Surrealista pero posible: el proyecto de un gigantesco dique para contener la subida del Mar del Norte

Así sería el dique que frenaría las aguas del Mar del Norte | imagen Royal Netherlands Institute for Sea Research

Conocemos el fenómeno de la subida del nivel del mar desde hace décadas, casi desde principios del siglo XX. Desde 1900 hasta 2016, las aguas de todo el planeta se han elevado de media de 16 a 21 centímetros y en las últimas décadas este ascenso se ha acelerado a un ritmo inquietante. El derretimiento de los polos, el deshielo del hielo en islas que contienen gran parte del agua de nuestro planeta, la disminución y progresiva desaparición de los glaciares, el fenómeno físico de la expansión térmica del agua por la subida de las temperaturas… los factores que influyen en este acelerado ascenso son muchos y de muy diferente naturaleza, por lo que se hace realmente difícil realizar predicciones exactas de cuánto subirá en las próximas décadas.

Cuando los investigadores se encuentran con una inmensa cantidad de datos y factores, que además influyen de muy diferentes maneras, la mejor manera de aproximarse es utilizando potentes supercomputadoras que analizan toda la información disponible y presentan diferentes escenarios que pueden ir desde los más suaves y benignos, hasta los más drásticos y severos. En previsión de lo que nos espera en años venideros, y entendiendo como probables hasta las más duras visiones del calentamiento global, algunos países han empezado a dar pasos importantes, no ya para prevenir el cambio que ya estamos viviendo, sino para preparar sus consecuencias.

Las agitadas aguas del Mar del Norte bañan las costas de diferentes países como Noruega y Dinamarca en el este, las islas británicas al oeste y las de Alemania, los Países Bajos, Bélgica y Francia al sur. Las características propias de este mar y su proximidad al polo norte lo hacen especialmente vulnerable, sin mencionar los más de 25 millones de personas en estos países que se verían afectadas por una subida excesiva de su nivel. Este mes, la revista científica Boletín de la Sociedad Americana de Meterología publicaba una posible solución que, a primera vista, puede sonar casi surrealista: construir un dique para contener la subida del mar.

Una gigantesca presa de contención que se extendería casi 700 kilómetros, en varios tramos, sobre las aguas del turbulento Mar del Norte… ¿Una locura? ¿Sería realmente posible? Para conocer algunas respuestas a este proyecto faraónico, contactamos con Manuel F. Herrador, profesor de Ingeniería de la Construcción en la Escuela de Ingeniería de Caminos de la Universidade da Coruña y todo un experto en grandes infraestructuras.

Vista aérea del dique artificial más grande del mundo, construido por Corea del Sur separando el Mar Amarillo y el antiguo estuario del Saemangeum. Eso sí… solo mide unos 33 kilómetros de largo | imagen NASA

A la pregunta obligada de si sería posible un proyecto de esta envergadura, el ingeniero apenas tarda en contestar unos segundos: “Sí, por supuesto que sería posible. La construcción hoy en día es capaz de realizar ese tipo de tareas con el único impedimento de la financiación. Si hay dinero para hacerlo… puede hacerse”.

La profundidad máxima del Mar del Norte entre Francia e Inglaterra es de apenas cien metros. Entre Escocia y Noruega aumenta un poco, alcanzando 127 metros, con un máximo de 321 metros de profundidad frente a la costa de Noruega. Si tenemos en cuenta que, en la actualidad, podemos construir plataformas fijas en profundidades superiores a 500 metros, así que un proyecto de presa sobre el Mar del Norte, no sería imposible.

El coste de esta gran presa de contención sería el factor clave. Sin embargo, y a pesar de que sería muy elevado, también debemos tener en cuenta que involucraría a numerosos países que estarían interesados e involucrados en su construcción. El  Dr. Sjoerd Groeskamp, ​​oceanógrafo del Royal Netherlands Institute for Sea Research, calculó junto con su colega sueco Joakim Kjellson en GEOMAR en Kiel, Alemania, los gastos que deberían afrontar los estados que participaran en el proyecto. “Los costos, entre 250 y 500 mil millones de euros, son 'simplemente' el 0.1% del producto nacional bruto, anualmente durante 20 años, de todos los países que estarían protegidos por dicha represa”.

Para el profesor Herrador, todo dependerá de las consecuencias económicas y sociales que implicaría una subida excesiva del Mar del Norte y su comparación con el coste de otras soluciones, quizá más económicas, como desplazar las poblaciones que pudieran verse afectadas. “Para construir la presa de las tres Gargantas, China desplazó a casi un millón y medio de personas”, explica Manuel F. Herrador, “se tendría que estudiar qué solución implica menos repercusiones para los habitantes de esas regiones, el impacto económico que tendría ese desplazamiento y compararlo todo con las de construir esa presa”.

Los escenarios más preocupantes que se han publicado hasta ahora, incluyen un aumento del nivel del mar de hasta 10 metros en algunas zonas. "Los costos y las consecuencias de tal presa son enormes. Sin embargo, hemos calculado que el costo de no hacer nada contra el aumento del nivel del mar en última instancia será muchas veces mayor”, explica Groeskamp.

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Referencias científicas y más información:

Sjoerd Groeskamp, Joakim Kjellsson. “NEED The Northern European Enclosure Dam for if climate change mitigation fails”. Bulletin of the American Meteorological Society, 2020; DOI:10.1175/BAMS-D-19-0145.1

Royal Netherlands Institute for Sea Research: “A dam right across the North Sea” Science Daily