El Guggenheim pone en diálogo obras dispares unidas por el ingenio

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Bilbao, 10 jun (EFE).- El Museo Guggenheim Bilbao abre mañana al público la muestra "La línea del ingenio", que "pone en diálogo" obras de artistas de distintas generaciones creadas con métodos y medios diversos, pero con el nexo común del ingenio, la experimentación o el humor con las que fueron concebidas.

El director del museo, Juan Ignacio Vidarte, y la comisaria de la exposición, Lekha Hileman Waitoller, han presentado este jueves la muestra, que reúne una selección de obras de la colección del Guggenheim Bilbao y otras que están en préstamo a largo plazo.

La exposición, que podrá visitarse hasta el próximo 6 de febrero, incluye piezas significativas de los fondos propios del centro expositivo bilbaíno que apenas han sido expuestas y otras más conocidas por el público.

Sus autores emplean materiales y técnicas poco tradicionales a modo de manifestación de ingenio y humor, lo que "bajo un determinado contexto" permite poner "obras muy distintas en diálogo una con otra", según ha explicado la comisaria.

"La Línea del ingenio" es la primera exposición comisariada por Lekha Hileman Waitoller, incorporada al Museo Guggenheim en 2019 procedente del Art Institute of Chicago.

La especialista ha explicado que el recorrido de la muestra está repartido en tres salas, la primera de las cuales está dedicada a obras que fueron creadas fuera del contexto tradicional del estudio del artista y a procesos artísticos poco habituales.

En ella el visitante puede contemplar piezas como la titulada "Hichiko Happo" (2014) de Yoko Ono, ejemplo de proceso artístico singular ya que fue creada durante una performance de la artista celebrada con ocasión de al retrospectiva que el museo le dedicó en 2014.

Comparten el mismo espacio, entre otras, la obra "Sin título (Habitación de alabastro" (1993) de Cristina Iglesias, compuesta por planchas de alabastro traslúcido que flotan inclinándose suavemente; y la espectacular "Objeto para la reflexión" (2017), de Alyson Shotz, que consta de innumerables piezas de aluminio perforado unidas por anillas de acero.

La segunda sala incluye una selección de obras figurativas que ilustran las diferentes maneras en que los artistas tratan el tema de la forma humana.

Aquí se puede contemplar un escogido grupo de la serie de dieciséis coloridas pinturas de George Baselitz "La señora Lenin y el Ruiseñor" (2008), donde se presentan las figuras humanas al revés en grandes y expresivos lienzos.

Cerca de ellos cuelga una selección de pinturas de mujeres sonrientes procedente de la serie de once lienzos de Alex Katz "Sonrisas" (Smiles, 1994) y la obra de Jean-Michel Basquiat "El hombre de Nápoles" (1982), entre otros trabajos.

La última sala reúne una selección de obras abstractas que son inventivas en sus métodos y materiales y que han sido creadas utilizando materiales poco tradicionales como pintura comercial, cerámicas o pizarra y tiza.

Entre otros artistas, está representado en este espacio el pintor estadounidense Julian Schnabel, con sus características pinturas de platos rotos, sobre las cuales pintaba al óleo imágenes en bruto. La titulada "España" (1986) es una de las que está en la muestra.

Además, Miquel Barceló, Robert Motherwell o Erlea Maneros Zabala son otros de los artistas incluidos en esta exposición.

(c) Agencia EFE

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