Cómo hablaban las canciones del verano sobre el amor a las 'millennials' y cómo lo hacen ahora a la generación Z

Por Silvia Lorente
Photo credit: D.R. /Diana Villar

From Cosmopolitan

VERANO DEL AÑO 2000

Encendemos la radio (un hábito al que, por aquel entonces, todavía dábamos prioridad). Atendemos al locutor: "el calorcito ha llegado y, con él, las canciones que nos acompañarán durante nuestras vacaciones. ¿Quieres escuchar lo último de Paulina Rubio? Se titula 'Y yo sigo aquí', ¡y pretende ser el temazo del verano!". El locutor tenía razón, la canción fue nominada a los Grammys Latinos y a los MTV Video Music Awards. Molaba. Tenía gancho. El 'videoclip' era de ella en una playa y era perfecta para ponerla con el volumen a tope en el coche. ¿Qué más se podía pedir en agosto del 2000?

Ese año también se lanzó 'Ven conmigo', de Christina Aguilera y 'You drive me crazy', de Britney Spears, entre otros muchos 'singles' de mujeres artistas que cantamos y bailamos sin parar –si eres 'millennial'– en la adolescencia. Eran pegadizas y muy bailables pero, aparte de eso, si nos fijamos un poco más, ¿aprecias algo que tienen algo en común? Exacto, en sus letras se extrae un mensaje: las cantantes están deseando/desesperadas/volviéndose locas por estar con un chico que no consiguen.

A las chicas, sobre todo a las adolescentes –en pleno desarrollo cognitivo–, les llegaba entonces una lectura que las animaba (no quiere decir, obviamente, que todas lo hiciéramos) a esperar, insistir y desesperarse por un chico que no les correspondía.

VERANO DEL AÑO 2018

Abrimos una notificación de Spotify en nuestro 'smartphone': "Nueva canción: 'Yo ya no quiero na', de Lola Indigo". Un tema en el que cinco mujeres se han dado cuenta de lo tóxica que era una relación del pasado y que, por mucho que estuvieran enganchadas, 'esa manzana ya la probaron'. Y no solo esa canción rompe con los patrones que escuchamos a las artistas de los 90 y 00: 'Lo malo', de Aitana y Ana Guerra, 'Ahora lloras tú', de Ana Mena, el disco 'El Mal Querer', de Rosalía... Todos estos temas, emiten mensajes empoderados, alejados de los mitos románticos y los estímulos heteronormativos. ¿Qué ha pasado?

El psicólogo Alejandro Pereira nos cuenta: "Los cambios en las tendencias sociales llegan cuando alguien se cuestiona lo anterior. Por supuesto que ha habido un cambio en los mensajes, antes todo estaba más salpicado por la cultura patriarcal. Pero no solo en la música, sino en muchos más ámbitos culturales. Y ahora todo apunta hacia la misma conversación: la lucha feminista. En este caso, en el de las canciones de relaciones o amor estival cantadas por mujeres, veo que hay reivindicación, que se desea querer mejor y huir de las relaciones tóxicas, que se han cuestionado por fin, es decir, adiós a la media naranja, a los príncipes y a las personas que no sacan lo mejor de nosotros y nosotras".

Y es verdad que antes había canciones que se salían de ese patrón, como 'Duro de pelar', de Rebeca o 'Cuando tú vas', de Chenoa, pero el mensaje no calaba tanto "porque antes el sistema no estaba tan revisado como ahora. La gente las cantaba, pero no se asentaban tanto como ahora, nuestro entorno no estaba tan deconstruido".

¿Quieres analizar ejemplos más concretos? Observa las diferencias de estos temas que han sido números 1 en todas las radios del país.

AÑOS 90/00

'TODA', DE MALÚ (2001)

Dispuesta a hacer todo a tu voluntad
Dispuesta a hacer todo lo que te dé la gana
Qué me importa
Toda, de arriba a abajo
Toda, entera y tuya
Toda, aunque mi vida corra peligro, tuya
Toda, desesperadamente
Toda, haz todo lo que sueñas conmigo







'DIME', DE BETH (2002)

Dime que es lo que puedo hacer, como te puedo tener
En mi vida
Vamos a olvidar el ayer y a comenzar otra vez
Sin mentiras


'LOCA', DE MALENA GRACIA (2008)

Loca, por una mirada
Loca y por ti desesperada
Loca por hacerme mil pedazos
En medio de tus abrazos
Sin ponerte condiciones




AÑOS 2017-2019

'LO MALO', AITANA Y ANA GUERRA (2017)

Ya no hay vuelta atrás
Si me llamas, no respondo
Tira porque te toca a ti perder
Que aquí ya se perdió tu 'game'
Tiro porque me toca a mí otra vez
Solo con perderte, ya gané




'YA NO QUIERO NA', LOLA INDIGO (2018)

Me vienes a buscar, ahora sí me vas a encontrar
Mí, me, conmigo, lo que te digo, sola sin nadie más
Esta es la situación, no me des una explicación, no
En la baraja la reina soy yo


Pero yo he estado notando
Que estabas imaginando
Que yo bailaba pa ti na más
No, de ti yo ya no quiero ná


AGUANTE, DE MALA RODRÍGUEZ (2019)

Busco algo real
Que no se desvanezca entre mis manos
Algo que pueda tocar
Como la melodía de un piano


Si quieres vamos
Nos retamos, nos cogemos, nos tiramos
Alcánzame tú si puedes
A veces no basta con que queramos


¿HACIA DÓNDE FLUYE EL MENSAJE?

El cambio es evidente pero, en cualquier caso, ¿estamos en un periodo de transición? "Sin duda –continúa Alejandro Pereira–, ahora la música es otra de las vías que dan visibilidad hacia donde estamos yendo: a una sociedad feminista en la que, entre otros muchos aspectos, las relaciones no se basen en estar con tu 'media naranja', sino en que seamos dos naranjas que ruedan juntas, tanto tiempo como nos aportemos el uno/a al otro/a".

El hecho de que la música esté virando en este sentido es importante, tanto como las series que vemos y los libros que leeemos, "y creo que también debería haber hombres en este sentido que crearan con un matiz reivindicativo. Todo lo que pueda ayudarnos para abrir los ojos y conseguir reeducarnos y –en este sentido– tener relaciones donde prime el respeto y la igualdad, es bienvenido", concluye.