Canarias lanza una campaña demoledora para recordar que el COVID-19 no se ha ido: la UCI como regalo de cumpleaños

M. J. Arias
·5 min de lectura

Las reuniones familiares se han convertido en una de las principales causas de las decenas de brotes por coronavirus que se están dando en toda España desde que finalizó el estado de alarma y se levantaron las medidas de confinamiento. Según los datos facilitados por Sanidad recogidos por El Independiente, el 40% de los focos actuales de COVID-19 tienen su origen en un encuentro entre familiares. En Canarias, donde hace unos días se registró el más importante en las islas como consecuencia de una fiesta que acabó con miembros de una misma familia contagiados repartidos en Fuerteventura y Gran Canaria, el gobierno regional ha lanzando una campaña para concienciar sobre las consecuencias de la relajación.

En la mayoría del territorio nacional –salvo en aquellas zonas donde han tenido que regresar a Fase 2 o se han impuesto limitaciones de movimientos para frenar la transmisión comunitaria– está permitido quedar con amigos, familiares y con quien se quiera sin límite aforo. Pero que ahora se pueda no quiere decir que el coronavirus haya desaparecido y que no haya que seguir cumpliendo con las medidas de seguridad recomendadas por las autoridades sanitarias para evitar volver a lo peor de la pandemia.

Es decir, hay que seguir lavándose las manos con agua y jabón o gel hidroalcohólico a menudo, guardar la distancia social establecida y usar la mascarilla. Tres sencillas recomendaciones que, en el ámbito familiar y de amistad, no se están cumpliendo siempre a tenor de los brotes que se registran por toda España.

De ahí que la Consejería del Gobierno de Canarias haya lanzado este miércoles una campaña que puede hacerse extensible no solo a los canarios, sino a todo el mundo, para concienciar a la población de que no hay que descuidarse y hay que seguir los consejos dados. Hay dos versiones del anuncio. La que se ha viralizado más en la más corta, la compartida por un médico de urgencias, Cesar Carballo (@ccarballo50), a través de su perfil personal en Twitter.

En él aparece una familia celebrando el cumpleaños del abuelo, que sopla las velas. Ninguno lleva mascarilla y no hay distancia social. Abre un primer regalo: un polo de color gris. “Bueno, bueno, el abuelo se nos pone elegante” dice alguien a su espalda. Después llega la hora del segundo presente para el cumpleañero. Le entregan una caja de cartón y cuando la abre lo que hay dentro es un respirador. La cámara cambia de espacio y pasa de esa fiesta alegre en el salón a una cama de la UCI.

El mensaje, sobreimpreso en la pantalla, es contundente: “Una simple reunión familiar puede traerte de regalo 40 días en coma o incluso la muerte. Disfruta de los tuyos respetando las medidas de seguridad contra el COVID-19. Siempre”.

En el perfil de Twitter de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias se puede ver la versión extendida en la que se ponen de manifiesto todos los errores y relajaciones de la familia protagonista del anuncio. Desde esos hijos que llaman a la puerta y se quitan a la mascarilla nada más abrirse esta a ese tío que comparte una bebida con su sobrino. Además, como puede verse, de los múltiples abrazos y besos que se dan unos a otros. Un comportamiento afectuoso difícil de evitar y muy duro, todo sea dicho, pero que puede ser, como recuerdan desde el ejecutivo isleño, mortal.

“Con esta iniciativa la Consejería busca hacer hincapié en los riesgos para la salud que tiene no seguir las indicaciones sanitarios en las reuniones familiares”, ha explicado el Gobierno canario, que insiste en “la correcta higiene de manos, guardar la distancia interpersonal de 1,5 metros y el uso de mascarillas en ambientes cerrados y cuando no sea posible mantener la distancia”. Además, como recoge El Independiente, recuerda que “en las reuniones familiares solo están exentos de usar la mascarilla aquellos integrantes de un mismo núcleo familiar conviviente”.

Este anuncio institucional se parece mucho en tono y contenido al lanzado a finales de mayo por el Gobierno de la región del Veneto, una de las más castigadas por el COVID-19 en Italia. En aquella ocasión también se viralizó por su contundencia. Compartido por su presidente, Luca Zaia, en lugar de en las reuniones familiares se centraba en otra de las principales razones del surgimiento de nuevos brotes: las fiestas y quedadas de amigos.

Así, lo que se veía en Happy Hour, como se llamó el spot, era a personas pasándolo bien, hablando, bebiendo y saltándose las recomendaciones. Hasta que la imagen quedaba congelada para dar paso a escenas de hospital. “Basta poco: cualquier centímetro de menos, una mano en la espalda, un saludo caluroso, un estrechamiento de mano [...] y todo volverá a detenerse”, recordaba entonces (y sigue siendo válido dos meses más tarde) una voz en off.

Este miércoles, el mismo día que el Gobierno de Canarias lanzaba su campaña, en la “cuenta oficial del Gobierno de España con información de interés para la ciudadanía sobre cuestiones de Salud Pública” se podía ver otro vídeo con el mismo objetivo y mensaje pero menos impactante bajo el lema #NoLoTiresPorLaBorda.

Más historias que te pueden interesar: