Hablan los responsables de la peor gala de los Óscar que se recuerda

Cine 54
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Si hubiera un trivia dedicado a los premios Óscar que preguntara cuál fue la peor gala de las últimas décadas, seguramente todos acertaríamos de pleno. La de hace 10 años, aquella que presentó la pareja más despareja en la historia de las ceremonias: Anne Hathaway y James Franco.

Resulta imposible olvidarla debido a la sensación de vergüenza ajena que contagiaron al mundo entero, sobre todo con el monólogo compartido por ambos y su falta de coordinación constante. Los productores los escogieron con la esperanza de atraer un público más joven -Justin Timberlake fue la primera opción pero dijo que no- sin embargo, según confiesan los guionistas de aquel espectáculo, supieron que aquello estaba destinado al fracaso desde el primer momento que los tuvieron juntos en los ensayos.

Anne Hathway y James Franco en la ceremonia de los Óscar 2011 (Mark J. Terrill; ©GTRESONLINE)
Anne Hathway y James Franco en la ceremonia de los Óscar 2011 (Mark J. Terrill; ©GTRESONLINE)

Fue como la cita a ciegas más incómoda del mundo entre el chico roquero cool y drogado y la porrista adorable del campamento de teatro” dijo con total honestidad David Wild, uno de los guionistas de aquel bochornoso espectáculo, a The Ringer. Para él, fue “un evento increíblemente oscuro y significativamente cómico en su vida”. 

El guion original había sido escrito con Justin Timberlake en mente que, según Wild, se sintió intrigado con la propuesta pero terminó rechazándola porque creía que era muy pronto en su carrera. Quería esperar a ver qué pasaba primero con La red social.

Cuando los escogieron para la labor, Anne era una de las actrices de moda en la industria y había sido nominada como Mejor actriz dos años atrás por La boda de Rachel, mientras James Franco era el centro de una campaña enfocada en convertirlo en un actor serio con la nominación al Óscar, ese mismo año, por 127 horas. Sin embargo, jamás habían trabajado juntos ni habían presentado los premios de la Academia. Si el dúo podía funcionar, si tenían química ante la cámara, era todo un misterio.

Según cuenta otro de los guionistas, Jordan Rubin, la actriz se mostró muy entusiasta desde el principio. “Fui a su casa y trabajamos en el guion, participó en varias conferencias, respondió a emails y fue una gran colaboradora” dijo sobre ella. Incluso una de las consejeras de la ceremonia, Megan Amram, destaca que Hathaway se implicó hasta el punto de encerrarse con ella en un armario para asegurarse que sus palabras contendrían una perspectiva femenina. “Quería asegurarse que reflejaba positivamente a las mujeres” añade.

Sin embargo, la experiencia con James Franco fue diferente. Cuentan que estaba rodando, dando clases o tomando otras en tres escuelas diferentes, como la Universidad de Yale. Su ajetreada agenda hizo que fuera “muy duro” ponerse en contacto con él durante los preparativos de la ceremonia. Según Rubin, aquello debería haberles servido de alarma porque, cuando el dúo se puso manos a las obra, fue evidente que tenían personalidades muy distintas.

Si observamos de nuevo el monólogo de apertura, volvemos a ser testigos de uno de los momentos más incómodos en la historia de los Óscar. Anne se esfuerza constantemente por causar buena impresión y contagiar su entusiasmo, mientras Franco prácticamente ni la mira. 

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Ella apareció lista y comprometida al 110%” recuerda Rubin. “Y él era un gran tipo pero con frecuencia parecía que se acababa de despertar de una siesta. Fue casi como si llegas a un partido de tenis y una persona decide que va a jugar en el US Open y la otra quiere jugar en jeans y tan solo pegarle a la pelota”.

Es decir, si aquella colaboración no funcionó en la noche de los Óscar fue porque ni había química ni coordinación alguna. Incluso explican que hubo cierta fricción entre ambos cuando Anne le hizo una sugerencia a su compañero durante los ensayos que Franco no tomó del todo bien. “Ella le dijo ‘quizás deberías probar esto’ y él le dijo ‘No me digas cómo ser gracioso’”.

Diez años más tarde, Wild confiesa que la pareja de presentadores nunca consiguió unirse. Que por un momento creyeron que lo habían conseguido cuando vieron a Franco sonreírle a su compañera, pero luego se dieron cuenta que no era Anne Hathaway la que estaba a su lado, sino su doble.

De todos modos, y a pesar de la falta de química, la actriz dijo en varias entrevistas que ella se lo pasó genial durante aquella experiencia. En 2012 dijo a The Hollywood Reporter que no se arrepiente de haberlo hecho, aunque con el tiempo se dio cuenta que si se veía tan maniática y enérgica fue porque se lo tomó como si estuviera actuando para el teatro de 3.500 asientos, pero en pantalla se veía de otra manera. 

Diez años más tarde, los Óscar volverán a presentarse sin maestro de ceremonias el 25 de abril, optando en su lugar por diferentes presentadores para cada premio.

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