Gareth Bale se mofó del Real Madrid, aunque él no quisiera

Gareth Bale puso ayer el último clavo en su ataúd como jugador del Real Madrid. Todo lo que dispute un minuto más con esa camiseta que mancilló en su celebración con Gales me parecerá un error aunque lo que sí está claro es que saldrá más pronto que tarde. Puede ser en el mercado invernal, o en verano, pero lo que es seguro es que será a no muy tardar y que cuanto antes sea, mejor.

Digo esto con todo el dolor del mundo de quien ha defendido sus incuestionables (con mayúsculas, INCUESTIONABLES) méritos deportivos. Fue fundamental en el Madrid de las cuatro Champions de cinco le pese a quien le pese y eso, con el tiempo, debe ser lo que prevalezca. Pero a día de hoy su actitud no tiene justificación, desde esa prioridad no escondida de jugar con su selección antes que con el club que le paga hasta sus risas y bailes junto a una bandera en la que se leía 'Gales. Golf. Madrid. En ese orden'.

La polémica pancarta con la que después Bale celebró la clasificación de Gales (Reuters/Andrew Boyers).

La historia de esa bandera es conocida por algunos, pero no por todas. Se refieren a esas prioridades que la prensa española señala y que Pedja Mijatovic, en la Cadena Ser, dio forma. Sin embargo, esa historia conocida por algunos no lo es por todos y la percepción de prácticamente todo el planeta fútbol es que Bale ayer se rió del Real Madrid. De su club. Eso es algo absolutamente indiscutible y que los compañeros de Yahoo que viven en Londres me confirman, pese a que no tenía ninguna duda.

La guerra de un sector del madridismo con la prensa por el maltrato constante que sufre Bale le ha cegado, les ha hecho pensar que el galés se mofaba únicamente de los periodistas. Dan por hecho que un futbolista que reconoció no saber quién era el Primer Ministro Británico lee la prensa deportiva española todos los días y que por ello les dirige un mensaje mordaz, inteligente.

La realidad es que Bale se equivocó gravemente, que en pleno éxtasis por la celebración vio una bandera en la que se decía que el Madrid era casi lo último y no le dio ninguna importancia, ni siquiera hizo el amago de apartarse, de quitarla. Tampoco se le conocen, de momento al menos, declaraciones explicándolo, o un mísero tuit excusándose, pidiendo perdón a esa gran parte de la afición que siempre ha estado a su lado.

Que nadie pierda la perspectiva. El error de Bale es tan descomunal que ya no merece la pena seguir defendiéndole, él mismo ha elegido su camino.

También te puede interesar: