GREIM, los salvavidas de las montañas

Esther Bedia Alonso

El miedo puede paralizar pero también proporcionar cautela. Es el termómetro del peligro, el sentimiento que avisa sobre la necesidad de ser precavido. La montaña, la naturaleza, cualquier entorno salvaje entraña riesgos para el ser humano. La planificación es fundamental para evitar accidentes. Pensar que esas cosas les pasan a otros es un error. Y si, a pesar de todo ocurren, existen en España unos equipos de la Guardia Civil especializados en minimizar los daños: los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM).



Los montañeros y aficionados a los deportes de invierno conocen muy bien estas siglas. “Su función  principal es el rescate, tanto en montaña como en aquellos lugares de difícil acceso, como en aquellas condiciones en las que sea necesario el empleo de medios técnicos. Entre estas misiones están la investigación de los accidentes que se producen en montaña”, explica el teniente Fernando Rivero, asesor técnico en la Jefatura del Servicio de Montaña de la Guardia Civil con sede en Jaca (Huesca).

La historia de estos grupos se remonta “a principios de los años 60, cuando la clase media española comienza a realizar actividades en la montaña nacional e incluso, los más intrépidos, empiezan a salir al extranjero para escalar en Alpes”. Los primeros rescates los llevaron a cabo  Grupos de Socorro en Montaña, organizados por la Federación Española de Montañismo y formados por voluntarios que pedían permiso en sus trabajos para atender a las demandas de auxilio.

[Relacionado: Disfrutar del esquí, mejor con seguro]

La Guardia Civil también acudía pero en calidad de observadores “para dar cuenta a la autoridad gubernativa y a la judicial del hecho”. “Desde la Federación se pensó que si ellos eran los primeros en recibir el aviso, lo mejor sería que atendieran también al rescate. Esa idea se desarrolló en 1967 con la organización de las Unidades de Esquiadores-Escaladores. Son los primeros grupos profesionales de rescate en España. En 1981 se reorganizó el sistema de trabajo tal y como lo conocemos en la actualidad”, comenta este teniente de 48 años, especialista en montaña y que ha prestado servicio  en Picos de Europa y Gredos.

Actualmente existen 26 GREIM´s en toda España. “Las unidades están destacadas a los pies de las montañas, de manera que si no se puede hacer uso de medios aéreos para realizar el rescate se pueda acudir lo más antes posible a pie”, afirma Rivero.



Niveles de entrenamiento físico-técnicos
 
“Cada especialista tiene que hacer semanalmente un número determinado según la época del año y las condiciones del medio. Cada seis meses se organizan reuniones de una semana para actualizar conocimientos dentro de las áreas de actuación y anualmente 20 de estos especialistas acuden a Jaca para someterse a dos semanas de formación y de evaluación de las capacidades”, explica Rivero sobre la formación de los miembros de los GREIM's.

Según él, la zona en la que se producen más accidentes es el Pirineo aragonés: “Reúne dos condiciones que la hacen más peligrosa. En primer lugar la gran cantidad de gente que acude durante todas las épocas del año y por otro lado la orografía que es mucho más agreste”.
 
Por último, Rivero apunta algunos consejos de seguridad para practicar deportes de montaña minimizando los riesgos: “Debemos de hacer una planificación correcta de nuestra actividad. Llevaremos el material necesario al que añadiremos aquel que nos pudiera hacer falta si hubiera un contratiempo. Tendremos nuestra batería del móvil totalmente cargada, nos hidrataremos y comeremos correctamente. En el caso de movernos por terreno con nieve valoraremos el llevar un dispositivo de localización de víctimas en avalancha, así como una sonda y una pala y por supuesto conocimientos sobre su uso. Nos proveeremos de cartografía y de información sobre el itinerario o la vía que vamos a escalar, etc”.

[Galería: