¿Qué piensa realmente Pepa Flores de Marisol?

Marisol es historia de las dos Españas, la de la dictadura y la democracia. Creaba fascinación al margen de ideales y en todas sus facetas, la de niña inocente y la de sexymbol. Mientras el mundo entero la adoraba, deseaba y soñaba, ella sufría y sufría. Muchos ceros en la cuenta, un éxito arrollador y kilos de fama escondían una realidad donde los abusos, la explotación y el sufrimiento estaban a la orden del día. El personaje sobrepasó a la persona y el daño fue tal que Pepa Flores terminó dando un portazo a la novia de España. Casi 35 años después de su ruptura con Marisol, ¿qué siente verdaderamente Pepa por la que fue leyenda pura?

(Radialpress, GTRES)

Pues teniendo en cuenta los daños colaterales hacia su persona, uno pensaría, e incluso  entendería, que no quisiera verla ni en pintura. No olvidemos que Marisol, esa niña tierna de ojos azules y sonrisa infantil, tuvo que teñirse el pelo de rubio platino a una temprana edad para dar una imagen más angelical. Sus pechos que se desarrollaban en plena adolescencia había que ocultarlos para evitar que se notara que la niña se hacía mujer. Había que exprimir el jugo al máximo sin importar los sentimientos de la propia protagonista que agonizaba de pena al no poder tomar las riendas de su propia vida, manejada por los intereses de otros.

Pero no, por mucho que cueste creerlo, Pepa Flores no odia a Marisol, al contrario, la adora. No lo decimos nosotros, lo ha dicho ella a través de su hermana Vicky Flores y el programa especial en su honor, Lazos de sangre, emitido por Televisión Española el pasado verano. “Hay una cosa importantísima que mi hermana siempre ha querido decir pero nunca ha tenido ocasión. Hay una leyenda que dice que Pepa Flores mató a Marisol. Y ella es la que más ha cuidado la imagen de Marisol”, expresó su hermana en este reportaje. 

La cantante y actriz malagueña no culpa a Marisol de la pesadilla vivida ni de los horrores de los que ha sido testigo, jamás ha renegado de ella a pesar de los dimes y diretes. La respeta más que nadie. Ella me ha encargado que diga, para que todo el mundo lo sepa, que no, que no ha matado a ninguna Marisol y que Marisol sigue viviendo en ella, insistió Vicky para dejarlo claro de una vez. Pepa aprovechó este medio y la voz de su hermana para desmentir esa leyenda negra sobre su odio y resentimiento hacia el personaje que marcó toda una generación.

Su respeto y admiración es tal que hasta su firma lleva el nombre de Marisol. Según su hermana lo utiliza en los documentos junto al suyo propio. “Ella firma Marisol y debajo Pepa Flores”, apuntó para sorpresa de todos. ¿Quién lo hubiera dicho? Pues si esa información llega por parte de alguien de su sangre habrá que creerlo. La artista de 71 años dejó el cine y la música, “pero a Marisol la dejó intacta”, añadió.

Qué bonito y qué alivio que sentimos al saberlo. El corazón se nos queda un poquito más contento al descubrir que no hay rencor hacia esa niña que todos los españoles querían e imitaban en el colegio. Durante muchos años pensamos que era así y lo justificamos. ¿Cómo poder sentir cariño después de la aparente pesadilla que habría vivido? Las jornadas laborales de Marisol eran de doce horas diarias encerrada en un estudio o un plató trabajando a destajo. Que no se nos olvide un pequeño detalle, era una niña. Sus juegos se limitaban a un guión, a un micrófono y a clases de baile y canto donde la férrea disciplina castrabra sus ilusiones.

Las películas y los discos se producían como chorizos, una tras otra, sin descanso. La máquina no paraba y el ritmo era frenético. Pero hubo algo peor, la protagonista de Búscame a esa chica también tuvo que hacer de tripas corazón y vivir abusos mucho peores que confesó más tarde a la revista Interviú, portada en la que salió desnuda y que ha sido censurada por Facebook 40 años después. “Me llevaban a un chalet del Viso y allí iba gente importante, gente del régimen, a verme desnuda, a mí y a otras niñas”, aseguró a José Luis Morales como recuerda Huffington Post. Una de las muchas situaciones que le llevó a intentar suicidarse en dos ocasiones, según le dijo supuestamente al periodista.

A los 38 años dijo basta y haciendo honor a la famosa canción de María Jiménez, Se acabó. Quería vivir, o mejor dicho, respirar, y esa Marisol a la que hoy dice amar le cortaba la respiración de principio a fin. De esa etapa llena de presión, anulación de personalidad y falta de identidad, resalta algo que sí fue especial, su gran amor con Antonio Gades, fruto del cual nacieron sus tres hijas, Celia, Tamara y María Esteve, también actriz. 

Dos vidas, una bajo la lupa mediática y los focos, y la otra absolutamente invisible pero con Marisol siempre en el corazón. Los últimos 30 años los ha pasado bajo el anonimato, en su Málaga natal y junto a su último gran amor, el italiano Massimo Stecchini. “Hizo lo que tenía que hacer, decidió irse y se fue. Creo que ha obrado muy bien y me alegro de que todo le vaya como ella quiere que le vaya. Tengo un recuerdo formidable y un cariño a distancia”, ha dicho Mario Camus a la agencia Efe, el cineasta dirigió a la actriz y a Gades en la cinta Los días del pasado.

Pepa renunció a una vida ficticia y desordenada para construir un día a día normal en el que poder ir a por el pan, salir de compras y disfrutar de los pequeños detalles. Hay quien dice que no lo conseguirá nunca, por mucho que se lo proponga. La sombra de Marisol, a la que dice amar, no le abandona pero tampoco parece importarle. Ahora mucho menos. La Academia de Cine acaba de otorgarle el Goya de Honor “por sus inolvidables interpretaciones y por ser una de las actrices más queridas y recordadas por el gran público”. A un día de la celebración de estos premios, la asistencia de Pepa Flores aún no ha sido confirmada

La cosa no pinta bien. Teniendo en cuenta que no asistió a recoger la Medalla de Honor del Círculo de Escritores Cinematográficos ni al nombramiento de una calle, dudamos que se ocurra el milagro en la gala de los Goya. Quienes sí estarán serán sus hijas María Esteve y Celia Flores. Esta última cantará junto a la intérprete Amaia alguno de los éxitos más destacados en la carrera de la artista. No vamos a negar la mayor, nos encantaría verla de nuevo en su salsa sobre el escenario, pero si no ocurre al menos nos conmueve saber que Pepa y Marisol se han reconciliado, fueron felices y comieron perdices.

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