Ginecomastia: por qué a los hombres les crece el pecho y cuándo operarse

Mónica De Haro
·6 min de lectura

El desequilibrio hormonal y el exceso de tejido graso suelen ser la causa de esta anomalía mamaria, la más frecuente en el sexo masculino. La edad y otros factores ‘preocupantes’ pueden desencadenarla.

La ginecomastia es el aumento de las glándulas mamarias por el efecto de los estrógenos maternos placentarios. Una patología que puede presentarse hasta en un 60 por ciento de los recién nacidos y se resuelve en semanas o meses. (Foto: Getty)
La ginecomastia es el aumento de las glándulas mamarias por el efecto de los estrógenos maternos placentarios. Una patología que puede presentarse hasta en un 60 por ciento de los recién nacidos y se resuelve en semanas o meses. (Foto: Getty)

La ginecomastia es una patología mamaria que afecta a un 65 por ciento de los hombres. Puede estar presente en recién nacidos, adolescentes y adultos. Esta anomalía mamaria, la más frecuente en el sexo masculino. Supone 8.100 búsquedas al mes en internet, según un reciente análisis efectuado por la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE).

El motivo principal de la consulta, en la mayoría de los casos, es el impacto emocional que esta alteración de la forma y tamaño de la mama masculina conlleva, desencadenando un comportamiento de ocultación en el desarrollo de la vida cotidiana. Y es que la deformidad de carácter estético que provoca es difícil de aceptar por muchos hombres que llegan a sufrir alteraciones de orden psicológico. Los pacientes afirman que “el procedimiento puede hacer maravillas por su autoestima”, señalan desde SECPRE.

Ligado a cambios hormonales

En la mayoría de los casos las causas de la ginecomastia son fisiológicas; aparece hasta en un 60 por ciento de los recién nacidos debido al efecto de los estrógenos maternos placentarios, y se resuelve en semanas o meses.

La ginecomastia puede afectar a uno o ambos senos, algunas veces de manera desigual. (Foto: Asia Wire)
La ginecomastia puede afectar a uno o ambos senos, algunas veces de manera desigual. (Foto: Asia Wire)

Es un problema habitual durante la pubertad, a partir de los 14 o 15 años, y también desaparece tras 12 o 14 meses de evolución. Por eso, en los adolescentes, no es recomendable operar. “Hay que esperar hasta los 18 años porque en el 85 por ciento de los casos desaparece cuando se recupera el equilibrio hormonal”, señala el doctor Óscar Junco, cirujano plástico el Hospital CIMA de Barcelona.

En la edad adulta, de los 45 años en adelante, también es muy frecuente, debido una vez más a los cambios hormonales de esta etapa. En concreto, a una disminución de la testosterona y un aumento de los estrógenos, así como a la obesidad. Estas alteraciones, inherentes al proceso de envejecimiento normal, contribuyen al desarrollo de la ginecomastia en hombres mayores.

Por otro lado, la ginecomastia puede aparecer por el efecto de diversas drogas y fármacos como alcohol, anfetaminas, marihuana, opiáceos, estrógenos, anabolizantes esteroides, agentes quimioterapéuticos o antidepresivos tricíclicos.

“Los esteroides externos alteran el equilibrio hormonal del cuerpo, de manera que las hormonas femeninas le ganan el terreno a las masculinas, y se produce impotencia y aumento de las glándulas mamarias”, detalla la cirujana plástica Ainhoa Placer.

“También puede deberse al hecho de padecer algún tumor que implica una mayor secreción de estrógenos –adenoma de hipófisis, tumor en los testículos o en las glándulas suprarrenales y cáncer de mama–, al consumo de determinados fármacos –antibióticos, antiácidos, antihongos, antirretrovirales, antidepresivos, antihipertensivos y ansiolíticos– e incluso drogas como la marihuana”, añade la doctora Placer.

