Gonca descubre a Tugce en ‘Elif’

Por Telenovela
Photo credit: Elif

From Diez Minutos

Kenan exige a su esposa hacer unas pruebas de ADN para confirmar que es el padre de Tugce. Para evitar que se descubra que la niña no es una verdadera Emiroglu, la mujer esconde los resultados de la prueba y culpa a Kiraz de haberlos perdido: “Es increíble que haya ocurrido algo así, no entiendo la ineptitud de los empleados de esta casa”.

A la mañana siguiente, es Gonca quien encuentra el documento mientras ordena los cajones de la habitación de su señora. Tras leerlo, decide quedárselo: “Esto confirma su gran mentira . La tengo en mis manos y si no accede a hacer lo que yo desee, le irá muy mal. Ahora, este gran secreto es mío”.

Por otra parte, Feride ha huido de su casa y se hospeda en el hogar de Melek. Sus hermanos, por orden de su tía Melahat, salen en su busca y la encuentran. Los dos mayores obligan a Samet, el más pequeño, a llevar a la joven a un lugar apartado en el bosque. “Allí deberás pegarle un tiro en la cabeza. La afrenta que ha cometido al marcharse de nuestro lado, abandonando a nuestra familia, se paga con la muerte”, le ordenan. El muchacho, asustado, obedece.

Sin embargo, cuando está a punto de apretar el gatillo, deja que la chica se marche: “No quiero hacerte daño. Vete, yo diré que me agrediste y luego conseguiste escaparte”. Tras mucho correr, cuando cree haberse alejado lo suficiente, llama a Murat, quien ya fue liberado de su secuestro, para que vaya a recogerla. Nada más verse, se abrazan cariñosamente y ella le cuenta lo sucedido.

Ajena a todo, Zeynep está más unida que nunca a su marido tras corroborar que jamás le ha sido infiel con otra persona y que los rumores, no eran más que eso. “Perdóname por haber desconfiado de ti, no debí hacer caso a las malas lenguas”, asegura la muchacha mientras toman un café en el bar de la universidad. En este instante aparece Pelin, que al verlos tan unidos se da cuenta de que su plan de sembrar la desconfianza entre el matrimonio no ha dado resultado. Ofuscada, sale de la estancia perseguida por Feraye, que le ruega que tenga paciencia: “Es cierto que nuestra idea no ha tenido el final que esperábamos, querida, pero debemos tomarnos esto con calma y pensar algo nuevo”.

De vuelta en la mansión de los Emiroglu, Arzu tiene una nueva disputa con Serdar. El hombre le pide que abandone todo lo que tiene y se fugue con él y con la hija de ambos a iniciar una vida mejor: “Podríamos ser muy felices juntos, no te niegue la dicha que te mereces”. Sin embargo, su amada es muy clara y no piensa dejar a un lado lo que tanto esfuerzo le ha costado conseguir: “He luchado mucho para estar en la posición que tengo ahora, no me dejaré llevar por historias de amor pasadas de moda”.

Melek se ve envuelta en un grave problema

Pasan los días y los hermanos de Feride vuelven a actuar. Esta vez se dirigen armados al local en el que trabaja Melek en un intento de encontrar a la prófuga. La mujer, escondida en la cocina, los escucha entrar y temiendo que suceda algo malo, lo único que se le ocurre es llamar a Kenan para que venga a rescatarla: “Tengo mucho miedo, no sé con qué intenciones vengan y qué quieran hacerme. Necesito que llegues lo más rápido posible”. El empresario le asegura que en unos minutos estará allí: “Estoy conduciendo cerca de donde te encuentras. No te muevas y mantén la calma”.

Dicho y hecho, el hombre acude corriendo y espanta a los maleantes a golpes en una cruda pelea. “¡Largo de aquí! Espero no veros nunca”, les espeta.