Gianmarco y su declaración de amor a Adara

Por Teleprograma

From Diez Minutos

Gianmarco y Adara solucionaron sus problemas en el reality de cuentas pendientes antes de que la madrileña abandonase Guadalix y dejase a su Romeo hundido. El italiano se ha quedado con el recuerdo de su despedida entre besos, abrazos y lágrimas y, aunque sigue dentro de la casa, su cabeza está fuera, junto a su Adari. Los primeros momentos fueron especialmente duros para Gianmarco, que buscaba el consuelo de sus compañeros y especialmente de Joao, a quien le confesaba su temor a volver a las andadas y que la ex azafata pasase de él después del programa.

El italiano volcó sus sentimientos en su blog en el que volvió a declarar su amor a su compañera: "Me he enterado de cosas que no puedo controlar… Por ejemplo, que solo con mirarla a los ojos me pierdo completamente en ella, que su ausencia me lastima, que la quiero mucho, mucho, mucho, mucho, mucho y tantísimas otras…", escribió. Pero sabe que la situación de ella fuera de la casa no es sencilla y primero debe arreglar sus temas personales: "Entiendo perfectamente que ella tenga antes prioridades que solucionar y lo respeto" y confía en que "este tiempo le salga genial para arreglar toda su vida". Él está dispuesto a esperar una vez que sabe "que sus sentimientos hacia mí no habían cambiado. Esto me hace estar más seguro y tranquilo", confiesa.

Aunque poco a poco se va metiendo en la vorágine de la convivencia dentro de la casa de El tiempo del descuento, sigue buscando compañeros con los que charlar sobre el tema. La última: Anabel Pantoja. La colaboradora de Sálvame le preguntó si su futuro pasa por quedarse en Madrid y él fue claro: "Depende de lo que ella quiera hacer". Anabel bromeó con Gianmarco sobre lo poco que le duran los enfados cuando tiene a Adara delante, y el enamorado lo confirmó: "Estoy enfadado pero me mira y ya me hace reír. Me pierdo en sus ojos completamente". "Eso es lo bonito del amor", dijo ella. "¿Sientes mariposas?", le ha preguntado la sobrina de lsabel Pantoja. "¡Mamma mía!", fue la respuesta de él.