La historia real de ‘La estafa (Bad education)': uno de los mayores fraudes públicos en la historia norteamericana

Valeria Martínez
·7 min de lectura

Atención: este artículo contiene detalles reveladores de la historia real que relata la nueva película de Hugh Jackman.

Más de 11 millones de dólares fue lo que robaron los administrativos de un distrito de EEUU, destapando el mayor escándalo por malversación de fondos públicos escolares de la historia estadounidense. Un caso que pasóe desapercibido en las noticias mundiales del año 2004 pero que ahora podemos encontrar retratado por Hugh Jackman -con una de las mejores interpretaciones de su carrera- en La estafa (Bad Education), una película biográfica disponible en HBO España.

No solo la película es recomendable, sino que su historia real es tan rocambolesca que me pregunto por qué tardaron tanto en hacerla.

Hugh Jackman en 'La estafa' (Cortesía de HBO)
Hugh Jackman en 'La estafa' (Cortesía de HBO)

El actor australiano, que muchos creíamos que nos había dejado su mejor interpretación hasta el momento en Logan, se supera de nuevo metiéndose en la piel de Frank Tassone, el superintendente del distrito de Roslyn en Long Island, Nueva York, que protagonizó el mayor escándalo local cuando una estudiante de su instituto destapó los años que él y sus cómplices -unos 26 según la investigación- metieron mano en los fondos públicos robando $11.2 millones (9.8 millones de euros) entre 1996 y 2004.

Cory Finley dirige esta historia -quien ya nos sorprendió en 2017 con la muy recomendable Thoroughbreds-y con ayuda del guionista Mike Makowsky, que era estudiante del distrito de Tassone por entonces, recrean minuciosamente el caso retratando a los personajes desde un ángulo crítico, incluso humorístico, pero sin olvidar la parte más dramática del relato. La historia llegó a los medios estatales pero no alcanzó una repercusión global digna de semejante noticia, pero lo cierto es que jamás habría salido a la luz si no hubiera sido por una estudiante que participaba en el periódico estudiantil, que hizo su propia investigación y fue la primera en publicar la historia, dando el pistoletazo de salida a la investigación criminal.

Tal y como vemos en la piel de Hugh Jackman, y según las anécdotas que encontramos en artículos sobre el caso, Frank Tassone era un personaje popular en su distrito. Un hombre carismático y atento que el australiano consigue retratar de forma natural. No resulta extraño ver al actor dando vía libre a estas facetas que tantas veces vimos en él en la gran pantalla o en persona con sus fans -es de las estrellas más encantadoras que he tenido el placer de entrevistar- y es por eso que logra generar conmoción cuando vamos descubriendo su lado más oscuro. Esta doble cara a lo Jekyll/Hyde le queda de maravilla, precisamente porque no lo esperamos de él.

Frank Tassone era admirado por los padres, los alumnos, sus compañeros y sus jefes. Era un superintendente efectivo tras haber logrado que el sistema escolar que regentaba fuera uno de los 10 mejores de todo el país. Y por ende, las familias locales (de alto poder adquisitivo) pagaban altos impuestos para mantener ese nivel educativo que permitía que sus hijos progresaran con su educación en instituciones renombradas. Pero sin saber que les estaban robando. Es más, un mes antes que se destapara el escándalo en mayo de 2004, el periódico Wall Street Journal nombró a la escuela pública de Roslyn como la sexta mejor del país.

Hugh Jackman y Allison Janney en 'La estafa' (Cortesía de HBO)
Hugh Jackman y Allison Janney en 'La estafa' (Cortesía de HBO)

Cómo no se dieron cuenta tras ver los detalles que rodeaban la vida de Tassone es un misterio… Como vemos en la película, Tassone iba vestido como un ejecutivo, con el traje perfecto tras pasar por la tintorería, pero siempre manteniendo una actitud relajada, atenta y cercana con los alumnos, padres y compañeros. Comía langosta en el almuerzo pero regentaba un club de lectura para padres y pasaba tiempo aconsejando a los alumnos. Su imagen era la del jefe y representante escolar ideal. Pero, en su vida privada, pagaba un alquiler altísimo para vivir en el lujoso Upper East Side de Nueva York con su pareja Stephen Signorelli (Thomas Tuggiero en la película), gastaba $2.2/1.9€ millones en viajes al Caribe, apostaba en Las Vegas varias veces año mientras visitaba allí a su amante, un bailarín exótico con quien había comprado una casa en la ciudad del pecado -mientras hacía creer al distrito que la mujer de la foto que tenía en su oficina era la de su esposa fallecida por cáncer- y, para rematar, conducía un Mercedes… y todo esto siendo empleado público. Incluso sus gastos superaban los detalles más estrafalarios: llegó a gastarse $37.385/32.887€ en gastos de tintorería, $5.236/4.600€ en tarjetas navideñas y $56.000/49.266€ en un nutricionista para perder peso. Todo pagado con dinero del estado.

