Hasta Nicole Kidman sufrió la fobia a la edad de las mujeres en Hollywood

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La fobia de Hollywood con la edad de las mujeres es un asunto que muchas actrices han sufrido, sin importar su estatus dentro de la industria. Mientras los galanes de Hollywood siempre han lucido canas con orgullo, muchas actrices padecieron el olvido repentino al llegar a los 40, viendo cómo los papeles protagonistas y proyectos interesantes dejaban de llegar, para de repente recibir papeles secundarios, de madre y hasta de abuela. Un prejuicio arcaico y misógino que ni siquiera actrices consagradas como Nicole Kidman se salvaron de sufrir.

Nicole Kidman en la premiere australiana de Being The Ricardos en el Hayden Orpheum Picture Palace el 15 de diciembre de Sidney, Australia. (Photo by Don Arnold/WireImage)
Nicole Kidman en la premiere australiana de Being The Ricardos en el Hayden Orpheum Picture Palace el 15 de diciembre de Sidney, Australia. (Photo by Don Arnold/WireImage)

A sus 54 años, la actriz australiana vive uno de sus mejores momentos. Se muestra feliz y enamorada en sus redes sociales junto a su marido Keith Urban, mientras no deja de sorprendernos cada año con sus saltos constantes entre el cine y las series. Sin ir más lejos, en 2021 pasó de Nueve perfectos desconocidos en Amazon a dar vida a Lucille Ball en Being the Ricardos junto a Javier Bardem (ya disponible en Amazon Prime Video) mientras rodaba lo nuevo de Robert Eggers (La bruja), The Northman, y otra serie para Amazon, Expats. En resumen, Nicole Kidman brilla en estos momentos luciendo su madurez personal y profesional a través de cada personaje, arriesgando y aceptando desafíos más que nunca.

Sin embargo, Nicole también sufrió el prejuicio de la edad de Hollywood, incluso habiendo ganado el Óscar en 2003 por Las horas. Ella misma lo confesó en una entrevista para la revista Dujour, asegurando que la obsesión de la industria por la juventud femenina también le pasó factura.

Existe un consenso en la industria que una mujer actriz a los 40 está terminada” reconoció a la publicación. “Nunca me senté y escuché a alguien decir ‘se te pasó el arroz’, pero he tenido muchas situaciones donde eres rechazada y la puerta se cierra en tu cara” añadió.

Y si bien reconoce que la industria está “definitivamente cambiando y evolucionando” hacia una tendencia más inclusiva, como los espectadores pudimos comprobar este año a través de Mare of Easttown con una Kate Winslet “al natural” y el regreso de las estrellas de Sexo en Nueva York imponiendo las arrugas y las canas, Nicole es un ejemplo más de cómo fue el negocio hasta ahora.

En otra entrevista al Daily Mail, la actriz fue incluso más clara al compararse con Lucille Ball. “Ella fue abofeteada, le dijeron que no era suficiente, que era demasiado vieja. Y puedo identificarme con Ball, en cuanto te dicen: “eres el pasado, estás acabada”. Llevo décadas en esta industria y “me han acabado” en más de en una ocasión”, sentenció.

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Los prejuicios sobre la edad estaban tan presentes en la mente de Nicole que fundó su propia compañía productora, Blossom Films, precisamente para evitar que las oportunidades dejaran de llegar por haber superado los 40. “Me sentía frustrada -como muchas otras mujeres en carreras diferentes- por la idea de que me dijeran que ya se había terminado, que había pasado ese periodo donde todo va bien y ahora estás en los 40s y no están interesados en tu historia o tus ideas o en quién eres como mujer o persona” dijo.

Gracias a apostar por sí misma y fundar su compañía, Nicole logró romper con esos prejuicios, produciendo algunos de sus trabajos más aclamados y vistos por el público en los últimos años, como Big Little Lies, The Undoing o Nueve perfectos desconocidos.

Salma Hayek, por ejemplo, también vive con el acecho de los mismos prejuicios a sus 55 años, hasta el punto que cuando Marvel la contactó para ofrecerle un papel en Eternals, su primera reacción fue decir que no al estar segura que le ofrecerían un rol de abuela secundaria. Y es que según reveló ella misma hace unos meses “está acostumbrada a que le ofrezcan el papel de extra o vieja prostituta”. Al igual que Carrie-Anne Moss, que pasar del éxito de Matrix también sufrió del mismo prejuicio, recibiendo una oferta para interpretar a una abuela el mismo día que cumplió los 40. Incluso Jamie Dembo de Orange is the New Black, a quien tacharon de ser “demasiado mayor” para interpretar a la esposa de un hombre de 57 cuando ella tenía 43.

Maggie Gyllenhaal es otra actriz que vivió la misma situación pero a los 37 años. “Me hizo sentir mal, luego enojada y luego me hizo reí” reveló a The Wrap en 2015. Mientras Helen Mirren ha defendido a las mujeres varias veces de esta tendencia, definiéndola como “una práctica indignante”. “Todos vimos como James Bond se hacía más y más geriátrico y sus novias más y más jóvenes. Es tan molesto” sentenciaba en 2015 (vía The Wrap).

Y así, ante una costumbre tan arcaica, Nicole Kidman abrió sus alas con su propia productora demostrando a Hollywood lo equivocado que siempre ha estado con ese prejuicio misógino. Pero ella no está sola, Resse Witherspoon (45), Amy Adams (47), Julianne Moore (61), Kate Wisnlet (46), Meryl Streep (72), Salma Hayek (55), Penélope Cruz (47), también dictan con el ejemplo.

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