¿Puede un gusano transmitir cáncer?

C. S. Vázquez
Hace tiempo que algunos avezados expertos sospechan que el cáncer tiene una causa oculta. ¿Un virus quizá? Es una de las hipótesis con las que se trabaja. Pero ahora ha ocurrido algo sorprendente que abre nuevas vías de investigación: se ha detectado un caso de transmisión de cáncer de un gusano, de una lombriz, a un humano.

La persona en cuestión –un varón colombiano de 41 años que ha fallecido recientemente por un tumor pulmonar y cáncer de ganglios linfáticos– tenía VIH (Virus de Inmunodeficiencia Adquirida) y, por lo tanto, un sistema inmunitario muy debilitado. Aunque esa situación de debilitamiento haya podido desencadenar su fatal desenlace, los expertos centran su atención en otro detalle: ¿cómo es posible que un gusano, una tenia enana que había llegado a su intestino y se había reproducido allí, le haya podido transmitir el cáncer?

Los investigadores colombianos y americanos lo descubrieron poco después de que se produjera el fallecimiento, cuando analizaron el tejido tumoral de esa persona. Las lesiones que presentaban esos tejidos no eran propias de un cáncer humano. Eran raras. Una vez que hicieron un estudio más detallado vieron que las células cancerosas tenían un tamaño diez veces inferior al “normal”… ¡El ADN de esas células dañadas no correspondía a un organismo humano!…¡Era el gusano, la lombriz, y no el hombre quien padecía el cáncer! Y se lo transmitió. La comunidad científica mundial se encuentra sorprendida por ese hallazgo.

Datos para entender “el salto entre especies” del cáncer

El organismo que ha transmitido el cáncer es una especie de tenia enana llamada Hymenolepis nana, de unos tres centímetros de largo en la fase adulta, y se calcula que la llevan en su organismo unos 75 millones de personas en todo el mundo.

- Es frecuente que esa lombriz escoja a los niños como “huéspedes” ideales, instalándose en su intestino delgado. Muchas veces no da síntomas y en otras ocasiones la persona infectada está nerviosa, le cuesta dormir, se siente cansado, tiene molestias digestivas, falta de apetito, dolor de cabeza y picazón en la zona anal.

- El mecanismo de transmisión habitual es oral-fecal. Es decir, el gusano o tenia llega a nuestro sistema intestinal después de haber tocado algún material infectado y llevarnos las manos a la boca, o tras haber comido un alimento que lo contuviera.

- Hace décadas que se descubrió que somos muy similares, en lo que a ADN se refiere, a los gusanos. Y que compartimos algunas vías moleculares. Quizá por eso haya sido más fácil la transmisión de la enfermedad de uno a otro.

De todas maneras, cabe señalar que los expertos han calificado el caso ahora descubierto como “único” y excepcional.

¿Qué riesgo corremos?

Los expertos consideran que, una vez que la tenia o gusano llega a nuestro intestino (normalmente por comidas infectadas o por llevarnos la mano sucia a la boca), las probabilidades de que nos transmita un tumor (si ese ‘bichito’ lo padece) son raras.

- Deberíamos tener unas defensas muy bajas o padecer una enfermedad crónica no controlada.

- En los países subdesarrollados esta situación sí puede llegar a ser seria, ya que es allí donde se encuentran más individuos que sufren infección por VIH y, a la vez, donde más personas hospedan al gusano Hymenolepis nana en sus intestinos. Dicen los expertos que incluso muchos casos de cáncer no humano pueden haberse diagnosticado como normales en esos territorios sin serlo, porque quizá no resulta fácil realizar todas las pruebas necesarias en esas áreas del Planeta.

- Es importante extremar la higiene (especialmente de los alimentos y las manos, que conviene lavar varias veces al día y sobre todo después de ir al baño o de tocar a nuestras mascotas) para que el gusano no se hospede en nuestro interior. Y, en caso de duda y sospecha de tenerlos, acudir al médico porque existen tratamientos para erradicar la tenia enana.

- Los especialistas señalan que estarán más atentos a partir de ahora para poder detectar casos similares. Pero todavía no saben demasiado bien cómo tratar este tipo de cáncer: si con quimioterapia o con fármacos antiparasitarios.

Se dan otros casos en que el cáncer nos sobreviene por “organismos externos”:

– Uno es el Virus del Papiloma Humano. Este organismos es capaz de ocasionar cáncer ginecológico, pero en este caso no nos transmite la enfermedad sino que modifica y altera nuestras células, que acaban por volverse dañinas.

– Otro es un gusano plano denominado Schistosoma haemtobium, que provoca cáncer de vejiga (normalmente ocurre también en países no desarrollados donde se beben aguas contaminadas).

– Y finalmente hay casos extremadamente poco comunes en los que el cáncer se transmite al realizar un trasplante (también “se trasplantan” las células cancerosas si no se han identificado previamente); o de transmisión de la madre a su bebé durante la gestación, a través de la placenta.

Todos estos datos acrecientan la sospecha de que sí existe una relación entre determinados parásitos y el cáncer. Pero, en este campo, queda todavía mucho por descubrir.

Documentación:

“Malignant transformation of Hymenolepis nana in ha Human Host”. Atis Muehlebanchs et al. The New England Journal of Medicine

“Epidemiological study of Hymenolepis nana in children in Kalar city/Sulaimani province”. Mariwan Musa Muhammad Bajalan, Diyala Journal for Pure Sciences

“Intracranial metástasis via transpalcental (vertical) transmisión of maternal small cell llung cancer to fetus: CT and MRI findings”. M. Teksam et al. Acta Radiologica

“Diagnóstico microbiológico”. C. Winn Washington et al. Editorial Medica Paramericana

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