca.

A lo largo de los últimos cincuenta años, tanto el mercado como las costumbres fueron cambiando. "Antes el helado era un negocio estacional. Y lo sigue siendo en lugares como los balnearios de la costa bonaerense. Pero hoy las heladerías están abiertas todo el año, aunque el 70% de las ventas se concentra en cuatro meses, desde mediados de noviembre a mediados de marzo, y hay una baja importante entre junio y agosto. Es por eso que muchos locales suman cafetería y otras opciones para el invierno".

Sobre su posicionamiento en el mercado, Achilil destaca que "nos situamos en un rango medio entre las heladerías premium, y las más económicas, ofreciendo el kilo de helado por $1.600, con una buen equilibrio entre precio y calidad". Pese al auge de las aplicaciones para delivery, "apostamos al helado como una excusa para dar un paseo. Pero en los locales hay distintas realidades. Algunos venden 70% en mostrador y 30% por delivery y otros al revés".

Sabores nuevos versus clásicos

En cuanto a los gustos más vendidos, "siguen siendo los mismos de siempre: dulce de leche en sus distintas variantes, seguido por frutilla a la crema y los chocolates. Los argentinos somos innovadores y creativos en muchos rubros, pero en cuestión de helados, nos quedamos con los clásicos", define Achilli.

Estos datos coinciden con los de un estudio presentado por la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA) con motivo de la Semana del Helado Artesanal (del 7 al 13 de noviembre), destacando que "para el 91% de los Argentinos el helado es para cualquier estación del año, y 7 de cada 10 considera que este alimento nos representa tanto como la carne y el vino".

No obstante, "es importante ir renovando los gustos y lanzar nuevos sabores, ya que a los clientes les gusta probar y sorprenderse", apunta Achilli. "En Los Amores creamos algunos gustos que luego se convirtieron en clásicos como el dulce de leche doña Marina, en honor a mi abuela, que es más dulce, tipo caramelo Mumú; el helado de Nutella y el chocolate Block con maní", detalla. "También desarrollamos helados sin TACC para celíacos, sin azúcar aptos para diabéticos y sabores keto (para las dietas cetogénicas: bajas en carbohidratos y ricas en grasas) como el helado de mantequilla de maní", agrega.

En noviembre, Los Amores celebró su medio siglo de vida

Con un promedio de 7 kilos por año por habitante (según datos de AFADHYA), Argentina está en el top 10 de países con mayor consumo de helados. Y las heladerías son un negocio típicamente pyme y familiar, que generan empleo y actividad económica a lo largo del país.

Celebrar medio siglo no es poca cosa y Los Amores lo hizo el 3 de noviembre, donando el 50% de sus ventas al Hospital Garrahan y el sábado 12 de noviembre compartiendo con los vecinos de Villa Bosch una jornada de música, juegos y sorteos (desde kilos de helado hasta un pasaje en avión a las Cataratas). "Hacer helados nos da alegría -dice Achilli- y quisimos compartirla con nuestros vecinos, clientes y especialmente con los chicos, porque apostamos al futuro y a 50 años más de actividad".