Gobierno de Cuba permitirá el ingreso de inversión extranjera para el comercio

En Cuba el ingreso de inversión extranjera estaba restringido, en parte, por la política del Estado de controlar todo el proceso que va desde la producción hasta la comercialización de los principales productos o servicios. No obstante, en un giro que busca romper con el aislamiento y sortear las sanciones de Estados Unidos, las autoridades anunciaron la apertura para que los capitales foráneos puedan ser invertidos en el sector del comercio mayorista y minorista de la nación.

El anuncio, que sorprendió a muchos especialistas, supone un cambio parcial en las políticas implementadas por el Gobierno cubano desde la llegada de Fidel Castro al poder en 1959.

La participación de capital foráneo será posible a través del establecimiento de empresas mixtas, una medida que busca ayudar al Estado a revertir el desabastecimiento que sufre el país y que se ha visto profundizado por la pandemia.

"Buscamos que estas medidas tengan una incidencia inmediata en los problemas de desabastecimiento y contribuyan a mejorar las ofertas en las tiendas en MLC (moneda libremente convertible donde los precios equivalen a dólares) y en moneda nacional", dijo la viceministra primera de Comercio Exterior, Ana Teresita González.

Desde 1962, en Cuba rige la implementación de una Tarjeta de Racionamiento impuesta por el Gobierno para la distribución de algunos productos alimenticios y de primera necesidad. No obstante, la reducción en las cantidades a entregar a las familias, en parte por un descuido en la producción nacional y las limitaciones derivadas de las sanciones de Estados Unidos, obligó a muchos cubanos a acudir a las tiendas MLC para adquirir elementos básicos.

La llegada de la pandemia trajo consigo escasez de productos de primera necesidad, obligando al Estado a implementar controles que derivaron en largas filas de ciudadanos esperando para acceder a dichos bienes.

Medidas orientadas a dinamizar la economía

Si bien las autoridades cubanas no han expresado si cuentan con negociaciones adelantadas con alguna cadena extranjera, muestran confianza en que la medida flexibilizará la política económica, al tiempo que le permitirá al minorista tener de gestores a inversores extranjeros, quienes serán la piedra angular de la conformación de empresas mixtas.

Por otro lado, los inversores foráneos podrán operar bajo la modalidad de compañías totalmente privadas para los mercados mayoristas.

Asimismo, el Gobierno cubano se encuentra en la búsqueda de socios con capacidad para financiar a los productores nacionales para que se conviertan en proveedores internos. Adicionalmente, aunque el Estado mantendrá el monopolio para el comercio exterior, es probable que se entreguen autorizaciones a empresas cubanas para que exporten de manera directa.

"En el ámbito de la exportación, porque el país no ha renunciado al monopolio del comercio exterior ni tiene previsto hacerlo, se quiere empezar por la venta al extranjero de servicios informáticos", agregó González.

Con EFE y AP