Guía para llevar el esmoquin mejor que James Bond

Por Marta Martínez
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From Esquire

Ya tienes reservada tu cena de Nochevieja y en la invitación rezan las palabras ‘Black Tie’. Esto es: es indispensable vestir de etiqueta. Y eso solo significa que es hora de que eches un ojo a una prenda con la que no sueles contar con frecuencia: el esmoquin. Si es la primera vez en tu vida que te has visto en una situación así. hay algunas cosas que debes de saber para que, cuando entres por la puerta, parezcas el mismísimo James Bond. Esta es la guía básica para que domines el arte de una prenda que requiere altas dosis de solemnidad.

Ante la duda, peca de clásico

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Una de las reglas básicas de vestir de esmoquin es que ceñirse a lo tradicional es siempre un acierto. En este caso no pecarás de antiguo ni de vestir demasiado clásico porque ir de esmoquin es, en general y salvo algunas excepciones, seguir la tradición. Este traje se ideó a mediados del siglo XIX para el rey Jorge V y, aunque en sus orígenes, se trataba de un traje un poco más relajado en comparación con la estricta etiqueta que reinaba para las cenas, muchos años después se convirtió en el uniforme más formal por excelencia. Desde entonces, su estética y su forma de llevarlo se ha mantenido prácticamente intacta.

¿Qué colores están permitidos?

El esmoquin tradicional es el que está confeccionado en azul noche. Un azul marino más oscuro y con un tono que recuerda a la tinta. Aunque hoy día es el negro el más común. El blanco es otra opción aunque mucho más arriesgada, apta bien para los más intrépidos, bien para los expertos en el tema. Aún así, hoy día podrás encontrarlos en muchos colores, generalmente oscuros, desde el granate hasta el verde botella pasando por el morado. Todo depende de lo arriba que te vengas con el tema de la etiqueta. Nuestro consejo: este no es momento para experimentos.

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Si quieres arriesgar…

Te recomendamos entonces que apuestes por una chaqueta de terciopelo de cualquier color y la combines eso sí, siempre con un pantalón negro. La sobriedad en este caso es una de las claves del éxito.

La camisa

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La camisa del esmoquin suele ser una específica. Siempre llevará doble puño de gemelo y puede ir adornada con plisados en la zona del pecho. Si prefieres algo más sencillo apuesta por las de botones negros por ejemplo, para darle un toque más refinado a la tuya. También es importante que tenga un corte ajustado pues la del esmoquin es una silueta perfectamente pulida en la que todo debe de quedar en su sitio.

El pantalón

Este no es el momento de lucir tobillo. Aunque no concibas el hecho de tapar tus tobillos por muy formal que vistas, hasta los más modernos dejan este lucimiento para otra ocasión. El pantalón debe de quedar justo por encima del zapato y ni siquiera dejar parte del calcetín a la vista que, por si te lo preguntabas, tampoco permite experimentos, tiene que ser negro. Ne-gro.

La pajarita

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La clave del éxito de tu look de esmoquin pasa cómo no por el tipo de pajarita que lleves. Ganarás puntos si está anudada a mano, lo que requiere de muchas horas de práctica y un buen tutorial de YouTube. Si no te ves capaz, existen decenas de diseños ya anudados que darán el pego. El tamaño importa y también que la lleves perfectamente ajustada. Últimamente las tendencias marcan el uso de pajaritas XL con un gran lazo que se convierte en el protagonista absoluto de tu conjunto. Elijas la que elijas asegúrate de que te queda proporcionada y que no esté torcida.

Los zapatos

Prohibido aprovechar tus zapatos de traje, esos que llevas a la oficina. No importa lo buenos que sean o lo arreglado que vayas al trabajo, tienen que ser todavía más. Con el esmoquin lo más tradicional es llevar zapatos de charol de cordones y corte clásico. Si quieres darle un toque dandy, apuesta por los slippers de terciopelo.

La importancia de los accesorios

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Como casi todo en esta vida, lo esencial está en los detalles. En el arte de llevar esmoquin también. Un buen reloj o, en su defecto, uno de corte clásico y con correa negra, daría bastantes puntos. También puedes llevar un pañuelo de bolsillo, es uno de los requisitos clásicos (se debía de llevar de color blanco) que hoy sin embargo se habría relajado y es ya una cuestión meramente optativa. Pudiendo llevarlo de cualquier otro color o incluso, no llevarlo. En cuanto al fajín también sería optativo. Lo ideal es que si prefieres no llevarlo apuestes por el chaleco. Pero ojo, no vale cualquiera, ha de ser de esmoquin cuyo diseño es mucho más abierto, creando una forma en uve, la clásica de este tipo de traje.

Y por supuesto los gemelos. No hay que volverse loco, simplemente no olvidarse de ellos y en cuestión de etiqueta lo mejor es repetir el mantra "menos es más". Ahora que ya sabes las reglas básicas para vestir de esmoquin, ¡a comprar!

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