"Girasoles silvestres": mejor que te quieran bien a que te quieran mucho

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San Sebastián, 17 sep (EFE).- Jaime Rosales vuelve por tercera vez al Festival de San Sebastián con su último largometraje, a competición por la Concha de Oro, titulado "Girasoles silvestres", un cuento en tres fases que se hilvanan entre sí donde se narra la lucha de una joven madre por encontrar la felicidad.

Es la vida de Julia (impresionante Anna Castillo en su vulnerabilidad y su fuerza, todo en el mismo plano), una mujer "resistente a las dificultades de su vida pero que, a cada golpe, en lugar de victimizarse, busca una solución", ha explicado Rosales en una rueda de prensa en el Kursaal donde estuvo arropado por gran parte del elenco, además del productor Adolfo Blanco, de A contracorriente Films.

Un detalle importante. A pesar de que la película habla de dificultades, algunas insalvables, como un primer amor que llega al maltrato físico, o la decepción de que el padre de sus hijos sea incapaz de cuidar de ellos, "Girasoles silvestres" evita el victimismo.

Con Oriol Pla (Óscar) en un papel nada habitual en él, de macarra vigoréxico, atractivo en su rudeza y bastante cavernario en su forma de ser (aunque al final se lleva a la chica), Rosales inicia un arco que cuestiona absolutamente la masculinidad y que acaba por apostar por un hombre "más feminizado, de los que sacan espacio de su tiempo para ayudar a su pareja, un hombre moderno", al que da vida Lluis Marqués.

En medio, el padre de los niños, Álex (Quim Ávila), un militar que los dejó salir de su vida y que "lo intenta, pero no le sale, aunque asume las responsabilidades un poco", dice Rosales entre las risas de los actores cuestionándole su apreciación.

"El mundo está plagado de Óscar", reflexiona Rosales; "me sorprende que a las mujeres les encantan, conozco mucha gente así que arrasa, los hombres normales siempre hemos ligado menos -se lamenta-, cuando precisamente somos los que estamos más preparados para formar una familia".

Tras comentar que le gustaría que las parejas, y más las de chicos jóvenes, vieran la película, porque "me gusta pensar que verla conlleva un aprendizaje del amor", el director comparte su teoría de la atracción entre personas.

En los "Girasoles", dice, se ve cómo "la dinámica centrípeta" que tiene la pareja en el periodo de enamoramiento "se pausa y empieza una dinámica centrífuga que hace tender a los problemas, a las irregularidades", y para que la primera fuerza siga adelante, "uno de ellos tiene que dar un paso".

"Me parecía interesante que ese paso lo diera el chico; eso lo recoge ella y vuelve la dinámica centrípeta", demostrando que Julia (Castillo) "es inteligente", lo que no hubiera pasado si al final elige un hombre como el primero.

"Girasoles silvestres", dice, "es un transitar de lo romántico a una etapa más ética, más adulta. Es importante -asegura Rosales- porque tiene algo de melancolía".

Oriol, que ya trabajó con Rosales en su anterior cinta, "Petra" (2018), ha contado que este director rueda de una manera diferente a otros: "Con él, el actor no se acerca al personaje sino al revés, tiene un ojo crítico, es un bisturí", cuenta Pla. Rosales, añade: "Sabe pensar a los personajes, quiere que los construyas tu".

En ese sentido, Anna Castillo ha comentado que hay algo del personaje de Julia que, "sin querer", ha sentido muy cerca. "Rodamos en mi barrio, Nou Barris, y ahí siempre he sentido eso: madres que curran, que crían y que hacen lo que pueden".

Estas madres de "extrarradio", reflexiona la actriz catalana, "llevan una carga mental absoluta, madres que apartan sus necesidades y deseos porque están solas, son luchadoras, al final, madres muy jóvenes que viven en un sistema patriarcal con masculinidades muy tóxicas a su alrededor y que no conocen otra cosa. Navegan como pueden por esos mares tan complicados", resume.

"Hace cinco años que estoy entendiendo una maternidad más feminista pero yo no he crecido ahí, la estoy entendiendo ahora", se sincera.

Además, el reparto cuenta con Manolo Solo en el papel de un padre "que no que te dice lo que tienes que hacer, sino que siempre te va a apoyar", y con Carolina Yuste, hermana de Julia, otro apoyo fundamental en su vida.

La película, aporta Marqués, le ha hecho reflexionar sobre las veces que en el cine "se romantizan las relaciones tóxicas", mientras que a Julia "le pasa y se va, no se queda".

"Mi madre me dijo un día: lo importante es que te quieran bien, no que te quieran mucho", comenta el actor balear, atinando de lleno en la intención del director.

(c) Agencia EFE