'Gladiator 2' iba a ser la secuela más loca jamás hecha: ¿Máximo en la Guerra de Vietnam?

Valeria Martínez
·6 min de lectura

Corría el año 2000 cuando el cine peplum volvía a estar de moda. Y todo gracias a Máximo y el Gladiator de Ridley Scott, una película convertida en clásico en el momento que comenzó a emitirse en televisión (y terminamos aprendiéndonos sus frases de memoria). El éxito económico y sus cinco premios Óscar (incluido el de mejor película) marcaron el camino perfecto para una secuela, pero si no fuera porque el guion original cerraba cada capítulo de la historia, seguramente ya habríamos visto más de una.

Y si Nick Cave se hubiera salido con la suya, hubiéramos visto a Máximo convertido en viajero del tiempo, luchando contra una figura como Jesucristo y en la Guerra de Vietnam en la secuela más loca nunca hecha. Esta es la historia de la segunda parte de Gladiator. De un guion escrito y terminado pero que nadie se atrevió a llevar a cabo.

© 2000 - Dreamworks LLC & Universal Pictures - All Rights Reserved
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Si bien Scott trabaja actualmente en una continuación basada en Lucio, el hijo de Lucila (Connie Nielsen) y sobrino de Cómodo (Joaquin Phoenix), la idea de hacer una secuela circula desde el año 2001. Russell Crowe era consciente que sería muy difícil que lo incluyeran en la historia tras la muerte del personaje (básicamente la película no deja ninguna duda al mostrarlo reencontrándose con su familia en el Elíseo), pero quería protagonizar Gladiator 2 a toda costa. Y así, en 2006 le pidió a Nick Cave -sí, el de The Bad Seeds- que escribiera el guion. Cave ya había escrito algunas novelas como Y el asno vio el ángel (1989), pero a nivel cinematográfico apenas tenía dos guiones en su haber, Ghosts… of the Civil Dead y La propuesta, ambas del director John Hillcoat. Estaba enfocado de lleno en su música, pero aceptó de todos modos. “¿Pero no morías en Gladiator 1?” le preguntó Cave según reveló en un podcast de 2013 a Den of Geek (como recogía NME por entonces). “Si, descífralo” le contestó Russell dejando la solución en sus manos.

Con vía libre y sin ninguna idea de partida, el música se explayó al máximo creando un guion que, si no fuera porque contaba con Máximo como protagonista, seguramente ya habría pasado por los cines con otro personaje. Era alocado, tenía drama, historia, deidades y ciencia ficción. Tanto que Máximo terminaba siendo el salvador de los cristianos durante la persecusión romana. Nada más ni nada menos.

El guion comenzaba justo donde termina la película original: con Máximo llegando al Más Allá. Para su decepción, y la nuestra, no era el Elíseo soleado que soñaba en Gladiator, sino un infierno lluvioso con refugiados apiñados a orillas de un océano negro. Vamos, que no había hecho cosas muy buenas en su vida como para llegar hasta donde su mujer e hijo estaban pasando la vida eterna. Sin embargo, un guía fantasma llamado Mardoqueo lo llevaba hasta una templo en ruinas en donde se encontraba con Júpiter, Marte y otras cinco deidades romanas decrépitas. Allí, le explican que uno de los dioses del grupo, Hefesto, los había traicionado y se encontraba predicando el evangelio de otro Dios más poderoso (el cristiano) y le ofrecían un trato: si mataba al traidor, podría reunirse con su familia en los campos de trigo dorados. Es decir, llegar al mismo final que la película original. Si hacemos memoria, desde que conoce el brutal asesinato de su mujer e hijo, todo lo que anhela el protagonista es morir y reunirse con ellos. Lo consigue al final de la historia y aquí, básicamente, se repetía la misma premisa, pero en lugar de ser un drama peplum, era uno de ciencia ficción.

Así, devolvían al héroe de las sandalias a la vida, aterrizando en Roma veinte años después de su muerte. Se topapa con cristianos mientras buscaba aniquilar a esta figura similar a Jesucristo, se reencontraba con su hijo adulto -que en esta versión estaba vivo- y con su antiguo compañero en la arena, Juba (Djimon Hounsou), mientras que el villano de turno no era otro que Lucio, el sobrino de Cómodo. Es más, con la ayuda de Juba entrenaba un ejército de resistencia cristiana en secreto y así llegaba el enfrentamiento final contra el ejército romano de Lucio.

¿Y el Coliseo? Tampoco faltaba, aunque en esta ocasión lo llenaban de agua para recrear una batalla naval rodeada de 100 caimanes. Es decir, esta Gladiator 2 era un puro espectáculo de acción. Sin sentido, pero cargada de acción.

El guion se filtró hace unos años en la red, aunque más tarde fue eliminado. Y según confesó Cave en el podcast, quería llamar al proyecto “asesino de Cristo” porque en esta historia -y atención que aquí viene el giro sorpresa de la película: el supuesto mesías era el hijo de Máximo, a quien debía asesinar por orden de los dioses. ¡Una locura total!

Entonces ¿lograba la felicidad eterna junto a su familia como le habían prometido? Pues no, el guion describía una secuela aun más alocada. Al elegir el combate armado en lugar de la resistencia no violenta, los dioses lo condenaban a vivir eternamente como un mensaje con moraleja. ¿Su castigo? Pasar por todas las guerras. Y así, en una escena final similar a la de X-Mens Orígenes: Lobezno (2009) lo veíamos en las Cruzadas, en la Primera y Segunda Guerra Mundial, en la de Vietnam y, finalmente, en el mismísimo Pentágono.

Seguramente se estén preguntando “¿Y qué pasó con el guion?” Russell Crowe se debe de haber quedado a cuadros porque, según reveló Cave en el mismo podcast, le dio un veredicto alto y claro: “No me gusta”. De todos modos, Ridley Scott leyó el libreto e incluso intentó buscarle una vuelta para ponerlo en marcha. “Lo intentamos” dijo el cineasta a UGO en 2009 (según recogía The Guardian). “Russell no quería dejarlo pasar, obviamente, porque funcionaba bien. Y cuando digo que ‘funcionaba bien’ no me refiero a que hubiera tenido éxito. Sino que como pieza funcionaba. La historia funcionaba de forma brillante. Creo que [Cave] disfrutó escribiéndolo”.

Como era de esperar, el estudio rechazó la idea por ser “descabellada” y no estar “acorde con el espíritu y tema de la película original” (Wikipedia).

La verdad es que al leer los diferentes capítulos de esta versión jamás hecha de Gladiator 2 me fue muy fácil imaginar a Máximo en todas estas facetas guerreras. Y, emulando a Cómodo, le daría un pulgar hacia arriba si Nick Cave decide algún día convertirla en novela gráfica ¿no? ¡Yo, al menos, seguro la leería!

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