John Cena sella su futuro como actor en 'El Pacificador', su mejor trabajo (y no es broma)

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Nadie pidió un spin-off de El Escuadrón Suicida con John Cena centrado en El Pacificador, pero aquí está y resulta que es mucho mejor de lo que esperábamos. Claro que no debería sorprendernos, porque detrás del proyecto se encuentra James Gunn, el director de la secuela de DC y responsable de la saga de Marvel Guardianes de la Galaxia, entre otras cosas. Pensándolo bien, nunca debimos dudar de él, y con El Pacificador (Peacemaker) nos demuestra por qué.

Pero la cálida acogida que está teniendo la serie original de HBO Max no se debe solo al buen hacer de Gunn tras las cámaras, sino que también tiene mucho que ver con su protagonista, John Cena, exluchador y superestrella de la WWE que, siguiendo los pases de Dwayne Johnson, dio el salto a la interpretación con éxito, trazando una carrera en la pantalla que, poco a poco, le ha conducido hasta el personaje de su vida, El Pacificador, un papel para el que ha puesto toda la carne en el asador, firmando su mejor trabajo interpretativo. Y va totalmente en serio.

John Cena en 'El Pacificador' (cortesía de HBO Max)
John Cena en 'El Pacificador' (cortesía de HBO Max)

El estreno de El Escuadrón Suicida en 2021 se saldó con muy buenas críticas, pero un decepcionante resultado de taquilla para Warner Bros., que el pasado año optó por el lanzamiento simultáneo de todas sus películas en cines y su streamer exclusivo HBO Max. La secuela recaudó tan solo $167 millones en todo el mundo (BoxOfficeMojo), pero el spin-off centrado en el personaje de Cena ya estaba en marcha y, a pesar del pobre resultado de taquilla del film del que se derivaba, siguió adelante.

A priori, el personaje de Christopher Smith, alias El Pacificador, parecía una elección extraña para dedicarle su propio proyecto, dado que no es especialmente popular y es por naturaleza un villano desagradable. Pero Gunn tenía muy clara la visión con la que quería sacarlo adelante y Warner no dudó en darle libertad creativa, exactamente igual que había hecho en El Escuadrón Suicida con resultado explosivo. Para dar forma al El Pacificador, Gunn evidentemente rebaja la escala con un presupuesto más modesto y se adapta al lenguaje televisivo construyendo así una serie ideada para profundizar y humanizar al personaje, un mercenario en plena crisis de conciencia por sus fechorías. Por supuesto, sin sacrificar el lado más irreverente, violento y disparatado de la franquicia.

En El Pacificador, Gunn crea un grupo alternativo al alrededor del personaje, una panda de inadaptados que se ven obligados a trabajar con él como castigo por su insurrección contra Amanda Waller (Viola Davis) en la película (es recomendable verla antes, por cierto). A través de las relaciones y amistades que se forjan con ellos luchando contra extrañas nuevas amenazas y explorando el pasado y la vida familiar del protagonista en torno a su encrucijada moral, El Pacificador añade capas al personaje para presentarlo desde otra perspectiva, igualmente ridículo y egocéntrico, pero más humano. Y ver a Cena pelar esas capas es fascinante.

Robert Patrick y John Cena, padre e hijo en 'El Pacificador' (cortesía de HBO Max)
Robert Patrick y John Cena, padre e hijo en 'El Pacificador' (cortesía de HBO Max)

Cuando digo que pone toda la carne en el asador en la serie, no exagero. Salta a la vista la confianza ciega que tiene en Gunn y está claro que está dispuesto a todo lo que le proponga. A to-do. Solo en el primer episodio, Gunn le da una escena de sexo explícito y lo pone a bailar y cantar en calzoncillos con un vibrador por micrófono, para luego precipitarlo a una pelea cuerpo a cuerpo (aun en ropa interior) completamente surrealista y pasada de rosca que da por inaugurada la serie por todo lo alto. Pero eso es solo el principio, a lo largo de la serie, Cena demuestra una total y absoluta entrega a la propuesta, completamente desinhibido y sin miedo al ridículo, lo que hace que, sorprendentemente, su interpretación acabe siendo más profunda de lo que imaginábamos.

Cena no es un gran actor, y probablemente nunca lo será. Pero sí es un tipo muy listo y sabe cómo sacar partido a sus puntos fuertes: su carisma, su rápido ingenio, su capacidad para reírse de sí mismo y, por supuesto, su imponente físico, con el que construyó una carrera de éxito en la lucha libre y todo un imperio a su alrededor. El Pacificador le da una oportunidad idónea para fusionar todos esos atributos y usarlos a favor del personaje. Y además, resulta que Cena tiene más registros de los que pensábamos. Ya sabíamos que controlaba la comedia, pero aquí también se desenvuelve bien en el drama, desvelando el lado más vulnerable de Chris Smith a través de su complicada relación con su padre (un terrorífico Robert Patrick) y su pasado traumático.

