‘Future Man’, la serie desconocida de HBO que se despide fiel a su espíritu gamberro

En el sobresaturado mercado de las series de streaming cada vez es más difícil destacar, no importa que tengas una premisa muy atractiva o un equipo que cuenta con numerosos éxitos a sus espaldas. Este sería el caso de la serie de viajes en el tiempo Future Man, disparatada comedia de ciencia ficción de Hulu disponible en España a través de HBO, que no logró encontrar a su audiencia a pesar de tener muy claro a qué tipo de público se dirigía

Estrenada en 2017, Future Man se despide este año con su tercera temporada, una tanda reducida de episodios en la que sus creadores -entre ellos Seth Rogen (Juerga hasta el fin, Preacher)- siguen dando rienda suelta a la parodia y el humor fumado, tratando de llevar la historia a una conclusión satisfactoria tras una decepcionante segunda temporada. ¿Lo habrán conseguido? ¿Será el final definitivo? Analizamos la última temporada de Future Man y sus posibilidades de futuro (nunca mejor dicho).

'Future Man' (© Hulu / HBO España)

Si no habéis visto Future Man o si ni siquiera habéis oído hablar de ella (que es muy probable teniendo en cuenta el poco alcance que ha tenido), solo con saber quiénes son las fuerzas creativas que tiene detrás es muy posible que os hagáis una idea de lo que os puede ofrecer.

La serie está creada por los guionistas de la comedia adulta de animación Fiesta de salchichas, Kyle Hunter y Ariel Shaffir, junto a Howard Overman, guionista de series británicas de culto como Merlín, Misfits o Dirk Gently. En la producción ejecutiva tenemos a Seth Rogen y Evan Goldberg, inseparable tándem responsable de éxitos de la comedia como Supersalidos, Superfumados, Malditos vecinos, Juerga hasta el fin o la mencionada Fiesta de salchichas, además de las adaptaciones televisivas de los cómics Preacher y The Boys

Con ese equipo al mando, cabe esperar una serie alocada, excesiva, violenta y macarra en la que se note la pasión de sus creadores por la ciencia ficción, la fantasía y los cómics, además de su tendencia al humor políticamente incorrecto, escatológico y sexual, y su propensión a no tomarse (casi) nada en serio. Justo lo que nos encontramos en ella.

Y ahora, el argumento, para que veáis que todo encaja: Future Man es la historia de Josh Futturman (Josh Hutcherson), un joven sin rumbo en la vida que trabaja como portero en un centro de investigación de enfermedades sexuales y aun vive en casa de sus padres. Torpe socialmente y con las mujeres, el chico dedica su tiempo libre a jugar a un videojuego de acción llamado Biotic Wars, que transcurre en un futuro distópico y en el que él posee la mayor puntuación. 

Una noche, Josh supera el último nivel del juego, hasta ese momento considerado imposible de completar. Es entonces cuando de repente, los dos protagonistas de Biotic Wars, Tiger (Eliza Coupe) y Wolf (Derek Wilson), se materializan en su habitación para explicarle que el videojuego es real y ha sido elegido para acompañarlos en una misión a través del tiempo con el objetivo de salvar el futuro.

La primera temporada de Future Man fue un soplo de aire fresco por su creatividad, sus efectos visuales, su descaro a la hora de parodiar y homenajear clásicos de la ciencia ficción como Regreso al futuro o Terminator sin limitarse a copiar y un argumento lleno de giros imposibles que se volvía más demencial y delirante a medida que avanzaba. En ella descubríamos algo muy en la línea de las comedias animadas de ciencia ficción Futurama y Rick y Morty, series con las que tiene en común la imaginación sin límites y el hecho de que todo es posible en ellas. Aunque sin llegar a su nivel, Future Man manifestaba fuertes dosis de ambición e ingenio detrás de sus bromas aparentemente facilonas y ofensivas.

Pero lo que hacía que Future Man funcionase tan bien más allá de sus chistes soeces, su llamativo y colorido acabado visual y sus sorprendentes giros de guion, era el trabajo de su trío protagonista, muy fácil de subestimar cuando lo cierto es que lo daban todo en cada capítulo. Josh Hutcherson (Los Juegos del Hambre) personifica perfectamente al héroe mundano que suele protagonizar las historias de Rogen y Goldberg, un tipo normal con el que el espectador, especialmente el geek, puede sentirse identificado (en el fondo todos somos ese perdedor que sueña con ocupar el lugar de sus héroes en las historias). Unos geniales Eliza Coupe (Happy Endings) y Derek Wilson (Preacher) ejercen de contrapunto exagerado a Josh, chocando constantemente por su cruda y particular visión del mundo después de pasar años luchando en el futuro distópico. Los tres forman un equipo cómico genial y en su compenetrada dinámica es donde hallamos los mejores momentos de la serie.