Cuando las mamas están tan desarrolladas como las de una mujer y dobra mucha piel, se realiza una mamoplastia de reducción que deja una cicatriz alrededor de la areola mamaria y el surco submamario. (Foto: Getty)
Cuando las mamas están tan desarrolladas como las de una mujer y dobra mucha piel, se realiza una mamoplastia de reducción que deja una cicatriz alrededor de la areola mamaria y el surco submamario. (Foto: Getty)

Cuándo operarse

A veces, el aumento de mamas en el hombre se debe a trastornos sistémicos (insuficiencia renal, insuficiencia hepática, hipo/hipertiroidismo, hipogonadismo, enfermedades neoplásicas, obesidad, etc); déficit de testosterona (anorquia, síndrome de Klinefelter, enfermedades testiculares crónicas, orquiectomía, etc); tumores testiculares secretores de estrógenos.

Por eso, es importante acudir a todas los chequeos médicos asociados a la edad y hablar con tu médico si empiezas a sentir molestias o te preocupa el aumento del tejido graso en las glándulas mamarias.

En los casos mencionados antes, en los que la ginecomastia se debe procesos patológicos, es importante realizar una revisión para analizar fallos renales, hepáticos o tiroideos.

El estudio preoperatorio

Primero se debe realizar un examen físico completo incluyendo testículos, valoración de las funciones renal, hepática y tiroidea, así como determinación de la testosterona, LH y estradiol.

Luego, la mamografía y la ecografía son de gran importancia diagnóstica para valorar si la proporción principal es del componente graso, lo que es fundamental para planificar el tipo de intervención y, a su vez, ayudar a descartar cualquier otra patología, por ejemplo, un carcinoma.

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En el postoperatorio hay que llevar una faja para ayudar a reducir la inflamación, por lo que no se recomienda la intervención en los meses más calurosos del año. (Foto: Getty)

Se corrige con liposucción

En la cirugía de ginecomastia se elimina el exceso glandular mediante una discreta incisión en una zona poco visible. A través de esta incisión, se quita el exceso de tejido glandular, la grasa y la piel sobrante. Pero el exceso de grasa también se puede eliminar con técnicas no invasivas y sencillas como la liposucción, se hace una pequeña incisión - de menos de 1 cm.-- en áreas no visibles, y con la ayuda de una cánula hueca unida a una bomba de vacío, se rompe la grasa y se aspira. Lo normal es sentir una vibración o fricción durante el procedimiento, pero no dolor.

La operación dura de una a dos horas y requiere de anestesia local o general. Tras la intervención hay que llevar una banda quirúrgica durante un mes para favorecer la recuperación.

Qué riesgos conlleva

Cuando se realiza la cirugía de reducción mamaria por un cirujano plástico cualificado, las complicaciones son poco frecuentes y sin importancia. De todas formas, como en cualquier cirugía, siempre hay ciertos riesgos. Estos incluyen infección, lesiones cutáneas, sangrado excesivo, y aparición de seromas.

El procedimiento puede provocar cicatrices visibles, cambios de pigmento en el área de la mama, o mamas y pezones ligeramente asimétricos. Si la asimetría es evidente, puede ser necesario un segundo tiempo para retirar tejido adicional. Los efectos secundarios temporales de la reducción mamaria incluyen disminución de la sensibilidad cutánea en la mama, que puede tardar hasta un año en recuperarse.

Cuándo está contraindicada

La intervención no es recomendable en personas que padezcan trastornos de la coagulación, enfermedades sistémicas, autoinmunes, problemas cardíacos y estados infecciosos.

Además, desde la SECPRE señalan que puede desaconsejarse la cirugía en hombres obesos o con sobrepeso que no hayan intentado primero corregir el problema con ejercicio o pérdida de peso.

Tampoco son considerados buenos candidatos, individuos que tomen alcohol en exceso o fumen derivados del hachís. “Estas drogas junto con los esteroides anabolizantes pueden causar ginecomastia. Por lo tanto, estos pacientes deben cambiar de hábitos previamente para ver si la plenitud de su mama disminuye, antes de considerar la cirugía”.

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