En resumen, Cena encuentra aquí el vehículo perfecto para demostrar que ha crecido como actor y que puede asumir retos más complejos y valientes. Sin duda para él una recompensa después de, como desveló recientemente, haber sido rechazado en muchos castings de Marvel y DC (entre ellos para Shazam!, Deadpool 2 -donde optaba a Cable- y varias películas de Marvel Studios) antes de conseguir el papel que lo introdujo al Universo DC. Y no hay mal que por bien no venga, porque al final, ha dado con un rol hecho a su medida.

Pero Cena no está solo en El Pacificador. Ya he mencionado a Robert Patrick, que aporta la clave para la humanización de Chris: si él es malo, su padre es mucho peor, un monstruo que le hace parecer un niño bueno e inocente a su lado. Por otro lado, tenemos al equipo de A.R.G.U.S. -Danielle Brooks, Jennifer Holland (pareja de Gunn en la vida real), Chukwudi Iwuji y Steve Agee- que aporta una divertida dinámica de grupo que enriquece la serie y da muy buenos momentos. Y mención aparte merece Freddie Stroma como Vigilante, antagonista del Pacificador que es la revelación cómica de la serie y con quien Cena forma un dúo tronchante (como curiosidad, Stroma sustituyó a otro actor que se marchó de la serie por “diferencias creativas” con cinco episodios ya grabados y Gunn volvió a filmar todas sus escenas con él).

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Volviendo al protagonista, John Cena cae bien y, aunque su personaje no fuera precisamente el más simpático de El Escuadrón Suicida, en El Pacificador se está haciendo querer y es gracias a su trabajo dándole vida y al de Gunn reinventándolo. En cierto modo, se puede establecer un paralelismo entre la propia historia de Gunn, que fue cancelado y despedido por Marvel hace unos años por tweets ofensivos del pasado, y la de Chris, que a pesar de su tendencia a las actitudes ofensivas y la violencia (siempre en nombre de la paz), recibe una segunda oportunidad para crecer y redimirse, embarcándose en un viaje para aprender a ser un héroe. A su salvaje manera, claro.

Por lo demás, El Pacificador está resultando ser una grata sorpresa. No es perfecta (su humor no siempre acierta y al principio le cuesta coger el ritmo), pero una vez pisa el acelerador, no lo suelta. Se trata de otra ácida y gamberra sátira del género superheroico -en la estela de The Boys- que no deja títere con cabeza. Cada episodio está lleno de giros que no se ven venir, con continuas dosis de incorrección política, vulgaridad y provocación canalla made in Gunn, música rock clásica (otra seña de identidad de su creador) y ese regusto por la ciencia ficción de serie B que el director lleva en la sangre.

Hay detalles divertidísimos, como la presencia del águila Eagly -parodia de la típica mascota o sidekick adorable que ha conquistado a la audiencia-, guiños locos para los fans de DC o esos absolutamente geniales títulos de crédito iniciales con coreografía al ritmo de Do Ya Wanna Taste It de Wig Wam, que tiene a todos los espectadores de la serie como locos. Y con razón. Sin faltar tampoco ese toque de emoción y cariño que Gunn sabe imprimir a sus personajes, y que al final se impone por encima de todo lo demás.

Pero sobre todo, tenemos a John Cena tirándose a la piscina en un triple salto mortal con pirueta (y sin agua), atreviéndose con todo, para deleite de sus fans y para beneficio de la serie. Desde que Cena dio el salto del ring al cine, lo hemos visto explotar su vena cómica y desatarse cada vez más, desde su comentada escena desnudo en Y de repente tú hasta su reciente comedia adulta Amigos pasajeros, pasando por la también picante #SexPact y su (más seria) incorporación universo Fast & Furious. Pero nunca lo habíamos visto como en El Pacificador, donde parece no tener un no por respuesta a nada.

Como Dwayne ‘The Rock’ Johnson y otros luchadores antes que él, Cena ha encontrado el éxito como actor en Hollywood y no parece que vaya a bajar el ritmo pronto. El Pacificador es la prueba de que está listo para lo que le echen, un proyecto por el que nadie daba un duro y que no solo ha resultado ser una digna incorporación al canon de las series de superhéroes (o antihéroes), sino que además está sellando su futuro como actor.

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