Y entonces llegó la segunda temporada. La divertida mecánica de la primera se diluyó en un argumento en el que todo se enrevesó de tal manera que los capítulos empezaron a hacerse cuesta arriba. La ambición de los guionistas se volvió en su contra y al complicar la trama en exceso perdieron la frescura que la había caracterizado el año anterior. Si la serie no enganchó a la audiencia con su notable primera temporada, estaba claro que no iba a conseguirlo con una segunda mucho más embarullada y confusa.

Es por eso quizá que la tercera y última, estrenada el pasado 3 de abril, trata de enmendar los errores del pasado practicando el “menos es más” para al menos despedirse con buen sabor de boca. En lugar de los 13 episodios que formaban las dos primeras temporadas, la última consta solo de 8, lo cual evita que el argumento se vaya excesivamente por las ramas o se complique hasta el paroxismo, como había ocurrido el año pasado. Así, la trama, sin perder su naturaleza retorcida y orgullosamente geek, se simplifica considerablemente.

En estos ocho capítulos finales, Josh, Tiger y Wolf deben lidiar con las consecuencias de sus actos cuando descubren que sus viajes en el tiempo han provocado una anomalía que amenaza con acabar con el universo. Los tres se embarcan en una última locura de misión para detener el Apocalipsis, lo que no solo los pondrá a prueba como héroes, sino también les llevará en un viaje definitivo de crecimiento personal. En él se enfrentarán a retos imposibles y nuevos enemigos, e incluso se toparán con Marilyn Monroe, James Dean, Gandhi o Bin Laden (o mejor dicho, una versión alternativa del mismo). Por su parte, Seth Rogen aumenta su presencia delante de la cámara interpretando a Susan, personaje clave en los últimos episodios. A los fans del simpático actor les encantará verlo más en la serie.

Mejor que la segunda temporada, pero sin alcanzar el nivel de la primera, la recta final de Future Man es irregular e incluso algo descafeinada (a algunos episodios les falta fuerza), pero encuentra el camino correcto para despedirse de forma satisfactoria, centrándose sobre todo en el devenir personal de sus personajes. No faltan los giros inesperados, los chistes cafres, las imágenes impactantes, la imaginación desenfrenada y el humor pasado de rosca, pero al final, lo más importante es la búsqueda interna de Josh, Tiger y Wolf y la fuerte amistad que los une después de vivir tantas aventuras y peligros mortales juntos.

'Future Man' (© Hulu / HBO España)

Aunque muy lejos de ser perfecta, Future Man fue divertida mientras duró. Sus fans pueden quedar tranquilos al saber que la serie tiene un final propiamente dicho. Y aquellos que se animen a empezarla pueden hacerlo sabiendo que van a ver una serie completa. Si sois aficionados a la ciencia ficción, los videojuegos y la comedia gamberra, quizá esté en vuestro destino hacerlo.

¿HABRÁ CUARTA TEMPORADA?

Después del final de la tercera temporada de Future Man, muchos se preguntarán si hay posibilidades de que la serie regrese en el futuro. Pero todo apunta a que es poco probable.

La plataforma que emite la serie originalmente, Hulu, ya dejó muy claro el año pasado que la serie terminaba oficialmente con su tercera temporada. Afortunadamente, avisaron a los creadores con tiempo para que pudieran cerrar todas las tramas y le dieran un final a la historia. El último capítulo de Future Man es el final del camino para Josh, Tiger y Wolf, y lo cierto es que los acontecimientos tienen cariz definitivo y dejan poco margen a una continuación. 

Ni la plataforma ni los creadores han dado una explicación sobre por qué la serie fue cancelada cuando daba para muchas más temporadas, pero es fácil imaginar la razón. Future Man no encontró a su audiencia y en consecuencia, apenas se habló de ella durante su emisión. Es más, hay mucha gente que ni siquiera sabe de su existencia. Que haya durado tres temporadas y haya conseguido contar una historia completa es un milagro considerando la repercusión tan mínima que ha tenido.

Teniendo esto en cuenta, para que Future Man volviera haría falta otro milagro. Siempre existe la posibilidad de que sea descubierta y revalorizada en el futuro, se convierta en una serie de culto y se animen a resucitarla. No hace falta viajar en el tiempo para saber que, de todas las líneas temporales imaginables, esa es una de las menos posibles, pero no pasa nada, porque tampoco lo necesita.

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