Pero su vida de lujos cambió en el año 2002 cuando el escándalo comenzó a salir a la luz. Fue a raíz de que la junta de directivos descubrió que su propia asistente, Pam Gluckin (interpretada por Allison Janney), había robado $250.000/220.177€ escribiendo cheques de la escuela para pagar sus tarjetas de crédito. Pero fue por culpa de las compras que hizo su propio hijo en Home Depot que se levantó la perdiz. Tassone logró salir airoso un tiempo más convenciendo a la junta que revelar el robo de su asistente solo daría mala reputación al lugar, perdiendo su preciada posición; y entonces obligó a la mujer a cargar con la culpa y la forzó a renunciar. Pero claro, todo esto solo era la punta del iceberg. Más tarde se supo que Gluckin había robado $4.3/3.7€ millones para renovar su casa en los exclusivos Hamptons, comprar piezas de arte y joyas, mientras le daba una tarjeta de crédito a su hijo pagada por el distrito escolar. La sobrina de la mujer y su hijo cayeron en el escándalo siendo acusados de robo. En el caso del hijo de Gluckin, John McCormick, tuvo que pasar 5 años en prisión y cumplir 100 horas de servicios comunitarios.

Fue meses más tarde que una estudiante del colegio destapó la verdad. Aunque la película muestra que la joven comienza a indagar a través de los archivos financieros; la realidad difiere un poco ya que la adolescente recibió una pista sobre el verdadero motivo de la renuncia de Gluckin y así comenzó a investigar, destapando el mayor escándalo de malversación de fondos públicos escolares de EEUU.

(Cortesía de HBO)
(Cortesía de HBO)

A muchos les sorprenderá conocer que en 2006, Frank Tassone fue condenado a cumplir entre 4 y 12 años de prisión, pero salió en 2010 por buena conducta. Es decir, cumplió 4 años. En la actualidad tiene prohibido trabajar en puestos que requieran manejo de dinero, pero sigue viviendo en Nueva York mientras recibe una pensión de, nada más y nada menos, $170.000 al año por un error en las leyes de pensiones estatales. Sin embargo, según informó Newsday (vía Women’s Health), Tassone pagó los $2 millones que le acusaron de haber robado a Roslyn. Gluckin salió en 2011 de prisión prometiendo pagar lo que había robado con su pensión, pero murió en 2017.

Si bien la comunidad de Roslyn no apoya la película ya que temen que sirva para darle una mala reputación a su distrito (vía Roslyn News), el Frank Tassone real asegura que tiene pensado verla aunque le impactó saber que iban a retratarlo como “un mentiroso, engañoso y ladrón”. “Me vine abajo” dijo en el podcast The Coach Mike Podcast. “Pensé ‘Dios mío, pensaba que esto se había terminado’. Pero nunca se terminará para mí. Cada día siento dolor”.

La estafa (Bad education), que está disponible en HBO España desde el 5 junio, recurre a lo absurdo del caso para retratar la historia con una cotidianidad inusual en este tipo de biopics. Desde provocar la risa en situaciones insólitas a abrirnos los ojos con esa naturalidad que la cercanía provoca. Jackman brilla en el papel de este hombre tan mentiroso que vive sus propias mentiras como una verdad absoluta, pero sin perder nunca ese carisma que lo convierten en una figura irresistible en el drama y la comedia. La estafa (Bad education) es una película recomendable, que permite conocer esta historia desde una perspectiva tan sutil que resulta cautivante.

Más historias que te pueden interesar:

Fuentes: New York Magazine; Town and Country; Women’s Health; Bustle; Wikipedia